Autor: Oneto Revuelta, José. 
   Suárez se pasa a los críticos     
 
 Cambio 16.    26/01/1981.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

AQUÍ Y AHORA

Suárez se pasa a los críticos

JoséOneto

ADOLFO Suárez ha decidido pasarse al El sector crítico. Esto es, por lo menos. lo que parece deducirse

de las declaraciones del presidente del Gobierno en vísperas de la celebración del II Congreso de Unión

de Centro Democrático.

Utilizando un lenguaje similar a los críticos y proponiendo una tercera vía para la elección de los órganos

rectores del partido, el señor Suárez ha comenzado a descubrir su estrategia de cara a la Asamblea de

Palma de Mallorca.

Tras los ataques frontales de los críticos y tras los tajantes pronunciamientos del presidente del Congreso

de los Diputados. Landelino Lavilla, el señor Suárez (que aún no ha sacado todavía el conejo de la

chistera) se ha pronunciado por el entendimiento frente a los que le venían aconsejando una postura de

intransigencia con el único objetivo de alcanzar una postura de indiscutible liderazgo.

Suárez, que temía una avalancha de votos en blanco en el caso de que la votación de presidente hubiese

estado desligada de la votación para la elección del Comité Ejecutivo -fórmula que se impuso en el primer

Congreso del partido-, ha anunciado que no desea someterse a «una votación uninominal sin alternativa»,

y que por ello se propone «encabezar una lista al Comité Ejecutivo».

Con este anuncio, el presidente del Gobierno se cubre del voto de castigo y, sobre todo, fuerza a su

principal contrincante, el presidente del Congreso de los Diputados, Landelino Lavilla Alsina, a

encabezar otra lista.

HASTA ahora el señor Lavilla no había querido competir directamente con el señor Suárez ante el temor

de una derrota abultada.

Con sus últimas declaraciones, en las que criticaba abiertamente lo que el denomina «presidencialismo

exacerbado» y en las que ponía en duda el que Suárez fuese la persona idónea para las próximas

elecciones generales, y con el reto lanzado por el presidente del Gobierno, el señor Lavilla tiene pocas

salidas y todas pasan por una confrontación directa con el presidente del Gobierno.

Para forzar más al señor Lavilla. el presidente del Gobierno ha anunciado que defenderá en el sistema de

elección una «tercera vía» que permitirá la entrada de los críticos. En las listas para los órganos rectores

del partido los compromisarios, aun adoptando el sistema mayoritario, podrán intercambiar nombres, con

lo que se garantiza la incorporación de representantes ajenos al aparato oficial.

ESTA cabriola presidencial no responde, por supuesto, a un deseo firmemente expresado de huir de una

«personalización» del poder, sino que forma parte de la estrategia oficial para obligar al señor Lavilla a

lanzarse a la arena política con una alternativa concreta y de grupo. En su reto a Landelino Lavilla el

presidente del Gobierno ha utilizado, incluso, parte del lenguaje del actual presidente del Congreso y ha

manejado conceptos que han servido a los críticos para sus ataques: necesidad de despersonalización del

partido, democratización profunda de UCD, ejercicio intenso de la autocrítica, búsqueda de un rearme

moral...

Con sus declaraciones puede, incluso, afirmarse que el señor Suárez se ha pasado a los críticos, después

de hacer un profundo examen de conciencia, expresar dolor de corazón y formular propósito de

enmienda.

PERO en Palma de Mallorca no sólo se va a hacer confesión general y debatir si Suárez va a seguir

siendo el candidato para las próximas generales y si tiene alternativa dentro del partido, sino mucho más.

Se va a discutir, ante todo, si ese .partido va a ser moderadamente conservador o moderadamente

progresista, si se quiere realmente un partido que responde a seis millones de votos o si se quiere

simplemente una máquina electoral al servicio del señor Suárez, si el partido va a ser un simple séquito

del señor presidente o si el presidente está al servicio del partido, si los órganos rectores del partido sirven

para algo o van a seguir siendo coros de acompañamiento de la Moncloa...

En fin, lo de siempre, si el presídeme del gobierno está dispuesto a cambiar o si no hay más remedio que

buscar deprisa y corriendo un sustituto para evitar la debacle.

 

< Volver