Autor: BERRUEZO. 
   De toda España se envían al Jefe del Estado felicitaciones y testimonios de adhesión  :   
 Una profunda alegría se extiende por la población donastiarra. 
 ABC.    01/01/1971.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 4. 

ABC. VIERNES 1 DE ENERO DE 1971.

DE TODA ESPAÑA SE ENVÍAN AL JEFE DEL ESTADO FELICITACIONES Y TESTIMONIOS

DE ADHESIÓN

Una profunda alegría se extiende por la población donostiarra

Son Sebastián 31. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono ) Guipúzcoa, y especialmente San Sebastián, parecen haber despertado de un mal sueño, y al cabo de unas semanas de extraño desasosiego, que desembocó en unas hora» de pasmo, vuelve el pulso urbano a latir y se restablece el ritmo ciudadano habitual. Las calles, las cafeterías, los comercios se animan en este final del año y, especialmente la gente joven, se dispone a despedirlo con animados bailes en las muchas >boites>, clubs y discotecas, cuyos anuncios llenan hoy las páginas de los diarios, asi como también los de muchos restaurantes, anunciando la cena de fin de año.

«Una profunda alegría—escribe hoy «La Voz de España"—ha conmovido a todos los estamentos de la población donostiarra, al conocerse que el Jefe del Estado habla conmutado las pena» de muerte... En distintos ambientes se había podido constatar Que existía una calma contenida desde que se conoció la sentencia de Burgos. Cuando Radio Nacional de España transmitió la noticia—continúa diciendo el periódico—, fue como un gran torrente que se hubiera desbordado por todos los centros comerciales, bares y establecimientos públicos de la ciudad. Si has qúe emplear un calificativo a los momentos que se sucedieron, hay que emplear el de alegría."

Estas afirmaciones del órgano periodístico del Movimiento sintetizan la disposición de anime con que San Sebastián, y con San Sebastián Guipúzcoa entera, esperaban afiadas o reflexivas la decisión de la gra

del Jefe del Estado.

Es preciso haber vivido aquí, estas senas, para estimar, en su justa própor-n, en su extensión y especialmente en su oportunidad, «aquella calma contenida" a alude el citado comentario. Lo cierto es la tranquilidad ha vuelto a muchos hobres y la alegría a todos los de la provincia y de la capital, y es de desear que el cristiano e inteligente del Jefe del Estado contribuya—como ha dicho el obispo

la diócesis, doctor Argayo.—a la pacificación de Guipúzcoa.—BERRUEZO.

 

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