Nada nuevo bajo UCD  :   
 El día a día económico será santificado en el Congreso de Mallorca. 
 Cambio 16.    26/01/1981.  Página: 52-54. Páginas: 3. Párrafos: 25. 

Economía

El día a día económico será santificado en el Congreso de Mallorca

A lo largo del Congreso de UCD, cuatro de las 15 comisiones se «ra dedicarán a debatir la política

económica del partido gubernamental. En las reuniones de Palma de Mallorca se pasará revista a doce

ponencias relacionadas con temas económicos, a las que se han presentado 151 enmiendas.

Las líneas maestras de la política económica han sido encargadas a la tendencia socialdemócrata,

encabezada por el ministro de Economía y Comercio, Juan Antonio García Diez.

«Ya en el primer Congreso de UCD los socialdemócratas fuimos los encargados de perfilar la política

económica -señala a CAMBIO 16 el ex ministro de Industria Carlos Bustelo-. Yo creo que es una

cuestión de personas, aunque también la gravedad de la crisis ha hecho que seamos nosotros y no otras

posturas liberales a ultranza los que busquemos salidas a la crisis.» Antonio Santillana, inspirador

también de las ponencias, añade que «en economía no hay muchos caminos. Las salidas, las tome quien

las tome, no pueden diferir mucho, y en esa medida ios temas económicos son menos polémicos dentro

del partido».

El sistema para Ja elaboración del resto de las ponencias ha sido puramente «administrativo»: el Comité

Ejecutivo ha encargado a los distintos Ministerios que elaboraran las ponencias, sobre la base de los

documentos de base recibidos por los compromisarios. Solamente la ponencia de emigración, elaborada

por el secretario de Emigración de UCD, González Quirós. ha sido preparada fuera de! «aparato» del

Gobierno. «Eso es normal, porque ¿dónde están los expertos de UCD en temas económicos? Pues en los

Ministerios», replica u CAMBIO 16 Antonio Vázquez, secretario de Información de UCD.

A lo largo de las doce ponencias, no hay planteamientos nuevos en la estrategia económica de UCD. «No

hay grandes novedades ni nada revolucionario -señala Bustelo-, pero hay que entender que son distintas

las ponencias de un partido que está en el Gobierno a las de un partido que tiene que explicar qué haría de

llegar a él.» García Romeu, subsecretario de Economía, es más explícito: «Detrás de cada palabra de la

ponencia sobre política económica hay hechos y actuaciones del Gobierno. No son frases, sino

realidades». Para Antonio Santillana, presidente del Banco Hipotecario, las ponencias no pueden ser sino

«el día a día resumido. La política .económica de UCD la estamos diciendo todos los días y se ha visto

claramente en la Ley de Presupuestos».

¿Cuál es el modelo básico que se busca? «El de UCD de siempre –responde Bustelo-. Nuestra ¡dea sigue

siendo que para salir de la crisis hay que apoyar a la iniciativa privada, que es la fundamental para crear

empleo, y reforzar el pape! del sector público.» José Enrique García Romeu rechaza cualquier acusación

de «derechizacfón» respecto al primer Congreso de UCD, mientras Santillana añade que «no hay ninguna

renevación importante respecto a! primer Congreso».

Todo parece señalar que los debates económicos pasarán bastante inadvertidos en medio del Congreso de

Palma de Mallorca, obsesionado por la ponencia de Estatutos y el liderazgo del presidente Súárez. Los

ponentes han recibido ya los 151 escritos de enmiendas, siendo la ponencia de reconversión industrial la

más discutida y contestada dentro de la base de UCD (sobre todo, en provincias como Vizcaya, Sevilla,

Valladolid, Madrid y Valencia). Otras dos ponencias que pueden resultar polémicas son la de empresas y

empleo. «Parece claro y lógico que la reestructuración industrial sea el tema más polémico -comenta a

esta revista García Romeu-, ya que puede hacerse de muy distintas formas y afecta decisidamenté a

sectores y provincias concretas.» Para Carlos Bustelo. en el tema de unos nuevos Pactos de la Moncloa ya

sean para reconversión de sectores en crisis, salarios o fomento del empleo puede saltar también la

polémica.

Haciendo balance del período transcurrido entre el primer y segundo Congreso, los autores del programa

económico son optimistas. García Romeu señala que «la economía española se encuentra en condiciones

de iniciar la salida de la crisis», mientras Bustelo añade que «en economía se han cometido menos errores

en este tiempo que en otros temas, como el de autonomías, por ejemplo». Santilla matiza que en el primer

Congreso había la obsesión por la inflación -que casi alcanzaba el 30 por 100-, mientras hoy preocupa el

paro, «por lo que se hace más necesario utilizar la palanca del sector público».

Para los tres el «activo» más importante, a nivel económico, de UCD entre Congreso y Congreso es la

reforma fiscal, el estatuto del trabajador, la reforma del sistema financiero y la democratización de las

instituciones administrativas. «Hay una gran frustración y animadversión frente a los responsables de la

política económica -señalan-, pero eso es normal, y pasa en todos los países. Sin embargo, basta un

pequeño análisis para ver que se han hecho muchas cosas en menos de cuatro años.»

¿Hacia qué tipo de sociedad quiere ir UCD? Bustelo no duda en responder: «A la del resto de Europa.

Hay que ver las diferencias que tenemos con otros países y buscar una mayor homologación cada día. Yo

creo que nadie duda en España qué tipo modelo económico ofrecemos, que lo que queremos es una

sociedad y una economía de tipo europeo. Lo que vendemos es lo que hay por ahí».

Sin embargo, el producto en venta no parece estar tan claro. Los empresarios llevan cuatro años

quejándose de la política económica del Gobierno, y alguno de ellos, incluso, como José Antonio

Segurado, dirigente de la patronal CEOE, ha pedido la retirada de Suárcz y una coalición de

centroderecha como única forma de salir de la crisis.

A nivel más concreto, las ponencias económicas de UCD para el segundo

Economía

Congreso han despertado las más duras críticas. «Una vez más se demuestra con estos papeles que UCD

no tiene programa económico -comenta Enrique Barón, portavoz económico del PSOE. En general, las

ponencias son muy flojas, po hay precisión sobre objetivos y medios. Parece una cosa para salir del

paso.» Desde la otra parte. José Diego Teijeiro. asesor de la patronal bancaria AEB, es igual de tajante:

«Esto lo que demuestra es que UCD como partido no tiene un programa económico.

La estrategia de desarrollo que defiende no tiene contenido, está vacía. Esta es una cosa que es el pan

nuestro : de cada día y que un partido que lleva cinco años en [ el poder debería tener perfectamente

definido». Además, Teijeiro se extraña doblemente por esta ambigüedad, dado que existe un documento

muy concreto sobre estrategia de desarrollo -preparado hace meses por Fuentes Quintana y el equipo del

Banco de España que está en manos del presidente Suárez.

A través de la ponencia sobre política económica, UCD fija como estrategia básica para los años 80

conseguir el aumento de la inversión productiva para frenar el desempleo, mediante la contención del

consumo que permita generar ahorro Para ello, trazan una serie de estímulos a la inversión privada

(monetarios, crediticios, laborales, fiscales, de liberalizacion). a la que piensan ayudar muy especialmente

fomentando la inversión pública, que actuaría como locomotora del resto de la economía.

«Me sorprende la poca atención que se dedica en la ponencia al problema del paro. Continuamente se está

diciendo que es el primer problema del país, pero en la práctica no se centra toda la estrategia de

desarrollo en este punto», señala José Diego Teijeiro. Para Enrique Barón, los centristas «han abandonado

el esquema de la inflación como prioridad, pero no son coherentes con la decisión de poner al empleo en

primer término. No articulan un plantel de medidas ni se ve cómo se inserta el tema del paro en la

estrategia. Sinceramente, un partido que está en el Gobierno, con dos millones de parados, no puede

aportar esto».

«No nos engañemos, la solución al tema del paro no va a venir por medidas concretas, sino por la

recuperación del ritmo de actividad económica, y esto es un tema que no puede resolverse a cortísimo

plazo», responde a estas acusaciones Antonio Santillana. García Romeu añade, a su vez, que las medidas

más puntuales que se podían tomar ya están ahí: la ley de empleo, programas de empleo juvenil, ayudas

fiscales, planes de urgencia.

El papel del sector público ocupa un lugar básico en la estrategia económica perfilada por los ponentes de

UCD. «Deberá actuar como elemento impulsor de la economía a través, fundamentalmente, de un

programa de inversión pública que atienda básicamente a tres sectores básicos: energía, vivienda e

infraestructura y servicios», señala la ponencia. Sin embargo, al mismo tiempo se insiste en la

liberalización de la economía. «Hay que liberalizar en cuatro o cinco años hasta donde sea posible -dice

García Romeu. Hoy el Estado influye, decide o maneja casi el cien por cien de la inversión en este país, y

esto dificulta la salida de la crisis y que funcione el mercado.»

Lo que vende UCD

«Presentan una visión incompleta del sector público, ya que no se trata sólo de decir en qué sectores van a

invertir, sino que habría que explicar el presupuesto de ingresos y gastos, la financiación del sector

público, su productividad, de tal forma que sus efectos no sean negativos para el sector privado, como ha

venido sucediendo en estos años», afirma José Diego Teijeiro. Para Enrique Barón todo este interés de

UCD por el sector público se contradice con su actitud en el debate de presupuestos: cada vez que el

PSOE pedía más inversión pública, los centristas les acusaban de irresponsabilidad y de no tener en

cuenta el déficit público.

En general, éstos y otros expertos consultados coinciden en señalar que no hay una estrategia económica,

y que sobre si UCD se está limitando a ser «administradora de la crisis» replica Antonio Santillana:

«Nosotros hacemos la política económica día a día, y lo que tenemos que decir, tanto en las ponencias

como en el Congreso, son cosas que ya hemos hecho o cosas que estamos haciendo».

En definitiva, ¿qué ofrece UCD al empresario español´.´ «Racionalidad, transparencia y Europa», señala

conciso Carlos Bustelo. Antonio Santillana explica el programa que ofrecen dentro de los profundos

cambios que debe sufrir la economía española: «Hasta 1977 la empresa funcionaba con estímulos fiscales,

amigos y contactos personales y ayudas de la Administración. Esto no crea empresarios, sino gerentes

hábiles. Pero lo que hacía falta era modernizar la economía, configurar unas relaciones laborales libres,

un sistema financiero transparente, un mercado de valores que funcionara y un sistema fiscal fácil y

transparente. Esto y otros temas de este tipo es lo que ha pretendido UCD y es lo que tienen los

empresarios de Europa».

«A un empresario europeo yo creo que le satisfacerla nuestro programa. Lo que pasa es que aquí, en

España, a veces los empresarios no saben lo que quieren. Porque si piden que el Gobierno les resuelva por

decreto el tema de los salarios, que se disminuya la presión fiscal, que establezcamos más coeficientes o

que liberalicemos al máximo el despido, eso no puede ofrecérselo UCD», añade Carlos Bustelo.

Sin embargo, el empresario español, votante natural de UCD, reitera cada día sus criticas a la política

económica gubernamental. «Mientras no se ponga la rentabilidad como motor de la inversión privada, y

de esto no dice una línea la ponencia de UCD, no habrá inversión privada», afirma tajante José Diego

Teijeiro, para quien este Congreso sólo va a aumentar aún más la desconfianza del empresariado, porque

«la política sigue primando sobre la economía en la conducción del país, y eso se refleja en el Congreso

de UCD».

¿Y al ciudadano medio? «Cada día, y en su programa, UCD ofrece a los españoles una mejor distribución

de los costes de la crisis», señala Carlos Bustelo. Y añade Antonio Santillana: «Esta crisis de ahora, con el

sistema fiscal de 1974 hubiera sido un desastre. No hubiera podido darse seguro de desempleo, ni

pensiones, ni sanidad, ni educación como la que hay».

 

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