Autor: Semprún, Alfredo. 
   Gran actividad de la policía francesa en ciudades próximas a la frontera española  :   
 Más de treinta detenciones entre refugiados políticos relacionados con la E.T.A.. 
 ABC.    23/12/1970.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. MIÉRCOLES 23 DE DICIEMBRE

GRAN ACTIVIDAD DE LA POLICÍA FRANCESA EN CIUDADES PRÓXIMAS A LA FRONTERA ESPAÑOLA

Más de treinta detenciones entre refugiados políticos relacionados con la E. T. A.

San Sebastián 22. (De nuestro redactor, enviado especial.) Abandonamos San Sebastián citando, profusamente iluminada, la bellísima ciudad espera alegremente las ya inmediatas fiestas. Pese a la inacostumbrada crudeza del frio reinante, los donostiarras se ha» sumido en la vorágine de las" compras prenavideñas, y en el ambiente ciudadano que se respira, para el observador resulta difícil, por no decir imposible, relacionar las apresuradas horas actuales con los acontecimientos recientes que nos ha correspondido vivir para ustedes.

Persiste, como es lógico, en la mente de muchos la incertidumbre sobre el futuro inmediato de don Eugen Beilh, cuyo secuestro es tema, ya que difícilmente se puede conjugar con la actualidad de cada día. Al menos, a este lado de la frontera, donde, como apuntábamos en crónica anterior, parece que no se encuentra el cónsul aleman secuestrado.

En nuestro último desplazamiento a Francia, donde el padre Larzabil continúa sententándose en "vedette", hemos podido comprobar la repentina movilización de la Policia francesa.

Ayer, concretamente, su actividad en ese sentido fue manifiesta.

En pocas horas, en San Juan de Luz, en Biarrits, Socoa y en Bayona, los inspectores de la Suveté efectuaron mas de treinta detenciones entre los refugiados políticos de origen español identificados como miembros activos participantes de la E. T. A.

Según nuestras fuentes, este repentino interés de las autoridades del país vecino por fe situación del señor Beilh nace de la evidencia a que nos referíamos más arriba. Y además, las gestiones policiales llevadas a cabo durante la mañana y la tarde de ayer son la consecuencia de cierta noticia que una vos anónima habría llevado a la Redacción de un periódico para apuntar la posibilidad de que a Primera hora de la noche se produjera la "gran noticia".

Algunos detenidos, tras ser interrogados minuciosamente en la Comisaría de Biarrtiz, Sonde parecen haberse centralizado las servicios de esta retrasada "operación" rescate» gala, fueron puestos en libertad. Tambien anoche se reforzo, por parte francesa, la vigilancia franteriza, cubriéndose incluso las más recónditos "pasos", caminos habituales del contrabando.

Con la proximidad de las fiestas crece visiblemente la tensión en las esferas relacionadas con el secuestro del señor Beilh. Las confusas noticias que circulan sobre los posibles resultados del Consejo de Guerra celebrado en Burgos son causa principalísima ¿e esa desorientación que coloca a franceses, alemanes y secuestradores en una posición muy delicada.

—Es alga asi como si la suerte o las «mei-gas» gallegas—nos decía un francés, más

bien amigo de España—hubieran cogido por su cuenta el panorama, transformándolo por completo...

Los sucesos de Polonia, la prolongación de las deliberaciones de Burgos, las desdichadas intervenciones públicas del «representante» padre Larzábal están trastrocando los papeles. Ahora, ustedes, tranquilos y casi ajenos a lo que pueda ocurrir. Y ellos, sin saber qué hacer, ni qué decir, ni qué pensar...

Tampoco faltan los sorprendentes comentarios por los cafés franco-españoles de las limpias localidades de esta región pirenaica. Hay quien afirma—y esto, claro, sólo /,> recogemos a título de curiosidad y sin darle el menor crédito—que uno de los manifiestos que hace dos años se dirigieron al general De Gaulle en solicitud de la autonomía para los regiones vascongadas llevaba la firma del propio Eugen Beilh, cuya supuesta asiduidad al domicilio de los hermanos Monzon», en San Juan de Luz, le identificaría para los rumoreadores como miembro le la «Embota», la organización separatista de los vascos en Francia.

Y quienes asi rumorean , como es lógico, no comprenden CÓMO la E. T. A. haya podido secuestrar al cónsul alemán ni que un antiguo amigo del mismo, como lo sería el señor Monzón, se preste a actuar de mediador sin acudir en su socorro, denunciando a la Policía la identidad de quiénes son sus secuestradores.

Claro está que todo esto sería incomprensible también para nosotros si pudiéramos creer en tan desorientadores rumores. Cosa que, por el momento, no está en nuestro ánimo.—Alfredo SEMPRUN.

 

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