Los terroristas de la ETA proyectaban volar el gasómetro de altos hornos  :   
 También planeaban asesinar a un policía y secuestrar a dos conocidas personalidades bilbaínas. 
 ABC.    13/04/1969.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LOS TERRORISTAS DE LA E. T. A. PROYECTABAN VOLAR EL GASÓMETRO DE ALTOS HORNOS DE VIZCAYA

También planeaban asesinar a un policía y secuestrar a dos conocidas personalidades bilbaínas

Bilbao 12. Unos treinta destacados activistas de la E. T. A. han sido detenidos en lo que va de semana, en diversas operaciones montadas por la Brigada Regional de Investigación Social de Bilbao, en estrecha colaboración con fuerzas de la Guardia Civil de toda la región.

Estas detenciones en cadena han sido posibles gracias a las confesiones de los activistas que, sucesivamente, iban cayendo en manos de las fuerzas del orden. Como se recordará, las detenciones se iniciaron el pasado martes, cuando media docena de miembros de la citada organización, algunos de ellos hispanoamericanos, fueron- descubiertos por la Policía. La operación culminó, por el momento, ayer al ser detenidos cuatro dirigentes—entre ellos un ex sacerdote y una mujer—en la localidad santanderina de Mogrovejo, en las estribaciones de los Picos de Europa, tras de un breve, pero intenso, intercambio de disparos, de cuyas resultas un "etista" cayó herido en el pecho.

Hasta el momento queda libre otro destacado y peligroso elemento de la citada organización: Miguel Echevarría Iztueta, de veintitrés años de edad, natural de Berastegui (Guipúzcoa). A Echevarría—alias "Mikel" y "José"—se le supone autor del asesinato del taxista don Fermín Monasterio, al que remató de cuatro disparos a boca de jarro a la altura de la localidad vizcaína de Arrigorriaga, en dirección, al parecer, de Orduña. "Mikel" es ya un viejo conocido de la Policía, pues fue el acompañante de la algorteña María Concepción Rodríguez Grisaleña en su intento de liberar al novio de esta última, Antonio López, que se encuentra detenido en la prisión de Soria. Echevarría en aquella ocasión—agosto del año pasado—también consiguió escapar. Se trata, como se ve, de un experto en huidas. Lleva cinco años actuando como "liberado", esto es, dedicado exclusivamente al activismo político, separado de la familia y desertor del Ejército desde 1966. Un joven más bien alto, de recia complexión, que, según las muestras, conoce palmo a palmo la región, los escondites más secretos de la geografía vasca. La Policía y la Guardia Civil lo buscan sin desmayos.

Gracias también a las confesiones de los detenidos se han conocido asimismo algunas de las realizaciones y proyectos de la organización. Entre los primeros figuran los petardos que estallaron en diversos lugares del País Vasco antes de la Semana Santa; entre los segundos, y como más destacados, el secuestro de dos conocidas personalidades bilbaínas—una provincial y otra municipal—con el objeto de exigir los correspondientes rescates. Pensaban, además, dar muerte a otro policía.

También se ha podido saber, en otro orden de cosas, que Escubi Larraz, otro de los cabecillas aún en libertad, había dado órdenes de volar el gasómetro de Altos Hornos de Vizcaya, precisamente a raíz de la reincorporación al trabajo—a finales del pasado mes de febrero—de los trabajadores de la citada empresa, tras casi un mes de paro. Este demencial acto se sabotaje no se llevó a cabo porque a un destacado miembro de la E. T. A. le pareció una barbaridad y se negó a que se ejecutase. De haberse consumado el proyecto, aparte del riesgo que hubiera supuesto para la vida de numerosos obreros, muchas familias obreras hubieran sufrido las consecuencias de una probable prolongada falta de trabajo.

Con estos datos escuetos—probablemente hay muchos más que la Policía no ha revelado por razones obvias—se cierra una semana particularmente agitada y trágica, tanto en Vizcaya como en el resto de las provincias vascas. Un balance ciertamente desconsolador y que invita a la meditación: un hombre, un trabajador muerto sin razón que lo explique_, dos activistas heridos, otro huido, y también probablemente herido, y otras treinta personas detenidas y procesadas por su participación, directa o indirecta, en actos de terrorismo.—Cifra.

 

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