Historia de diez días de angustia e incertidumbre     
 
 ABC.    27/01/1973.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC. SÁBADO 27 DE ENERO DE 1973. EDICIÓN DE LA MAÑANA

HISTORIA DE DIEZ DÍAS DE ANGUSTIA E INCERTIDUMBRE

Pamplona 26. El secuestro de don Felipe Huarte se produjo en la noche del martes, día 16 de este, mes, en el propio domicilio de Pamplona un chalé denominado «Villa Adriana» de las proximidades de la capital.

Ron Felipe Huarte había salido con su esposa, doña Teresa Aizpún, al cine. Cuando regresaron a casa se encontraron en la misma con cuatro miembros de la organización ilegal E. T. A., armados con pistolas y metralletas, que encerraron a. la esposa del señor Huarte, a sus hijos y a la servidumbre en el sótano de la casa y se dieron a la fuga con el industrial en el coche de éste, un Dodge-Dart. A la una y cuarto de la madrugada, aproximadamente los encerrados en el sótano se pudieron liberar y dar cuenta a la Policía. Esa misma noche fue encontrado el vehículo del industrial en el cruce de la carretera de Leiza.

La familia tenia en su poder una nota de los secuestradores exigiendo determinadas condiciones que habían de cumplirse en relación con la empresa Torfinasa, del grupo Huarte, así como la entrega de una cantidad en metalice que se ha fijado en torno a los cincuenta millones de pesetas.

IDENTIDAD DE LOS SECUESTRADORES

Por las señas dadas por los miembros de la familia Huarte, asi como por las características de algunas personas sospechosas localizadas días antes en Pamplona, se pudo determinar la identidad de los presuntos secuestradores. Se trata de Tomás Peres Revilla, José Miguel Lujua Gorostiola, Ángel Zabalondo Loidi y José Joaquín Villar Gurruchaga. Algunos de ellos pudieran estar también implicados en el secuestro del industrial eibarrés don Lorenzo Zabala cometido en enero de 1972.

Desde los primeros momentos se iniciaron las investigaciones policiales que dieron como resultado, a lo largo de estos días, el interrogatorio de diversas personas en Pamplona y la detención y posterior traslado a la cárcel de la capital navarra de seis de los interrogados como presuntos cómplices de los secuestradores

Todos los organismos y entidades de España condenaron el secuestro con diversas notas ampliamente difundidas. Asimismo, los periódicos publicaron editoriales reprobando el hecho y han dedicado amplia información al tema. Los trabajadores de Torfinasa, que se encontraban en situación de anormalidad laboral a causa de diferencias con la dirección de la empresa, se reintegraron de forma voluntaria al trabajo y aplazaron sus peticiones hasta el momento en que fuera liberado el señor Huarte. De esta forma pretendían dar a entender que una cosa eran sus peticiones laborales y otra muy distinta utilisar el secuestro para apoyarlas.

GESTIONES EN BIARRITZ

El día 19 se produjeron intensos rumores en Pamplona, procedentes de Francia, según los cuales el señor Huarte iba a ser liberado esa misma tarde. Coincidieron esos rumores con la visita a Biarritz de un hermano del secuestrado, que fue visto en el hotel Plaza de la ciudad francesa portando un maletín. Se especulaba con la posibilidad de que hubiera llevado el dinero que parece ser habían exigido los secuestradores. Esa noche, don Juan Huarte regresó a su domicilio de Pamplona procedente de Biarritz,

La familia del secuestrado se ha mantenido durante todos estos dios en un completo mutismo. Todas las preguntas que de una forma u otra, les eran formu-, ¿acias eran contestadas de la misma manera: «No sabemos nada nuevo.» Don Juan Huarte celebró una rueda de Prensa en un hotel de Pamplona el día 20 para señalar que su viaje a Biorritz había sido tuno de tantos de los que realizan la familia y amigos de Felipe Huarte con objeto de tomar contactos y poder legar a tener un diálogo directo con los responsables del secuestro».

En esta situación de espera y de tensión se mantenía, la familia Hitarte hasta la tarde de hoy, en que, a las ocho y media, aproximadamente, ha sido liberado el secuestrado en algún lugar de la carrerera entre Irún y San Sebastián.— Europa-Press.

 

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