Peticiones de clemencia y pastorales ante el día de la paz. 
 Monseñor Añoveros: "Una paz verdadera y permanente"     
 
 Madrid.    30/12/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Monseñor Añoveros: (Una paz verdadera y permanente)

CEUTA.—El obispo de la diócesis de Cádiz-Ceuta, monseñor Añoveros, con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, señala en una circular como evocador y de gran trascendencia el lema de dicha Jornada: "Todo hombre es mi hermano."

"Fraternidad—escribe monseñor Añoveros—que se proyecta y debe proyectarse más y más en el marco de las relaciones exigiendo inexorablemente, a cualquier nivel, la eliminación de antagónicas diferencias de corazón, aun expresadas con sanas palabras; la concesión generosa del perdón, la positiva ayuda al hermano necesitado, el respeto de su dignidad personal, propia o derivada de su vinculación a determinados grupos o sectores sociales."

"Sobre postulado tan esencial del Evangelio—añade el prelado—, y en la medida de su efectiva aceptación, descansa a nivel privado y público la paz de los hombres. Se construye—ha escrito Paulo VI—día a día en la instauración de un orden querido por Dios, que importa una justicia más perfecta entre los hombres.

Por esa justicia más perfecta, supuesto de todo sistema fomentador y regulador de relaciones fraternales, por su inserción creciente en las estructuras todas que nos beneficien o condicionan, trabajemos de verdad y, desde luego, con positivas acciones en el campo civil y religioso, como hacedores de una paz verdadera y permanente."

Finalmente, monseñor Añoveros coocluye, que "ante la anunciada Jornada de la Paz, arate el lema que encuadra en el presente año su celebración, se impone una serena reflexión impulsada y promovida en sus respectivos campos por todos los que ejercen cualquier tipo o clase de acción directiva".— Europa Press.

 

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