Autor: Muñoz, Manuel. 
 El líder del PCE pide una reforma democrática de las FOP. 
 Carrillo: El orden público debe ser mantenido en Euskadi por una policía vasca     
 
 El País.    17/10/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El líder del PCE pide una "reforma democrática" de las FOP

Carrillo: "El orden público debe ser mantenido en Euskadi por una policía vasca"

MANUEL MUÑOZ, Murcia

Que el orden público sea mantenido en Euskadi por una primera linea de policía vasca y la reforma democrática de las fuerzas de orden público, fueron las soluciones propuestas por el secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo, al problema del terrorismo, en el curso de un mitin que pronunció el pasado domingo durante la segunda fiesta regional del PCE en Murcia.

El líder comunista, que intervino por espacio de una hora ante unas 4.000 personas en el recinto de la antigua Feria Internacional de la Conserva y Alimentación, se mantuvo en la linea de su reciente mitin en la Casa de Campo, de Madrid.

Insistió en su voluntad de unidad con el PSOE, partido al que dirigió duros ataques, y en la necesidad de la cooperación de todas las fuerzas políticas para consolidar la democracia.

«Hemos considerado durante muchos años —dijo— a las fuerzas del orden público como fuerzas represivas de un orden antipopular y antidemocrático», añadiendo que «los que hoy asesinan por la espalda a guardias civiles o a policías armados no son revolucionarios, son viles asesinos que están atacando la causa de la democracia en este país.» Dijo que es necesario ver a las FOP no como enemigos, sino como servidores del pueblo.

El señor Carrillo manifestó estar de acuerdo con el presidente Suárez, quien en las declaraciones hechas al director de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián, que este periódico publicó el domingo, decía que no tomaría medidas de excepción. Sin embargo, el dirigente comunista puntualizó que no basta con eso, sino que hay que tomar soluciones políticas adecuadas. «Hace falta —dijo en relación con ello— que el orden público sea mantenido en Euskadi por una policía vasca», señalando que actualmente la vida de los familiares de los policías en Euskadi es insoportable.

Condenó la conducta de «esos políticos irresponsables de derecha y ultraderecha que tratan de enconar los sentimientos de esas FOP para levantarlas contra la democracia y la voluntad del pueblo», y subrayó que si bien el PCE no pide una depuración de la policía, sí aboga por una reforma democrática de la misma, pues «durante cuarenta años, los miembros de la policía han pensado que su trabajo en defensa del Estado era apresar, encarcelar y, a veces, torturar a los comunistas. Esos hombres no sirven para garantizar hoy la defensa de la democracia y descubrir a sus verdaderos enemigos».

Hizo referencia a la insubordinación de dos compañías de las FOP en Euskadi, para señalar que el PCE apoyará «todas las medidas que el Gobierno tome para asegurar la disciplina y la obediencia en cuerpos que están creados para ser disciplinados y obedientes, y no para hacer sentadas ni protestas».

Para toda esa obra, que calificó de difícil, dijo que es imprescindible la cooperación de todas las fuerzas democráticas.

En relación con los acuerdos de la Moncloa manifestó que en parte han tenido un resultado positivo, si bien no se han aplicado totalmente y es necesario que se apliquen en su integridad para poder ir a otros acuerdos políticos, sociales y económicos. Enumeró los problemas que tiene planteados el país, como el paro, agricultura, la vivienda, la sanidad, la enseñanza, los sectores siderúrgico y naval, etcétera,

añadiendo que es prioritaria la solución de los mismos junto a la consolidación de la democracia, que pasa por los procesos autonómicos nacionales y regionales. Con referencia al paro, dijo que los comunistas no pondrían obstáculos a una congelación salarial si dio sirve para crear nuevos puestos de trabajo.

Unidad con los socialistas

En relación con las críticas recibidas por su mitin de la Casa de Campo, el señor Carrillo rechazó la acusación de hacer antisocialismo y reiteró que «queremos la unidad con los socialistas», por lo que se les pidió ir juntos a las municipales y el PSOE no aceptó. Dijo que esta coalición sería necesaria para acabar con el caciquismo, y que hay que cooperar también con UCD para conseguir un Estado democrático en España, que no existe todavía, puesto que «si hubiese un Gobierno de izquierdas no serían dos compañías las que se sublevasen en Bilbao, sino muchas más». Criticó duramente al PSOE por su excesivo deseo de alcanzar el poder sin estar consolidada la democracia, así como por intentar marginar al PCE de la Comisión Mixta Congreso-Senado sobre la Constitución.

El líder comunista insistió en la necesidad de las elecciones municipales, añadiendo que el PCE no tiene ninguna impaciencia porque se celebren las generales.

En una rueda de prensa celebrada previamente, Santiago Carrillo criticó la ley de elecciones municipales, que, dijo, «ha sido cocinada entre la UCD y el PSOE, y aunque en el Parlamento hemos podido mejorarla en algunos aspectos, sin embargo, no la consideramos muy democrática».

 

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