El secuestro del señor Huarte     
 
 Informaciones.    20/01/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El SECUESTRO

DEL SEÑOR HUARTE

LA E.T.A. —según confesión propia, en la que se atribuye la paternidad del delito— ha consumado un nuevo secuestro. A punta de metralleta, y en presencia de su familia, don Felipe Huarte fue secuestrado en Pamplona, en la noche del martes, por un comando de cuatro hombres. Parece que los: secuestradores exigían a cambio de su liberación cincuenta millones de pesetas y la aceptación de las reivindicaciones laborales de parte de los obreros de Torfinasa (empresa del grupo Huarte), en la que existía un conflicto colectivo.. Por lo pronto, y nada más tener conocimiento del secuestro, la totalidad de la plantilla de Torfinasa se reintegró voluntariamente al trabajo —se había producido un paro de cuarenta-y ocho días y algunos obreros habían sido despedidos— y el Jurado de empresa emitió una nota afirmando que aplazaban sus reivindicaciones hasta la resolución del caso, rechazando asimismo el ofrecimiento de la empresa de readmisión incondicional de los despedidos por estimar que ésta sufría un chantaje inadmisible.

Estos son los términos en que se desarrolla este nuevo y condenable golpe de la E.T.A., que desdichadamente ocupa la atención política de la semana. A ellos quizá pudiera sumarse la posibilidad de que la organización terrorista vasca esté intentando "dar publicidad" al Consejo de guerra que el lunes se inicia contra varios presuntos implicados en el secuestro del industrial Zabala a comienzos del año pasado.

Se ha debatido hasta la saciedad el tema del "delito político" o del "delito cualificado" sin encontrar con exactitud sus límites; Pero en el caso que nos ocupa no cabe disquisición alguna: estamos ante un acto terrorista sin posibles eximentes, a menos que bajo el manto del "delito político" estuviera la sociedad dispuesta a amparar las más vulgares y viejas fechorías, como el secuestro y el chantaje.

Problemas pequeños o grandes que afectan a nuestra sociedad queremos todos resolverlos, pero Jamás nos dejarán hacerlo pacífica y civilizadamente sí fracciones desquiciadas del cuerpo social se empeñan en ir sembrando la violencia y el terror por la geografía del país. España tiene por delante Importantes tareas que abordar en todos los órdenes como para que podamos permitirnos el lujo de enlazarnos con una comente de terrorismo internacional, de temor y desasosiego general, de la que queremos vernos libres.

Desde estas páginas queremos confiar en un final feliz a este lamentable hecho para la familia Huarte, al tiempo que expresamos nuestra más enérgica repulsa hacia este tipo de acciones y nos unimos a todos los que piden garantías de que ni la E.T.A. ni nadie va a turbarnos más con este tipo de noticias.

20 de enero de 1973

 

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