Autor: Obregón, Antonio de. 
   Incidentes en Mauleon (Pirineos franceses)     
 
 ABC.    03/04/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Incidentes en Mauleon (Pirineos franceses)

París 3. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) La Prensa de hoy, especialmente «L´Aurore», por medio de su corresponsal en Toulouse, y «Le Monde» publican amplia información sobre los desórdenes ocurridos en Mauleon, equidistante a 77 kilómetros de Bayona y de Dax, y a 30 de Oloron, producidos por el movimiento «Enbata».

Refiere el cronista del primer periódico aludido que el Domingo de Pascua, la Asociación «Aberri-Eguna», organizó una demostración en Mauleon, al modo de la verificada en San Juan de Lux el pasado año —a pesar de haber sido prohibida—y, en 1962, en Itxassou, junto a Bayona.

Esta vez ha sido la capital de La Soule la elegida para los alborotos separatistas con banderas y letreros preparados desde días antes. La Prefectura y la Municipalidad de Mauleon prohibieron toda manifestación de esta clase, pero nos da la impresión que un poco a medias: unos, por considerar contraproducente la prohibición «que atraería a más partidarios», y otros, porgue todo ello está envuelto bajo la mofeara del folklore, hasta ti punto de que el alcalde de Mauleon, el señor Félix Supervielle, liberal, gubernamental, que reemplazó a un alcalde socialista, residente en el pueblo hace cincuenta y ocho años, jefe de empresa, había dicho: «Un deber de hospitalidad y de buen sentido nos hace «acoger» a «Enbata».

La experiencia ha sido catastrófica. Desde las once y media de la mañana, ante los ojos de la Gendarmería y con asombro de los turistas que habían acudido a lo ciudad desfilaron los manifestantes, figurando a la cabeza del grupo el doctor Michel Buracos, de Bayona, el cual procedió a la lectura de la «Carta de Itxassou» proclamando «la independencia del país vasco». Entre letreros y banderas curiosas, que Portaban los manifestantes, había alusiones a Mátalas—un cura revolucionario ejecutado por Luis XIV—y otros seguidores del movimiento, glorificación de los separatistas perseguidos, incluso los autores de atentados, etcétera. Cuando los manifestantes llegaron a la plana de Alies intervino la Gendarmería, a fin de restablecer la circulación, y algunos separatistas, agrupándose en la terraza de un café, arrojaron botellas a los representantes del orden, acompañando a su acción de gritos subversivos contra Francia y España. Algunosturistas fueron maltratados y la Gendarmería no dejó de patrullar por las calles de Mauleon. El periódico, por su parte, titula la crónica así: «Un folklore que muestra como el regionalismo puede degenerar en separatismo.» Califica la jornada de «breve, pero dura» entre manifestantes y agentes de la autoridad. >Se rebasa aguí —opina el diario—lo que es tolerable en materia de regionalismo y se prevé lo que puede suceder en otras fronteras. El sueño de los particularismos es un peligro, al cual es preciso, sin duda alguna, prestar atención.»

Según las autoridades «se trata de una llamada al desorden y a la violencia».

Los comentarios, pues, coinciden en que una cosa es el regionalismo y otra el separatismo, considerando a este último como intolerable. Precisamente, ante la experiencia regionalista de Italia están poniéndose Muchos en guardia. «Esperemos—acabamos de leer—que nuestros arrojados innovadores a los que se les ha metido en la cabeza desmembrar la República Francesa, «uno e indivisible», tengan la prudencia de esperar a los acontecimientos de la experiencia transalpina.»—Antonio DE OBREGON.

 

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