Para preservar la democracia es imprescindible un partido de centro. 
 Abril Martorell se va si UCD se coaliga con Fraga     
 
 Diario 16.    02/06/1982.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Diario 16/2-junio-82

NACIONAL

Para preservar la democracia es imprescindible un partido de centro

Abril Martorell se va si UCD se coaliga con Fraga

No me asusta en absoluto ave puedan gobernar los socialistas, es algo probablemente inevitable y no es

lo peor que le puede ocurrir a la democracia.

El ex vicepresidente del Gobierno Fernando Abril confesó ayer estar dispuesto a irse a casa si UCD

decide ir en coalición con Fraga. Es rotundo al definirse, y presume de que para preservar la democracia

es imprescindible un partido de centro. Y seguro de sus convicciones, él, desde este momento, apuesta

por UCD,

Madrid

«Que se definan. Hay que decantarse, ya, en favor o en contra de una coalición con Alianza Popular. Es

un debate existencial el que hay en UCD. Después, habrá que ser coherente con las reglas internas del

partido. Quedan quince días para apostar y yo, desde ahora, apuesto por UCD y sus militantes», afirmó

Fernando Abril, invitado a «los desayunos del Ritz».

«Más importante que ganar las elecciones es preservar la democracia y para ello es imprescindible un

partido de centro. Sería un drama intentar desnaturalizar el partido desde arriba, porque la UCD del futuro

no puede seguir siendo un partido de barones y sanedrines», añadió Abril.

«Lo importante es que cada uno diga si quiere o no ir con Fraga; si quiere embarcarse en ese magma de la

mayaría natural que lo digan ya, antes del consejo político.»

Abril es rotundo: «Yo ya me defino: Si el partido decide ir en coalición con Fraga, me voy. Yo no estoy,

de ninguna manera, en esa gran coalición de fuerzas contra los socialistas. Y si UCD acuerda

extinguirse... pues ya fundaremos otra nueva, o me quedo en casa.»

Calvo-Sotelo

Fernando Abril quiebra el razonamiento tópico para el análisis de la situación centrista. Se niega a

diseccionar alternativas en función de repartos de poder por familias. «Quien sirve o no para resolver la

crisis es un problema secundario, instrumental, cuando lo importante es el concepto. Yo estoy con UCD y

con las personas que tienen arraigo en el partido, porque han hecho vida en él, lo conocen, lo viven y lo

aman.»

Preguntado sobre si Calvo-Sotelo debe continuar al frente de UCD, Abril responde: «Si es coherente,

tiene una función importante, que debe encontrar él con su conciencia; es una cuestión de

responsabilidad, de alumbrar una imagen más enriquecida; lo de menos es el nominalismo de los cargos.»

Orgulloso de lo que UCD ha hecho en la transición, Fernando Abril dice: «Yo respeto a Adolfo Suárez,

no sólo por ser mi amigo, sino por ser un fundamento del nuevo sistema democrático. Al igual que tengo

respeto por la Constitución, el Rey o por Felipe González.»

Suárez

«Desde mi punto de vista personal — agrega —, no me gustaría el descenso a la arena de Suárez si no es

en función de preservar esa democracia, con una opción política limpia. Yo no creo que ahora Suárez

vaya a hacer otro partido.»

Abril está orgulloso de lo que su partido ha hecho entre 1976 y 1980: «Debemos recuperar ese

patrimonio, porque UCD es un cimiento del régimen político democrático. UCD -dice Abril- no ha

perdido en Andalucía. La imagen que se ha dado allí es completamente distinta de lo que debe ser UCD.»

«¿Que a algunos les parece más atractivo el programa de Fraga? -continúa - . Pues no hay ningún

problema para que se vayan. No tiene por qué ser un drama, se puede hacer de manera civilizada y será,

sobre todo, clarificador. Estamos en condiciones de que se produzca una escisión.»

«Claro que -agrega Abril- apostar por un proyecto centrista puede suponer estar cuatro años en la

oposición.

Desierto

«Ahora -continúa- parece que viene una especie de "travesía en el desierto" — que luego resulta que se

está muy bien, yo que ya llevo dos años de oposición—, pero que puede ser necesario para preservar esa

opción de cara a las elecciones de mil novecientos ochenta y siete. Pero es que un partido debe fijar un

orden en sus objetivos: en el esfuerzo - legítimo — por ganar no se debe poner en peligro la democracia;

segundo, ganar unas elecciones no justifica su desnaturalización. Preservado esto, hay que ir a ganar, si se

puede.»

Abril está convencido de la dificultad -utopía- de su planteamiento. Dice que «ha habido un terremoto y

es inútil negarlo, si UCD lo supera, es fácil, muy fácil, explicar a los españoles que UCD ha cambiado: de

un zarpazo político, se desmontan ese tipo de operaciones, fabricadas en cenáculos madrileños».

«La solución de UCD es cuestión de lealtad, de lealtad con el partido, con los militantes, con la raíz

popular, cuestión de comportamientos y actitudes, no de personas.»

«La derecha —dice— ha fijado a Felipe González en la Moncloa. Salvando la persona de Fraga, que de

ahí es lo único que respeto, me parece que el fraguismo, al que se le llena \a boca diciendo que España es

lo único importante, en su alianza con ¡a minoría catalana implícitamente está favoreciendo que el señor

Pujol no tenga alternativa en Cataluña.»

PSOE

Ese «arca de Noe» de la mayoría natural — dice — acaba reformando la Constitución y está poniendo en

cuestión los fundamentos del régimen político.

En cuanto el PSOE, también Abril tiene su mensaje: «Felipe González tiene la obligación moral de dar un

periodo de tiempo razonable para que UCD arregle sus problemas. Además, tampoco le viene bien al

PSOE ganar por diez a cero.»

No le asusta a Fernando Abril un Gobierno del PSOE: «No me asusta en absoluto que puedan gobernar

los socialistas, que se lo han ganado a pulso. Es algo probablemente inevitable y no es lo peor que le

puede ocurrir a la democracia.»

«Con una oposición firme por nuestra parte, no tenemos por qué estar en un Gobierno de coalición, se

puede sujetar al PSOE. De todas formas, antes que ese magma eventual de derechas, contradictorio,

prefiero que gobierne el PSOE, porque no le va a pasar nada a este país.»

 

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