Autor: Muguerza, J. R.. 
 Sin mediar palabra. 
 Taxista asesinado en Yurre (Vizcaya)  :   
 Un encapuchado se acercó a su coche y le disparó cinco tiros a bocajarro. 
 ABC.    31/12/1978.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. DOMINGO, 31 DE DICIEMBRE DE 1978.

SIN MEDIAR PALABRA

TAXISTA ASESINADO EN YURRE (VIZCAYA)

Un encapuchado se acercó a su coche y le disparó cinco tiros

a bocajarro

Bilbao, 30. (De nuestro corresponsal.) Elisardo Zampil Belmonte. natural de Orense, de cuarenta y nueve años de edad, casado y con dos hijos, de profesión taxista, resultó muerto a media tarde de hoy en la localidad vizcaína de Turre como consecuencia de cinco impactos de bala realizados por un joven encapuchado. La víctima se encontraba en el interior de su vehículo, y según se ha podido saber, falleció en el acto.

Los hechos, según varios testigos presenciales, ocurrieron hacia las seis menos diez de la tarde, cuando Busardo Zampil se encontraba en el Interior de su vehículo Dodge Dart 3700. de color verde metalizado, matrícula BI-9088-L. La víctima se encontraba sentado frente al volante y tenía la ventanilla media abierta así como la puerta. El coche estaba estacionado en batería junto al bar Eguzki. sito en el barrio de Elejalde de Yurre. a la orilla de la carretera nacional que une las capitales vizcaínas y alavesa por el puerto de Barazar.

En esos momentos, un Seat-133 de color blanco, matricula de Bilbao, ocupado por tres jóvenes que circulaban en dirección a Lemona, atravesó la mediana y estacionó el vehículo en el arcén en sentido contrario a la circulación. De su Interior, y a paso ligero, bajó un joven encapuchado que se dirigió hacia el coche de don Elisardo Zampil. Sin -mediar palabra y prácticamente metiendo la pistola a través de la ventanilla, efectuó al parecer cinco disparos que le alcanzaron en el corazón y costado, ocasionándole la muerte Instantáneamente. Segundos después el agresor, con la cabeza vuelta hacia su victima, corría hacia el turismo, donde le ´esperaban otros dos jóvenes, poco más tarde los tres desconocidos huían en dirección a Bilbao.

Tras ser avisados por algunos de los vecinos que presenciaron el atentado, miembros del puesto de la Cruz Roja de Yurre se desplazaban hasta el lugar de los hechos con el propósito de socorrer al herido. Al llegar junto a éste comprobaron que estaba muerto. La víctima, tapada con una manta, permaneció en el interior de su turismo más de tres horas, tiempo necesario para localizar al juez de Durango (localidad distante unos veinte kilómetros de Yurre). aulen ordenó el levantamiento del cadáver.

En el lugar de los hechos fueron recogidos cuatro casquillos de 9 mm. Parabellum. Por su parte, la Guardia Civil estableció los pertinentes controles de carretera con el propósito de interceptar a los autores del atentado. Por otro lado, algunos de los testigos apuntaron la posibilidad de que una de las personas que se encontraban en el Interior del vehículo agresor pudiera ser una mujer. Respecto al vehículo utilizado por los miembros del comando se ha sabido que dos horas después de producirse los hechos fue encontrado en Lemona (localidad distante unos cuatro kilómetros de Yurre) un Seat-133 con síntomas de abandono eme se cree fue el utilizado por los agresores.

CONSIDERADO COMO CONFIDENTE.— Don Elisardo Zampil Belmonte. natural de Lanoa, provincia de Orense, llevaba residiendo en la localidad vizcaína de Yurre veintidós años y en la actualidad estaba domiciliado en el número 24 del barrio de Garbe. Con anterioridad a su profesión de taxista contaba con un negocio de chatarra. Según nos explicaron algunos vecinos tuvo algunos problemas y estuvo lngresado en la prisión. Desde hace diez años trabajaba como taxista y contaba en sociedad con un camión con el que realizaba diversas servicios para las empresas de la localidad.

Respecto a la ideología del fallecido la mayoría de los vecinos de Yurre nos indicaron que era considerado como un hombre de derechas, que tenia gran amistad con los miembros de la Guardia Civil. Estas mismas fuentes señalaron, que Elisardo Zampil era considerado como un confidente del mencionado cuerpo y que algunas detenciones llevadas en la zona, se han debido a su testimonio. Por último y respecto a la manifestación habida dias atrás en Turra por la muerte de Argala y en solicitud de amnistía, algunos vecinos indican que el taxista muerto al conocer dicha manifestación telefoneo a la Guardia Civil para comunicarselo.

NO HAY EXPLICACIÓN PARA LA MUERTE DE MI PADRE.—«La verdad, DO hay explicación para la muerte de mi padre. Ignoramos los motivos. Estamos dea-concertados. Nuestra madre, cuando se ha enterado, se ha echado a gritar y llorar» manifestaba Javier Zampil, hijo del fallecido, cuando se desplazó hasta el lugar del atentado para ver el cadáver de su padre Por otra parte, Javier dijo que su padre no había recibido ninguna amenaza y que era una persona totalmente desligada de la política. Además de Javier, de diecisiete «ños, estudiante de la Escuela Profesional de Ceanuri, la víctima contaba con una hija de veinte años, María Luisa, que trabaja en una empresa de la localidad.—J, B. MUGUERZA.

 

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