Autor: Blom, Ricardo. 
   No más de un Gobierno     
 
 Arriba.    05/10/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

NO MAS DE UN GOBIERNO

EL país empieza a parecer, con perdón, esa señora gorda a quien su dietético encuentra, apenas dada de alta, en la terraza de una cafetería, engullendo una bandeja de pasteles regados con un par de batidos. Reparamos la prolongada ausencia de partidos políticos con tres o cuatro centenares de ellos; y, como los Gobiernos de las últimas décadas fueron de larga duración, e incluso hubo Ministros que repitieron los cuatro o cinco años de Cartera, ahora no nos contentamos con salir a tres o cuatro crisis por año, sino que pedimos «Gobiernos extraparlamentarios» y «Gobiernos en la sombra». Podemos sufrir, en cualquier momento, un empacho de democracia y luego vendría el médico con el régimen. Si en algunos países, como Inglaterra, la minoría forma su «Gabinete en la sombra» —útil, tanto para una división funcional del trabajo de oponerse, como para el «rodaje» de políticos y para ofrecer una alternativa razonable con puntos de vista conocidos—. el actual momento español no podría digerir ese organismo atípico, que sólo contribuiría a incrementar la penosa ceremonia de la confusión. Ni el Gabinete Suárez es una mayoría electoral o parlamentaria ni. mucho menos, Coordinación Democrática es «la» oposición al Gobierno. ¿Qué papel dejaríamos

entonces a las fuerzas políticas del centro y de la derecha? ¿Deberían formar otro «Gabinete en la sombra», para tugar todos? La imagen del país pudiera ¡legar a lo pintoresco.

Las realidades son mucho más simples. Hoy por hoy, el Gobierno español emana cíe una constitucionalidad no parlamentaria que, aún en trance de reforma, sigue vigente.

En estas condiciones, e! Gobierno no es de una fracción mayoritaria o minoritaria y ha tenido la honestidad de presentarse como un Gabinete gestor, con la fundamenta! tarea de llevar a cabo la transición democrática dentro de los cauces constitucionales y sin por ello renunciar —pues no lo permite la gravedad de las dificultades económicas que atravesamos— a !a plenitud de sus legítimas facultades de gobierno. Toda fuerza política que se fundamente en los nuevos planteamientos partidarios es, sin que esto entrañe significación peyorativa alguna, «oposición» en la medida en que no está como tal en la ejecutividad pública, no menos la derecha o el centro que ¡a izquierda. Por consiguiente, los «Gobiernos en la sombra» no serían, ahora, una contribución al deseable poeta político y social sin exclusiones.

Ricardo BLOM

 

< Volver