Autor: Barra, Alfonso. 
 ABC en Londres. 
 La U.R.S.S arguye que no queda una sola onza del oro español     
 
 ABC.    21/03/1970.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

ABC. SÁBADO 21 DE MARZO DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.

27.

A B C EN LONDRES

LA U. R. S. S. ARGUYE QUE NO QUEDA UNA SOLA ONZA DEL ORO ESPAÑOL

«El oro enviado a Rusia por el Gobierno republicano ha pesado más sobre las

relaciones híspano-soviéticas que las diferencias "ideológicas»

«THE TIMES» RELATA OBJETIVAMENTE COMO SE LLEVO A CABO LA GRAN EXPOLIACIÓN DEL

TESORO ESPAÑOL EN 1936

Londres 20. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) "El oro enviado a

Rusia por el Gobierno republicano ha pesado más sobre las relaciones hispano-

soviéticas durante las últimas tres décadas que las diferencias ideológicas",

dice hoy "The Times".

Según el diario, esa orza fabulosa contenía quinientas toneladas de oro,

valoradas e» más de cuarenta y dos mil millones de pesetas. Rusia pretende que

no queda ni una sola ansa del tesoro.

El año 1957, poco antes de morir el doctor Negrín, que fue jefe del Gobierno

republicano, encargó a su hijo, en París, que entregará el recibo del oro

firmado por Moscú a las autoridades españolas.

La reacción del Kremlin fue repetir que las arcas estaban vacías*

El argumento expuesto por el diario "Pravda" es que el Gobierno republicano

dispuso de aquel depósito para pagar las compras de armas en el extranjero.

Citaba tina carta, atribuida al doctor Negrín, fechada el 8 de agosto de 1938,

para apoyar esa teoría. Y para redondear las cuentas, el mismo periódico ha

recordado que la República española recibió un crédito soviético equivalente a

ochenta y cinco millones de dólares, d-el que sólo fueron devueltos treinta y

cinco millones.

"Los documentos que la familia Negrín entregó al Gobierno^ de Madrid indican que

los republicanos sólo gastaron la décima parte de las reservas en compras hechas

fuera de España, recuerda el diario "The Times", para justificar las gestiones

realizadas con el fin de conseguir la devolución del remanente.

La historia de los desveles del Gobierno republicano para proteger el ahorro

nacional empiesa a fines de agosto de 1936, cuando llegan a Rusia varios

funcionarios para ofrecer a Stalin las reservas de oro del Banco de España.

El llamado "enviado comercial soviético" en Barcelana, Siaslievsky, se entendió

entonces con el doctor Negrín, ministro de Hacienda, que le brindó toda clase de

facilidades.

El presidente de la República refrendó un decreto "reservado" para realisar la

saca-. El artículo 117 de la Constitución exigía la aprobación de las Cortes

para exportar oro de las reservas, pero esa pejiguera legal fue burlada sin

dificultades.

El ministro de Hacienda se vio así autorizado para exportar oro, plata y

billetes del Banco de España al punto de destino que juzgara "de más seguridad".

El 20 de enero de 1937, cuando en los sótanos del Banco de España no había más

que algunos recibos redactados en idiomas extranjeros, el propio Negrín publicó

una nota para negar que las reservas de oro hubiesen salido del país.

Aqueüas exportaciones del Tesoro nacional eran tan caudalosas que no

justificaban las compras de material de guerra realizadas hasta el momento y las

que se pudieran facer hasta el final del conflicto.

Las primeras expediciones se iniciaron a partir del 14 de septiembre de 1936.

Valentín González, alias "El Campesino". cuenta que recibió órdenes del

secretario general del partido comunista español para custodiar uno de aquellos

envíos desde Madrid a Cartagena.

"Todos los que guardaban el barco aquella noche—afirma—, militares o milicianos,

eran comunistas de absoluta confianza.´Varios de ellos, vistiendo uniformes de

guardias de asalto, sacaron el oro de los sótanos y lo cargaron en treinta y

cinco grandes camiones. Hísose todo en medio del mayor misterio y como si se

tratase de un robo."

El 25 de octubre de 1936, el mayor alijo salió de Cartagena hacia Odessa. El 6

de noviembre llegaba a su destino. En la expedición figuraban cuatro empleados

del Banco de España que, según creyeron, iban a rendir viaje en Port Vendres. La

sorpresa fue completa cuando recibieron instrucciones para seguir en Rusia

indefinidamente. Las autoridades de Madrid se aseguraban con ello el secreto de

la gran operación financiera de la República.

Según Prieto—y "El Campesino" coincide con la cifra—, había 7.800 cajas con

monedas y lingotes.

Araquistáin dice—y Madariaga lo confirma—que Marcelino Pascua, embajador

republicano en la U. R. S. S., declaró que la suma depositada en Rusia era de

510.079.592 gramos de oro.

Madariaga comentaría: Fue entonces cuando, de súbito, se puso Rusia a la cabeza

de los países exportadores de oro, después de África del Sur."

Prieto escribió: "La revista gráfica "Lo U. R. S. S. en construcción" dedicó un

número especial al aumento de las reservas di oro en Rusia, atribuyéndolo al

desarrollo d, la explotación de yacimientos auríferos. Era el oro de España."

Ahora el Estado soviético es económicamente fuerte. Una de las características

¿i las cuentas en oro es que no hace falta saldarlas con los mismos lingotes

recibidos e; depósito...—Alfonso BARRA

ALEGATO EN FAVOR DE LAS RELACIONES HISPANO-MEJICANAS

El diario «Universal» cita el propósito oficial español de eliminar «la absurda

situación existente entre las dos naciones»

Méjico 20. "Han transcurrido tantos años, que no es fácil explicar por qué,

hasta ahora, no se han reanudado las relaciones diplomáticas sntre Méjico y

España", publica en su página de editoriales el periódico mejicano "Universal",

en un artículo que, con el título "Entre Méjico y España", firma Antonio Ríus

Pacius.

"Diversas circunstancias—continúa diciendo—lo han Impedido. Ninguna, sin

embargo, insalvable. No nos detendremos e examinarlas. La repetición de

argumentos trillados n9 conduce más que a oscurecer una cuestión de naturaleza

simple."

"Don Gregorio López Bravo, ministro de Relaciones Exteriores de España, ha

manifestado el propósito oficial de eliminar «la absurda situación existente

entre Méjico y España—dos países hermanos—, cuyas relaciones son no sólo

correctas, sino cordiales y amplias en todos los terrenos, excepto el

diplomático»."

"El Estado español mantiene un régimen de libertad dentro del orden. Millones de

turistas de todo el mundo dan testimonio de ello. Y si este régimen ha sabido

captarse la simpatía y el respeto de casi todaí las naciones del mundo y ofrece,

en su forma actual, solución de continuidad para lo futuro, ¿qué tiene de

extraordinario, en un plan de altura, como pueblos hidalgos que son, el que

Méjico y España se abrar de brazos para estrecharse sin sombra de agravios, como

dos hermanos que tras larga ausencia vuelven a encontrarse?"—Efe.

 

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