Autor: J. P.. 
 Repercusiones de las elecciones andaluzas. El presidente del Gobierno descartó una alianza con AP antes de las próximas elecciones.. 
 UCD seguirá defendiendo un proyecto político de centro, según Leopoldo Calvo Sotelo     
 
 El País.    27/05/1982.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

EL PAÍS, jueves 27 de mayo de 1982

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NACIONAL

Repercusiones de las elecciones andaluzas

El presidente del Gobierno descartó una alianza con AP antes de las próximas elecciones

UCD seguirá defendiendo un proyecto político de centro, según Leopoldo Calvo Sotelo

j. p.

"Aun aceptando las tesis iniciales de la mayoría natural que propugna Manuel Fraga, yo no creo que sea

efectiva una coalición de UCD con Alianza Popular antes de las elecciones generales. Más bien creo que

si UCD concurre a las elecciones como tal partido, y AP lo hace por su cuenta, el número de escaños que

obtendrán ambas formaciones políticas será mucho mayor que si concurren en coalición", manifestó ayer

el presidente del Gobierno y de UCD, Leopoldo Calvo Sotelo en una conferencia de Prensa celebrada en

Madrid al finalizar la reunión del comité ejecutivo centrista. A partir de este supuesto, UCD va a seguir

defendiendo un proyecto político de centro, diferenciado de la derecha y de la izquierda, y así se pone de

manifiesto en un comunicado oficial.

"UCD cree firmemente en la validez y permanencia de su oferta política", dice textualmente el

comunicado. "UCD cree, también, que no basta con que tal convicción se manifieste en el seno del propio

partido, sino que es preciso trasladarla a los electores cuyos intereses representa y defiende. Para ello,

adoptará cuantas medidas, internas y externas, sean precisas, a fin de ofrecer al electorado una alternativa

política mayoritaria en la que tengan cabida cuantos son partidarios de la reforma y de la modernización

de las sociedad española".

Uno de los apartados del citado comunicado alude a que, tras el fracaso andaluz, UCD "llevará a cabo de

inmediato las oportunas rectificaciones en la actuación política del partido". Estas rectificaciones se

plasmarán en hechos concretos en la reunión del consejo político extraordinario que ha sido convocado

para la primera quincena del mes de julio. Antes, los centristas celebrarán otra reunión de su comité

ejecutivo, probablemente la semana próxima, un encuentro en Málaga de los responsables provinciales de

Andalucía —el 1 de junio— y un último encuentro, convocado para el día siguiente, entre los presidentes

y secretarios provinciales de toda España.

La convención nacional de notables, a celebrar en Salamanca, que había sido solicitada por los demo-

cristianos, fue rechaza en la reunión del comité ejecutivo de ayer. Otro tanto pasó con la posibilidad de

convocar un congreso extraordinario —decisión esta que contaba con el apoyo de los suaristas—, debido,

por una parte a lo complicado del procedimiento, ya que para ello tendría que volver a elegirse

compromisarios en cada provincia y, por otra, debido a que un congreso extraordinario puede revocar a

los cargos directivos y sustituirlos por otros, mientras que un consejo político solo puede elegir presidente

del partido o secretario general si quienes ocupan ambos cargos han presentado previamente la dimisión.

Conversación con Ferrer-Salat —

En la mencionada conferencia de prensa, Leopoldo Calvo Sotelo dejó claras varias cuestiones: no se van a

disolver las Cámaras legislativas a corto plazo, no va a haber sustitución de cargos directivos en el

partido, "a menos que sea el propio partido quien lo solicite", y va a intentar recuperar la confianza del

empresariado en una entrevista que piensa celebrar próximamente con el presidente de la patronal

española, Carlos Ferrer Salat. Leopoldo Calvo Sotelo no ocultó a los informadores su disgusto por la

actuación de los empresarios durante la campaña electoral andaluza: "han favorecido a Alianza Popular y

han perjudicado a UCD.

Sin embargo, yo creo que si ellos entienden la posición de UCD, su posición pública no tiene por qué ser

antagónica ni con el partido ni con el Gobierno". Si bien el presidente del Gobierno y de UCD dijo

taxativamente que la solución de los problemas del partido no pasa por la sustitución de las personas en

los cargos de dirección, y recalcó que seguía considerando necesaria la coincidencia de la misma persona

en las presidencias del partido y del Gobierno, manifestó que el vería con agrado la vuelta de Adolfo

Suárez a la primera fila de la política activa. "Yo no sé si eso es lo que Suárez va a hacer", señaló Calvo

Sotelo, "porque no he hablado con él desde el día de las elecciones andaluzas, pero lo que sí puedo

decirles es que en las conversaciones anteriores a esa fecha, Suárez me comunicó su deseo de continuar

en una prudente reserva". Apenas media hora después de estas declaraciones, Leopoldo Calvo Sotelo y

Adolfo Suárez mantuvieron una breve entrevista de quince minutos en uno de los pasillos del Congreso

de los diputados.

Frialdad con los liberales de Garrigues

Leopoldo Calvo Sotelo eludió durante la conferencia de Prensa adelantar qué medidas concretas iba a

adoptar UCD para revitalizar su oferta electoral. Siempre aplazó estas decisiones a la reunión del consejo

político. No obstante, el presidente dijo que en el comité ejecutivo no había tratado la posibilidad de

incluir a los liberales de Antonio Garrigues en UCD y que él no le daba demasiada importancia al tema,

"ya que tampoco ellos nos lo han pedido". Esta aparente frialdad de Calvo Sotelo contrasta con su deseo

anterior de incluir a este sector político en el partido, hasta el punto de que cuando Francisco Fernández

Ordóñez dimitió como ministro de Justicia para fundar el Partido de Acción Democrática, Calvo Sotelo

ofreció a Garrigues la titularidad de esa cartera.

Las exigencias crecientes de Antonio Garrigues para ingresar en UCD, —el dirigente liberal piensa que

debe negociar entre veinte y treinta puestos en las listas electorales— así como la tajante postura

mantenida por el bloque martinvillista en la reunión de la mañana, podrían haber sido las causas, junto a

la enemistad declarada entre Garrigues y Suárez, de este nuevo talante del presidente del Gobierno.

Leopoldo Calvo Sotelo dijo que UCD no tiene voluntad de partido bisagra, que espera volver a

convertirse en una fuerza política hegemónica, que no se ha derechizado "y reto al que defienda lo

contrario a que me lo demuestre" fueron sus palabras.

Finalmente, sostuvo que UCD ha contado con problemas fundamentales: ha tenido que hacer una política

de Gobierno y no de partido, ha explicado mal esta dificultad a sus electores, y no ha sabido rentabilizar

los logros del Gobierno.

 

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