Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Cortes españolas. 
 Fervorosa adhesión de la comisión de leyes fundamentales al jefe del estado y al ejército     
 
 ABC.    18/12/1970.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ABC. VIERNES 18 DE DICIEMBRE DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 31.

CORTES ESPAÑOLAS FERVOROSA ADHESIÓN DE LA COMISIÓN DE LEYES FUNDAMENTALES AL JEFE DEL ESTADO Y AL EJERCITO

El presidente, don Joaquín Bau, fue objeto de clamorosas ovaciones, a lo

largo de un vibrante discurso

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) La sesión de ayer, en la Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno, se inició con un clima de clamoroso entusiasmo. Todos los numerosos procuradores asistentes acababan de vivir, participando, la fervorosa manifestación de inquebrantable adhesión al Jefe del Estado, desarrollada en la plaza de Oriente. Traían todos, aún, encendidos los rostros por la emoción vivida. Los pasillos estaban llenos de comentarios jubilosos.

Y así, cuándo el presidente, don Joaquín Bau, hizo sonar la campanilla para declarar abierta la sesión, como accionados por un resorte, los procuradores se pusieron en pie y le dedicaron una cálida, prolongadísima ovación, salpicada de aclamaciones. Era un claro testimonio de apoyo a las enfervorizadas palabras que había pronunciado el señor Bau pocas horas antes, desde los balcones del edificio de la Capitanía General, donde se encuentra también el Consejo de Estado que él preside.

Conmovido por aquella demostración de aliento, don Joaquín Bau pronunció otro vibrante discurso resaltando la trascendencia de la jornada de afirmación nacional que acababa de vivir la capital de España. «Sentimos en el alma—dijo—que no se haga justicia a España, ni al Caudillo. Nos duele que esos espíritus que se llaman cristianos se olviden que este Régimen ha volcado vidas y haciendas para salvar a la cristiandad.» «No podemos contemplar indiferentes—añadió—que, por ejemplo, en una montaña santa como la de Montserrat; se abran las puertas a gentes que, quisa, nunca habían pisado la iglesia." (Muy bien. Aplausos.)

«Nuestras palabras—prosiguió el señor Bau—no han sido nunca de odio, sino de paz, incluso de caridad dentro de la justicia: pero pedimos también justicia para las familias y para esos dignos representantes de la autoridad, de la Policía, de la Guardia Civil... (Grandes aplausos interrumpen sus palabras.)

Nosotros, si tenemos un sentido de responsabilidad, no podemos ni debemos decir una sola palabra que roce a la independencia de la justicia. Lo que ellos hagan, bien hecho está. Pero; por favor, en esas pláticas, cuando se habla de caridad y de no violencias, que se acuerden también de los nuestros, que se acuerden de que hubo miles de sacerdotes que morían con el nombre de Cristo en los labios, pero también con el nombre de España en el corazón.»

Leyó luego don Joaquín Bau algunas palabras del Papa Pío XI reflejando su dolor por la destrucción y los ataques cometidos durante nuestra guerra contra «personas sagradas, cosas e instituciones sagradas, tesoros inestimables e insustituibles de fe y de piedad cristiana, al mismo tiempo que de civilización y de arte», y terminó sus abras con un fervoroso elogio al Jefe Estado, «el único que ha tenido la dedeza, el honor y también el valor de no anunciar nunca una sola palabra en su propia defensa, porque sabe que no necesita defensa».

Exhortó a todos a la unidad y dijo finalmente: «Somos todos para todos y estamos dispuestos a todo. Aguantamos las ofensas, porque no queremos corresponder con ofensas; aguantamos las injusticias extranjeras y no corresponderemos con injusticias para el extranjero; nos basta la verdad y el valor, el recuerdo de aquellos que nos mandaron y que nos dieron su mandato."

Las ovaciones que, constantemente, Interrumpieron las palabras del presidente de la Comisión, se hicieron clamorosas al final de su discurso.

El señor Herrero Tejedor, al tomar la palabra por la Ponencia, hizo constar, en nombre de todos los compañeros de la Comisión, «con la representación del pueblo español que ostentamos, que queremos ser dignos de esa gallarda firmeza que nuestro presidente ha mostrado y permanecer constantemente a las órdenes del Caudillo, codo a codo con nuestro Ejército, que es salvaguardia de lo permanente, en defensa de los ideales fundamentales de la patria».

También sus palabras fueron acogidas con largos aplausos.

DOS ARTÍCULOS APROBADOS

El entusiasmo que cargaba el clima de la sala no impidió a los procuradores trabajar con eficacia. Tras las explicaciones de la Ponencia, aceptando algunas de las sugerencias formuladas en la sesión anterior, quedó aprobado el último apartado del artículo 25, que dice así:

4. Estarán incapacitados para desempeñar la Presidencia del Sindicato Nacional:

1º Los que se encuentren Inhabilitados para el ejercicio de sus derechos civiles o políticos o de cargos públicos.

2º Los condenados por sentencia firme, por delito que haga desmerecer en el concepto público.

3.º Los sujetos a expresa declaración de incompatibilidad por actuación contraria a los Principios

Fundamentales del Movimiento.

Con ello se entró en el capítulo II del proyecto de ley dedicado a «las entidades intersindicales». El artículo siguiente se aprobó sin intervenciones. Dice así:

Artículo 27. 1. Para la coordinación, gestión y representación de intereses económico-sociales comunes de carácter sectorial o de dimensión análoga, la Organización Sindical podrá promover y crear en su seno Federaciones Sindicales a escala territorial y nacional. Dichas Federaciones tendrán la naturaleza de Corporaciones de Derecho Público.

Z. La elaboración y aprobación de sus Estatutos y las atribuciones y designación de sus órganos de gobierno se acomodarán, en cuanto les afecte, a las normas establecidas para los Sindicatos Nacionales,

El gran debate de la tarde se desarrolla en torno al texto que la Ponencia proponía para el artículo 28, relativo a los Colegios Profesionales Sindicales. Se produjeron muchas intervenciones, con sugerencias y matizaciones de gran interés, que la Ponencia recogió en su mayoría, cambiando el texto inicial y ofreciendo otro más sistematizado que, por razones de un mejor encuadramiento, pasará a ser el artículo 19 bis, constituyendo un capítulo II bis, bajo la rúbrica «Colegios Profesionales Sindicales». El texto, aprobado por unanimidad, dice así:

Artículo 19 bis. 1. En la Organización Sindical podrán existir Colegios Profesionales Sindicales como corporaciones de Derecho público, que agrupen a profesionales titulados, encuadrados sindicalmente, y que no estén incluidos en el apartado 1, i), del artículo segundo de la ley constitutiva de las Cortes.

Z. La creación o integración en la Organización Sindical, promovida por los interesados, será informada por el Comité ejecutivo sindical y se acordará por decreto. Sus Estatutos, acordados por la Asamblea del Colegio, serán aprobados, con audiencia del Comité ejecutivo sindical y, en su caso, del Sindicato correspondiente, por el ministro de Relaciones Sindicales.

3. En el decreto de creación se establecerán las funciones que correspondan a los órganos competentes de la Administración.

REUNIÓN DE LA PERMANENTE

A las once de la mañana dio comienzo, en el palacio de las Cortes, la reunión de la Comisión Permanente, presidida por don Alejandro Rodríguez de Valcárcel.

Es ésta la cuarta sesión que celebró la Permanente para deliberar sobre el anteproyecto de reforma del Reglamento de la Cámara. Como en anteriores ocasiones asistió a la reunión el ministro-secretario general, don Torcuato Fernández Miranda.—~ Pyresa.

 

< Volver