El caudillo y el príncipe asistieron en el Valle de los Caídos a las honras por Jose Antonio Primo de Rivera y los muertos por España  :   
 En toda España se celebraron actos conmemorativos. 
 ABC.    21/11/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. VIERNES 21 DE NOVIEMBRE DE 1969.

CAUDILLO Y EL PRINCIPE ASISTIERON EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS A LAS HONRAS POR

JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA Y LOS MUERTOS POR ESPARA

A la piadosa ceremonia concurrieron también el Gobierno, las Mesas del Consejo

Nacional y de las Cortes y altos mandos de las Fuerzas Armadas

EN TODA ESPAÑA SE CELEBRARON ACTOS CONMEMORATIVOS

Valle de los Caídos 20. (Crónica de nuestro redactor político, enviado

especial.) El Jefe del Estado y el Príncipe han asistido esta mañana a

las tradicionales honras funebres en sufragio de José Antonio Primo de

Rivera, fundador y primer jefe nacíonal de Falange Española, fusilado a los

treinta y tres años de edad en Alicante el 20 de noviembre de 1936, y de cuantos

ofrendaron sus vidas como héroes o mártires por os y por España.

Franco vestía uniformes de jefe nacional del Movimiento; Don Juan Carlos, de

general del Ejército de guerra.

Su Excelencia y Su Alteza Real llegaron el mismo coche, procedentes del Palacio

El Pardo, pocos minutos antes del medía. La mañana era fría, gris; el cielo aba

parcialmente cubierto de nubes. El udillo y el Príncipe, recibidos al pie de

gran escalinata por el ministro del Ejército, teniente general Castañón; el

ministro Secretario general del Movimiento, don Torcuato Fernández-

Miranda; el capitán

General de la Primera Región, conde de Alcolea del Torote, y otras

autoridades, pagaron revista a las fuerzas del Regimiento Inmemorial del Rey,

que les rindieron honores con bandera, banda, escuadra y música a los acordes de

la Marcha Real Española, Himno Nacional. Posteriormente revistaron unas

formaciones de Falange.

Franco y Don Juan Carlos, cumplimentados por el Gobierno y su vicepresidente,

por el presidente del Consejo del Reino y distintas personalidades, penetraron

en la basílica para asistir al santo sacrificio.

Ceremonias de ritual a la entrada. Comitiva procesional de monjes benedictinos y

de la escola nía del monasterio. La corona de laurel con las cinco rosas

simbólicas—portada desde Madrid por jóvenes falangistas— fue depositada por el

Generalísimo sobre la sepultura de José Antonio Primo de Rivera. Del antiguo

lado del Evangelio tomaron asiento Franco y Don Juan Carlos. Misa concelebrada,

con el abad mitrado de la comunidad como principal oficiante. Bellos cantos de

esperanza, de misericordia y de fe.

Montaron turnos de guardia junto a la fosa, como de costumbre, los ministros,

los Palmas de Plata y otras significadas personas políticas. Estaban presentes

el Consejo del Reino, el de Estado, la Mesa del Conseja Nacional y la de las

Cortes, consejeros nacionales, procuradores, subsecretarios, directores

generales, representantes diplomáticos extranjeros, ex ministros, magistrados de

altos Tribunales de la nación, diversas dignidades eclesiásticas, los jefes de

las Casas Militar y Civil de Su Excelencia, el jefe de la Casa y el ayudante de

servicio de Su Alteza Real, el Ayuntamiento y la Diputación de la capital

española, destacados mandos militares de los tres Ejércitos, Ex Cautivos, Ex

Combatientes, Organización Juvenil, Guardia de Franco, Sección Femenina, alumnos

de la Escuela José Antonio, hombres de la Vieja Guardia y, en lugar preferente,

Pilar Primo de Rivera, condesa del Castillo de la Mota. El inmenso templo

rebosaba de fieles.

Concluidos el funeral y el responso se cantó, en el atrio, el "Cara al sol". El

Generalísimo dio los gritos de rigor, coreados con fervor unánime. Vítores

incesantes de la muchedumbre. El Caudillo y el Príncipe se dirigieron al

automóvil que les conduciría nuevamente al Palacio de El Pardo. Grandes

aclamaciones de las centurias a lo largo del recorrido por la escalinata. Varios

falangistas rodearon el coche, mientras Su Excelencia y Su Alteza Real

saludaban. Así concluyó la piadosa jornada.

.En todas las provincias, según las noticias recibidas aquí, se celebran hoy una

serie de actos religiosos y conmemorativos «jue tienen en Alicante singular

relieve. En muchos locales de diversos organismos del Movimiento hay lecciones y

conferencias de divulgación de la doctrina política y social de José Antonio

Primo de Rivera, y de las heroicas y trágicas circunstancias de

 

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