Autor: Crespo Mengual, Pedro. 
   Funcionarios separados     
 
 ABC.    13/04/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

FUNCIONARIOS SEPARADOS

Señor director de ABC: Como lector asiduo del periódico de su digna dirección me

permito molestar su atención con motivo de la aflictiva cuestión de los

funcionarios todavía separados, y ello en relación con el último decreto sobre

prescripción de responsabilidades políticas derivadas de nuestra guerra.

Formo parte de esa pequeña legión de funcionarios públicos que quedaron

separados de sus escalafones a raíz de la terminación de la guerra de

Liberación, hombres que "no se mancharon las manos de sangre", que fueron y

siguen siendo personas decentísimas y que el único delito que cometieron fue

defender el sueldo que por su trabajo percibían del Gobierno de la República,

porque les tocó en suerte y porque se trataba del pan de sus hijos.

A raíz del anuncio del decreto que nos ocupa, el excelentísimo señor ministro de

Información y Turismo manifestó que la guerra había terminado a todos los

efectos. Esta frase parece indicar que todo ha sido liquidado, que todo ha sido

perdonado y que ninguna consecuencia queda de la guerra; sin embargo, pese al

decreto de indulto de responsabilidades políticas de 10 de noviembre de 1966,

que sólo fue aplicado a los ex ministros de la República, que hasta en el exilio

cobran anualmente 313,600 pesetas de cesantía o jubilación; pese a todos

nuestras instancias al Ministerio de Justicia y al Consejo Nacional del

Movimiento y pese asimismo al decreto reciente de prescripción que se aplica a

muchos de los "que se mancharon las manos de sangre", continuamos separados de

nuestras carreras unos 4.000 funcionarios públicos, cuyo único delito consistió

el estar situados en el enclave geográfico donde desempeñaban su trabajo

habitual.

Las proposiciones de ley, una firmada por Panjul y cien procuradores familiares

más y otra presentada por don Alberto Bailarín con cincuenta firmas, fueron

recientemente devueltas a las Cortes negando el "placet" para que fueran

discutidas y sin ninguna duda aprobadas, por cuanto que se contaba con los votos

de los "familiares", los "corporativos" y los "sindicales". En la nota-

devolución se justificaba la negativa del Gobierno por razones económicas, si

bien se prometía la solución del mismo, ya que el Gobierno lo veía con simpatía.

La mejor oportunidad la ha tenido el Gobierno en este 1.* de abril, y al no

hacerlo nos ha decepcionado profundamente, después de una espera de treinta años

cuajada de sinsabores: llenándonos al propio tiempo de profunda amargura al

sentirnos de peor condición que los delincuentes comunes, para los que se han

dictado ya hasta diez indultos y recientemente este decreto de prescripción.

Por todo lo expuesto deseo fervientemente que el periódico de su digna

dirección, tenaz defensor de las causas nobles, consciente de la humanidad y

justicia de esta reivindicación, la amparase y pidiera con gran interés al

Gobierno en aquellos términos eficaces y ajustados que ninguno de nosotros

sabríamos utilizar.—Pedro CRESPO MENGUA

 

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