Termina el Consejo de Guerra contra los presuntos secuestradores de Don Felipe Huarte     
 
 ABC.    05/07/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

JULIO DE 1973. EDICIÓN DE LA TARDE

TERMINA EL CONSEJO DE GUERRA CONTRA LOS PRESUNTOS SECUESTRADORES DE DON FELIPE HUARTE

Se produjeron algunos incidentes y el

presidente dispuso que siguiera a

puerta cerrada

Santander 4. El Consejo de Guerra por el secuestro de Felipe Huarte ha terminado hoy alterado por la actuación de cuatro de los procesados presentes en la sala y que profirieron voces y gritos subversivos y se declararon militantes de la E. T. A.

Antes de iniciarse la Intervención del letrado José Antonio Urbiola, defensor de María Esther Redondo y Ángel Amigó Quincoces, otro defensor, Mías Ruiz Ceberio, hizo constar su sorpresa de que no estuviera en el banquillo su patrocinado Miguel Agustín Lascurain, expulsado ayer de la sala al proferir gritos subversivos y faltar al respeto al Tribunal.

Inmediatamente después actuó el letrado señor Urbiola, quien afirmó que si María Esther podía ser responsable de algún delito, lo era de asociación Ilícita, que no es competencia de este Consejo.

En este momento, el vocal ponente protestó porque el letrado Miguel Castells estaba leyendo un periódico.

El letrado Lasa Salomero, defensor de Luis Oriza Armendáriz, argumentó que éste nunca llevó a cabo ningún hecho que pensó fuera delictivo, poniendo como ejemplo que al ser detenido la faltaba una asignatura para terminar su carrera, que finalizó durante un examen en los veinte días que gozó de libertad provisional, trasladándose a Salamanca y sin unirse como pudíera haber hedió A la larga lista de los que están en rebeldía, entre ellos Vicente Serrano Izco

El letrado señor Urbiola, defensor de Quincoces, dijo que Villar Ourruchaga fue el que encargó a éste que llevase dos cartas a San Juan de Luz. y asimismo este último se va al piso de María Esther para no ser una carga de su hermana, que recién casada quizá no puede soportar la situación. Luego alquiló dos cocines, uno de ellos usado, al parecer, en el secuestró, pero siempre ignorante de las consecuencias que podían traer, y buena prueba de ello es que ai ir a recoger uno de los vehículos la víspera del secuestro, da su nombre y apellidos y va a entregarlo al día siguiente, sin temor alguno por estar al margen de lo que realmente sucedía.

Con la alegación de este abogado finalizaron las intervenciones de las defensas, pasando el presidente a preguntar al fiscal si tenía que rebatir alguna de éstas, a lo que contestó negativamente.

Posteriormente, al llamar al primero de los procesados para conocer si tiene algo que alegar en su favor, José María Yarza Echenique, contestó el Consejo que sí y se declaró militante de la E. T. A. y que aprueba el secuestro.

En este momento Yarza, Izaguirre. Eguía e Isasa. profieren gritos subversivos y de falta de respeto al Tribunal.

Termina el Incidente al ordenar el presidente que los cuatro procesados fueran sacados de fe. Salla, mientras que María Esther. Luis driza y Ángel Amigó, que habían permanecido sentados, continúan en la misma, ordenando asimismo el despeje de la sala para continuar la sesión a puerta cerrada con estos tres solamente.

De nuevo fueron introducidos en la sala uno a uno los cuatro procesados, autores del incidente y profirieron otra vez gritos contra la presidencia. Lo mismo hizo Miguel Agustín Lascurain, que también fue introducido en la sala, —de la que fue expulsado ayer— para conocer si quería alegar algo en su favor.

El Consejo se reunió a puerta cerrada para dictar sentencia.—Cifra.

 

< Volver