Autor: Cabellos, Carmelo . 
   Calvo-Sotelo se piense el desembarco final en UCD  :   
 Inicialmente, lo tenía previsto para el próximo octubre, tras las elecciones gallegas. 
 Diario 16.    06/07/1981.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Diario 16/6-julio-81

NACIONAL

Calvo-Sotelo se piensa el desembarco final en UCD

Inicialmente, lo tenía previsto para el próximo octubre, tras las elecciones gallegas

El duque de Suárez baraja la posibilidad de ser el candidato centrista a la Alcaldía de Madrid

Rodríguez Sahagún se alió con los suaristas para evitar su propio harakiri

Leopoldo Calvo-Sotelo tenía previsto desembarcar en UCD el próximo octubre. Para entonces se

encontrará con que su partido es un conglomerado de «azules» martinvillistas y suaristas, y tal y como

está resultando del actual proceso electoral interno de UCD. Algunos socialdemócratas, bien

representados, y unas escasas muestras de democristianos y liberales serán los restos. El presidente se

piensa si merece la pena la presidencia del partido, que le ofrece Martín Villa.

Carmelo CABELLOS

Madrid —

La estrategia estaba montada para el otoño, tras la previsible tormenta-derrota del partido del Gobierno en

Galicia. El «test» de las elecciones al Parlamento gallego había sido destinado cuidadosamente para la

caída en picado de Rodríguez Sahagún y Calvo Ortega. Para entonces estaba destinado el paseo triunfal

de Leopoldo Calvo-Sotelo, junto a la guardia pretoriana de Rodolfo Martín Villa, hacia la presidencia

centrista.

Pero don Leopoldo —dicen quienes dicen conocerlo, lo que no es fácil tarea— no acaba de decidirse y

desconfía hasta de las recomendaciones del inefable Pío Cabanillas, constituido en su estratega máximo

junto a otro hombre de la «ingeniería» monclovita, Luis Sánchez Merlo.

Hace unos días, al ver el nivel de deterioro en que está incurriendo la UCD, el juego de zancadillas y

eliminaciones sistemáticas de los hombres que en la isla de Palma se llama ron «críticos», los estrategas

decidieron que el tinglado no aguantaba hasta octubre.

Entonces se lanzó el primer globo-sonda —técnica «made in UCD», cuya madre fue el suarismo y que

consiste en lanzar una prenoticia para ver qué tal cae el asunto— del desembarco de don Leopoldo en el

partido, con Martín Villa como secretario general.

Pasar por Sahagún

Rodolfo estaba convencido de que si se creaba una situación límite, Agustín Rodríguez Sahagún —dado

su alto nivel de honestidad, casi parejo con el de ineficacia— aceptaría una honrosa rendición para

favorecer la reunificación de las presidencias del partido y de) Gobierno en la persona de Calvo-Sotelo.

Y Sahagún casi cae en la tentación y en el cargo de consolación que Martín Villa le tenía preparado y que

no se llegó a concretar, aunque, entre otras cosas, se habló de una importante Embajada.

Entonces, los próximos de Sahagún —que no se sabe si son sus adversarios o amigos- lanzaron aquello de

que el presidente del partido pretendía convocar una reunión del consejo político —el organismo máximo

de los centristas, tan máximo como prácticamente inédito, pues sólo se ha estrenado a medias una vez— y

someterse a una votación de confianza.

Horas más tarde, el propio Rodríguez Sahagún desmentía tajantemente tamaño atrevimiento y daba a

entender que él no sería el primero en poner en marcha los mecanismos que hicieran posible su propio

harakiri.

Para salvarse, Sahagún sólo tenía que poner en marcha sus buenas relaciones con los suaristas, que junto a

los «azules» martinvillistas están consiguiendo una mayoría aplastante en todos los órganos ejecutivos del

partido, incluido el consejo político. Y esa ayuda no le faltó.

La ofensiva

Paralelamente al desistimiento de Calvo-Sotelo por bajar a las arenas del partido, se ha ido cumpliendo,

de manera inapelable, la «barrida» de suaristas, aparatistas y «azules» en el proceso electoral interno que

está teniendo lugar estas semanas en UCD.

A estas alturas, ya no queda «critico» con cabeza y pueden ser de cuarenta a cincuenta los parlamentarios

que se queden descolgados en esta operación, compuestos con su escaño, pero sin la base provincial para

una posible reelección.

El «aparato» centrista, dominado por suaristas, fundamentalmente —como José Ramón Caso en orga-

nización y Blas Camacho en las finanzas—, y algunos «azules» como Diez Nicolás están tomándose la

revancha de Palma de Mallorca.

La derrota más espectacular la ha sufrido el democristiano y tibiamente «crítico» —por aquello del poder

en las manos— José Luis Álvarez. ministro de Transportes, quien, pese a haber sido alcaldable de Madrid

en las últimas municipales, no ha logrado ser delegado a la asamblea madrileña de UCD. Y eso que ha

usado de todas las artes y trapicheos imaginables.

Descalabrados

Pero ahí no queda todo. Democristianos y liberales, «críticos» incordiantes todos, van sufriendo los

inapelables descalabros. Fuera del tiesto están ya Emilio Attard o Muñoz Peirats y el «turco» Pin

Arboledas. Los que han salido elegidos son botones de muestra, como Landelino Lavilla, en Jaén, o

Ignacio Camuñas, en Valladolid.

Otros, ni siquiera han concurrido a esta curiosa carrera electoral. Es el caso del portavoz centrista en el

Congreso, Miguel Herrero de Miñón, o el brillante diputado Osear Alzaga.

Para septiembre

Esta semana que hoy se abre se queda un poco para la calma chicha. Todos quieren hacer saltar el

tinglado, pero nadie tira la primera piedra. Los suaristas y sus hermanos «azules» van, a la chita callando,

haciéndose con el aparato. Las estructuras del partido, a todos los niveles —ejecutiva, consejo político,

funcionarios de Arlaban, consejos provinciales—, son ya suyas.

La cuestión está ahora en saber si se pasa o no el Rubicón del verano. Y quién lo pasa. Los

democristianos se confiesan pecadores en inocencia y denuncian los juegos sucios de sus adversarios.

Por mor de un mimetismo fabricado en el quinquenio suarista, unos y otros miran a la Moncloa. Hay

quien vaticina que el «tándem» Leopoldo-Rodolfo tendrá las bendiciones suaristas. El duque dice que está

al servicio del presidente del Gobierno, pero nadie las tiene todas consigo.

Hay otros, mal pensados, que dicen que el duque va a tener la cuadra ideal, la cantera propicia, para hacer

en las próximas generales un grupo parlamentario a su imagen y semejanza, el que soñó y no pudo

conseguir desde el poder monclovita. Entre las nuevas adquisiciones están destacados hombres del

antiguo Movimiento y el SEU.

Sin embargo, sus fontaneros tienen otra estrategia preparada para el caso en que el duque de Suárez no

reasuma el poder, como ocurría con el general después de la primera tromboflebitis: Ser alcalde de

Madrid, al igual que Chirac lo es de la capital francesa.

Una publicación de amplia tirada, en la que cuenta con nada desdeñables influencias el «cuñadísimo» del

ex presidente, Aurelio Delgado, ha lanzado ya la idea del duque alcalde, como plataforma para su vuelta

al poder.

 

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