Autor: Semprún, Alfredo. 
   Se está imponiendo la hipótesis de que el cónsul se encuentra en Francia  :   
 Ninguna noticia importante sobre el secuestro del señor Beihl. 
 ABC.    20/12/1970.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

MADRID, DOMINGO 20 DE DICIEMBRE DE 1970

SE ÉSTA IMPONIENDO LA HIPÓTESIS DE QUE EL CÓNSUL SE ENCUENTRA EN FRANCIA

Ninguna noticia importante sobre el secuestro del señor Beihl.

San Sebastián 19. (De nuestro redactor, enviado especial, Por teléfono.) Son demasiadas ya las horas de incertidumbre que pesan en el ánimo de cuantos directa o indirectamente hemos seguido de cerca la trágica aventura en que se ha visto envuelto don Eugen Beihl. No es de extrañar, pues, que únicamente la evidencia del peligro a que se enfrenta en solitario el cónsul alemán sea capas de mantener vivo el interés sobre este suceso, totalmente sumido hoy en las oscuras aguas de lo desconocido. Y tratar de bucear por entre ellas el informador, como ya dijimos en crónica anterior no deja de ser una entrega a la gratuita y en ocasiones, absurda especulación.

¿Qué hay de cterlo y noticiable sobre el secuestro del señor Beihl dieciocho dias después de que se llevará a cabo? Si exceptuamos la triste realidad que están viviendo en Miraconcha, 28. no hay nada que pueda tomarse como luz anunciadora de buen puerto.

Desde hace días, efectivamente, aunque obligados a una lógica y necesaria discreción, veníamos siguiendo atentamente los reflejos de un auténtico y evidente contacto entre representantes de la E. T. A. y quienes aquí pueden hablar y obrar.

Audaces desplazamientos más allá de la frontera, a «cuerpo gentil, tal y como exige el respeto a una nación extraña, entrevistas nocturnas en las playas de Fuenterrabía y otras incluso en el propio San Sebastián, era algo que dos hombres buenos, conscientes de su responsabilidad y para quienes el cargo no es sólo un tratamiento honorífico, estaban ¡levando a cabo con riesgo de su vida, como intento para conseguir la pronta devolución del señor Beihl al seno de su familia.

Pero también este esfuerzo ha resultado baldío. Al parecer, quienes mantienen secuestrado al cónsul siguen obcecados en ese callejón sin salida al que su demencial proceder les ha llevado y en el que muros cada vez más altos amenazan con cerrarse para siempre sin vestigio hacia su futuro.

La certeza de que el señor Beihl se encuentra en territorio francés se está imponiendo sobre toda otra consideración.

En Biarrits se nos justificaba—suponemos que sin fundamento alguno—la aparente indiferencia de la Policía francesa, apoyándose en determinadas actitudes políticas de que en otros tiempos habría hecho gala el cónsul germano. Algún día es posible que a título de anécdota reflejemos Para nuestros lectores la serie interminable de ^noticias» que nos llegan sobre el señor Beihl y sus supuestas simpatías.—Alfredo SEMPRUN.

 

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