Continuidad dinámica  :   
 18 de julio. 
 ABC.    18/07/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. MIÉRCOLES 18 DE JULIO DE 1973.

CONTINUIDAD DINÁMICA

(18 de julio)

Al margen el tiempo transcurrido que de ella nos separa, al margen la inevitable

renovación generacional, al margen, en fin, las innumerables interpretaciones

tópicas, la fecha del 18 de Julio sigue siendo efemérides actual por la

esencialidad de su transcendencia histórica. Por la etapa que cierra y por la

época que inaugura. Por ser no sólo un obligado puente de tránsito de una España

a otra —muchos cifran el final del XIX o el comienzo del XX en 1936—, sino por

ser la hora del destino en la que se abre al país la dorada posibilidad de su

historia nueva, aunque (débe ser comenzada sobre las ruinas —-«fango, sangre y

lágrimas»— de la vieja historia.

No es, no nos parece, la conmemoración de 1973, ocasión para el triunfalismo

nostálgico, seguramente intempestivo, de las miradas atrás. Es, nos parece, en

cambio, oportunidad urgida para lanzar hacia el futuro la consideración meditada

de este 18 de Julio.

Se celebra al hilo, al borde esperanzador y cálido, de un nuevo Gobierno; y,

sobre todo, de una configuración constitucional que, si bien estaba prevista en

la letra y el espíritu de las leyes fundamentales, hasta ahora no había sido

desarrollada: el nombramiento de un presidente del Gobierno que ya no es la

persona misma del Jefe del Estado.

No hay, por lo tanto, interpretación más auténtica d«I 18 de Julio de 1973, que

aquella que pueda deducirse de la declaración programática ^del nuevo Gobierno,

porque la declaración, enraizada en los principios que se apellidan con la

histórica fecha, está redactada con pensamiento y visión de futuro. Es de hoy

para mañana. Petra un inmediato mañana.

¿Cuáles son las notas, las indicaciones, sustantivas d« la declaración? La

continuidad política del régimen que se inicia el 18 de Julio de 1936; la

vitalización del orden institucional; la renovación legislativa, el afrontar

decididamente el futuro, para acentuar la participación de todos los ciudadanos

en las tareas públicas; el mantenimiento del orden público para el ejercicio

libre y pacífico de los derechos individuales, políticos v sociales...

El resumen, seriamente considerado, arroja un signo de continuidad y apertura.

El signo más clásico de la política cuando se ejerce con propósitos de verdadera

autenticidad: la construcción actual del futuro.

«Esa y no otra es la primera exigencia de nuestra hora —(citamos palabras de un

reciente, editorial de ABC, «La declaración del Gobierno», 16 de junio de 1973)—

. Cuántos hemos defendido y propugnado la apertura progresiva, profunda y

ordenada de nuestro sistema; aplaudimos la formulación gubernamental de llamada

a colaborar en régimen de concurrencia de criterios en su puesta-en práctica.

Porque, así está dicho, el Gobierno está abierto a cuantas medidas tengan por

objetivo el perfeccionamiento del sistema. Continuidad sí, pero continuidad

dinámica.»

Aparece, aquí, desde este enfoque correcto de la evolución política, la

interpretación de un 18 de Julio liberado, en su interpretación, de lastres de

inmovilismo. Un 18 de Julio dinámico, con impulso de tránsito, con proyección de

sistema idóneo y eficaz para un futuro ya comenzado.

Los pasos previstos para la continuidad política, en paz y orden, van siendo

dados, quizá a menor velocidad de la que complacería a los sectores más

impacientes pero, sin duda, con la velocidad que reclaman la prudencia y la

previsión cuando se trata —y este es el caso— de una estrategia planeada al más

alto nivel de las decisiones estatales.

Lo cual conviene, sobremanera, a una efemérides, matriz y constituyente, que se

celebra cuando la mayor parte de la población viva y activa del país, no ha

conocido, por la fecha_ de su nacimiento, la cruente contienda civil que resultó

inevitable, el 18 de Julio primero, para restablecer la unidad de la Patria,

para restaurar la pacífica convivencia, para afirmar la unidad nacional.

Alzada con superior categoría simbólica, y reverdecida todos los años con

recuerdos, vivencias y evocaciones, la fecha clave del 18 de Julio nos trae,

este año, acentos de muy particular convocatoria a la cohesión nacional hacia la

continuidad; hacia lo que va a ser y es ya la política del futuro comenzado del

país.

 

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