Autor: Soriano, Manuel. 
 Se quiere evitar que controle las listas electorales. 
 La crisis de UCD es una ofensiva contra Suárez     
 
 Diario 16.    29/06/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Diario 16/29-junio-81

NACIONAL

Se quiere evitar que controle las listas electorales

La crisis de UCD es una ofensiva contra Suárez

La nueva crisis interna que sufre UCD vuelve a estar exenta de planteamientos ideológicos y se centra en

la disputa por el control del partido gubernamental. Ahora se trata de una ofensiva contra Adolfo Suárez,

cuyos hombres se imponen en provincias, reforzando su aparato nacional. El ex presidente se está

tomando la revancha

Manuel SORIANO

Madrid —

La ofensiva contra el sector suarista, para evitar que Adolfo Suárez controle mayoritariamente la elección

de los candidatos a las próximas elecciones generales, es el factor determinante de la nueva crisis interna

que sufre UCD, a juicio de diversas fuentes centristas.

De las asambleas provinciales que se celebran estos días están saliendo unos comités ejecutivos de

marcada tendencia suarista. Y los comités ejecutivos, estatutariamente, serán los encargados de proponer

los candidatos centristas de las diversas provincias, para las elecciones legislativas.

Si se confirma la tendencia de la victoria arrolladora que están obteniendo los hombres de Suárez en

provincias, el ex presidente será el arbitra a la hora de confeccionar las listas de futuros diputados y

senadores centristas.

Esta circunstancia explica el nerviosismo que ha cundido en el resto de los sectores de UCD, que tratan de

defender a toda costa su presencia política en el partido gubernamental. Su oposición al suarismo va

revestido de diferentes argumentos, pero, en definitiva, defienden su parcela de poder.

La revancha

Desde esa oposición se dice que UCD debe configurarse como un partido de derecha inequívocamente

democrático, para lo cual debe deshacerse del carácter populista y de los dirigentes procedentes del

franquismo. Sin embargo, no pasa inadvertida la incongruencia que supone la defensa de este

planteamiento con el ministro Rodolfo Martín Villa, genuino representante del populismo y de la vieja

clase dirigente, al frente de la oposición al suarismo.

El divorcio entre Suárez y Martín Villa alcanzó su punto culminante en el congreso de Palma, donde el

enfrentamiento entre ambos fue aún mayor que la disputa entre «críticos» y «oficialistas».

Para algunos observadores se asiste en estos momentos a la revancha de Suárez frente a quienes pactaron

el verano pasado su defenestración. Operación en la que estuvieron implicados los más destacados

«barones» de UCD y ministros.

Calvo-Sotelo, espera

Ante los resultados adversos, el sector antisuarista, se plantea la ruptura de las previsiones reglamentarias.

Desde la suspensión de las asambleas provinciales que aún están pendientes de celebrarse, hasta la

dimisión del presidente y secretario general de UCD, Rodríguez Sahagún y Calvo ,Ortega,

respectivamente, hombres fieles a Suárez, son soluciones que reclaman quienes ven en peligro sus

parcelas de poder.

Independientemente de que su gestión se valore como burocrática y exenta de imaginación para resolver

los problemas internos, la Moncloa no va a realizar ninguna iniciativa para sustituir a Sahagún y a Calvo

Ortega. En medios próximos al presidente Calvo-Sotelo se estima que el deterioro que sufriría el partido

sería irrecuperable.

Rodríguez Sahagún ayer mismo dejó claro que no va a ceder: «No voy a convocar a los "barones", no voy

a pedir moción de confianza al partido, y no tengo el propósito de convocar congreso extraordinario.»

 

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