Autor: Baró Quesada, José. 
   La Paz     
 
 ABC.    02/04/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA JORNADA DE AYER

LA PAZ

Se ha cumplido un nuevo aniversario de la paz española: el trigésimo segundo,

para mayor exactitud. El último parte de guerra de Burgos, firmado excepcional-

mente por el Generalísimo, decía esta hermosa, y esperanzadora frase: >>,La

guerra ha terminado.» Atrás quedaban todos los horrores, todas las penalidades

de la contienda. Por delante se abrían los caminos del porvenir. Los del

progreso, la connivencia, la civilización.

Vivrir en paz es lo mas bello y más noble del mundo. Esto en apariencia resulta

un tópico, como las alusiones encomiástica» que suelen hacerse a la salud. Sin

embargo, constituye una tremenda realidad. Safa saben del bien de la salud ios

que están enfermos. Sólo de la paz vivificadora los que la han perdido.

La pax entraña la restauración y la constitución de valores fundamentales de la

vida. Por ejemplo: el diálogo, el progreso, el arden, la libertad, ¡a crítica,

la autodeterminación, el respeto mutuo, el acatamiento a las leyes y al sistema

jurídico-político establecido. La contrario de la Intolerancia, de la

imposición, de la violencia, de la regresión a lea agresiones vertales y t la

justicia por la mano. De ahí que la. conservación y la dejen» de la paz sea un

sagrado deber pura todos los ciudadanos conscientes. La guerra es el último

recurso, trágicamente inevitable, de una sociedad en trance de perecer. Como

tacedlo en 1936 en España, cuando todas los caminos estaban cerrados a ía

libertad y a la justicia. Precisamente pitra ser libres y vivir conforme al

derecho, como en cualquier país civilizado, nos vimos en la doloroso y extrema

precisión de empuñar las armas.

Mil novecientos treinta y nueve fue el año de la paz. Se aleja, por ley natural,

en la sucesión de los capítulos de nuestra historia y, lo que es más importante,

de nuestras generaciones. Pero siempre será un hito en el devenir de los sucesos

nacionales. Marca una frontera, señala un rumbo. Separa la noche del día. Es el

««míes» y el «después». Trajo a ¡a Patria otros aires, otro estilo. Y rescató

las esencias tradicionales españolas. Aquellas sin las cuales España deja de

serlo.

Actos medulares de ayer jueron una misa de acción de gracias en San Gínés y la

presentación a la Prensa del «Libro homenaje a los caídos}, en el Palacio Real,

por el general Fuertes de Villavicencio. Un espléndido volumen, de altura

aproximada de medio metro, que el Patrimonio Nacional ha editado. En él,

encabezados por José Antonio Primo de Rivera, figuran los nombres de casi

cuarenta mil personas cuyos Testos, reposan en la basílica de Cuelgamuros. Vidas

tronchadas por el huracán de la guerra. Murieron para que nosotros pudiésemos

vivir en paz. No defraudemos jamás su ilusión. Que sobre esas y otras tumbas

diseminadas por España florezca esta primavera la hermandad de todos los

españoles. — Jasé BARO QUESADA.

 

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