Autor: Angulo, Javier. 
 Cincuenta millones de pesetas recaudados en la primera parte de la campaña. 
 Más de 40000 personas en el festival de apoyo a la lengua vasca     
 
 El País.    20/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Cincuenta millones de pesetas recaudados en la primera parte de la campaña

Más de 40.000 personas en el festival de apoyo a la lengua vasca

JAVÍER ÁNGULO, Bilbao

Con una cuestación masiva en todas las localidades de Éuskadi concluyó el domingo la primera fase de la campaña Bai euskerari (sí al euskera) organizado por Euskaltzaindia (Real Academia de la Lengua Vasca) para la promoción y revitalización del euskera. La cifra de presupuesto que para el desarrollo de sus actividades tiene previsto para este año el citado organismo —35 millones de pesetas— va a ser ampliamente cubierta por los donativos del pueblo vasco, La recogida de fondos realizada el viernes y el domingo y el gran festival vasco de seis horas de duración, celebrado el sábado, pueden considerarse los tres momentos claves de la campaña, que ha supuesto una auténtica movilización de apoyo económico y participación popular solamente superada en el pasado por campañas de signo político como la legalización de partidos o la amnistía.

Se calcula que en las labores dé cuestación han intervenido más de 30.000 personas, que han rastrillado la totalidad del País Vasco en dos jornadas.

El viernes la recogida de fondos se llevó a cabo en las cuatro capitales de las provincias Vascas y en los núcleos obreros vizcaínos De Sestao y Baracaldo. Al término de la jornada se calculaba que en las 6.000 huchas repartidas por fábricas, comercios, locales públicos y calles se habían depositado por encima de los dieciséis millones de pesetas, que podrían doblarse en la cuestación que el domingo se llevó a todos los rincones de Éuskadi.

Aunque no hay cifras oficiales, se piensa que el total recaudado en el mes de campaña puede superar los cincuenta millones de pesetas. En esta cantidad hay que incluir la venta de diversos objetos (pegatinas, folletos, carteles, camisetas y discos) —con una recaudación diaria oscilante entre las 50.000 y las

600.000 pesetas—, las cantidades aportadas por organismos oficiales (diputaciones, cajas de ahorro), las de entidades privadas (Iberduero, un millón, y la asociación de la patronaL guipuzcoana, Adegui, cinco millones), los dieciséis millones de la cuestación del viernes, el doble aproximado de la del domingo, y una cuestación que oscila entre seis y los siete millones aportados por más de 40.000 personas que asistieron el sábado al festival.

San Mames registraba ese día un lleno como solamente conoció el estadio del AthLetic de Bilbao en sus mejores partidos de Liga y Copa, Las gradas aparecían a las siete de la tarde —hora del comienzo del acto— repletas de un público heterogéneo que había pagado rigurosamente una entrada con precio único de 150 pesetas. Entre los asistentes, multitud de ikurriñas y carencia absoluta de pancartas o banderas de organizaciones políticas. La única reivindicación previa de todo el público era una: 5; al euskera.

Solamente una excepción: la pancarta que colgaba sobre una de las tribunas, en la que se leía Ez, ez, ez, zentral nuklearik ez (no, no, no a las centrales nucleares). La frase sería coreada una y mil veces por los espectadores, que mezclaron a lo largo de las seis horas que duró el festival-, ese eslogan con otros tales como Nafarroa Éuskadi da (Navarra es Éuskadi). independenzia, Eta, herria zurekin (ETA, el pueblo está contigo) y diversos goras. La canción creada para la campaña por Telésforo Monzón fue cantada en varias ocasiones por una improvisada masa coral de los 40.000 espectadores.

En el palco de honor se sentaron, junto al delegado de Cultura del Consejo General vasco, Juan San Martin, Telésforo Monzón, Néstor Basterrechea (creador del símbolo de la campaña) y Luis Villasante, presidente de la Real Academia

Vasca.

Fue el padre Villasante quien abrió el acto agradeciendo el enorme apoyo popular alcanzado por la campaña. Se refirió a la necesidad imperiosa de revitalizar y extender el euskera, «máximo exponente diferencial del pueblo vasco», que hoy por hoy se encuentra en peligro. «Si el euskera se salva, todo se ha salvado: si el euskera se pierde, todo se na perdido», dijo.

Tras la intervención de un académico de Éuskadi Norte, se iniciaron las actuaciones ininterrumpidas de grupos de danza, intérpretes de-los más diversos instrumentas vascos, grupos corales; cantantes y conjuntos de música vasca,. De entre ellos cabe destacarla intérvención de los cantantes Gorka Knorr, Lupe, Xavier Lete, Mikel Láboa, el grupo Oskorri y el dúo Pantxo eta Péio, que interpretaron el himno de la campaña.

A medida que iba transcurriendo el tiempo el público se fue animando hasta convertirse el festival en una gran fiesta. Puede decirse que el festival, por sus características y su magnitud, ha sido el más importante realizado en Éuskadi en los últimos cuarenta años.

Para que nada faltara en el festival, hubo hasta un aviso de bomba. Reunidos los organizadores, elaboraron un comunicado dando cuenta de la existencia de una amenaza de explosión de artefacto para las doce de la noche. La lectura del escrito fue recibida por el público —la mayor parte permaneció impertérrita— con gritos de Vosotros, fascistas, sois los terroristas, y la interpretación de No, no, no, nos moverán. A las doce en punto los asistentes, firmes en sus puestos, entonaron un impresionante Eusko Gudariak.

Fuera del estadio, preparados para la eventualidad de que el supuesto artefacto hiciera explosión —cosa que no ocurrió—, había dispuestos ambulancias y servicios sanitarios.

 

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