El atentado terrorista de San Sebastián. 
 Decisión del gobierno. Firmeza para garantizar la paz     
 
 Pueblo.    05/10/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

El atentado terrorista de san sebastian

FIRMEZA PARA GARANTIZAR LA PAZ

• Se adoptarán con rigor las medidas especiales previstas en la legislación

• Unidades militares colaborarán en los controles fronterizos

• Proseguirá el proceso político de democratización

• MADRID. (PUEBLO y agencias.) — Durante cincuenta minutos permaneció ayer reunido, en sesión extraordinaria, el Consejo de Ministros convocado de forma urgente, al tener conocimiento del asesinato en San Sebastián, del presidente de la Diputación, de su chófer y de tres policías, miembros de la escolta. La reunión, a la que asistieron todos los ministros, dio comienzo a las seis treinta y cinco de la tarde, y se prolongó hasta las siete veinticinco.

El ministro de la Gobernación, don Rodolfo Martín Villa, acudió a Televisión Española para informar, en directo, sobre las medidas adoptadas por el Gobierno.

El señor Martín Villa manifestó:

«Ante el asesinato del presidente de la Diputación de Guipúzcoa y consejero del Reino, don Juan María de Aralúce; de los inspectores del Cuerpo General de Policía, don Luis Francisco Sanz Flores y don Antonio Palomo Pérez, y del conductor miembro del Cuerpo de la Policía Armada, don Alfredo García López, el Gobierno, en su reunión extraordinaria, y previo informe del ministro de la Gobernación, ha acordado:

• PRIMERO. — Manifestar su dolor, que es el de todos los españoles, ante un hecho tan execrable que merece la más enérgica condena.

• SEGUNDO. — Proclamar, al tiempo que hace un llamamiento a la serenidad de todos los españoles, que actuará con toda firmeza para garantizar la paz, la convivencia ciudadana y el orden público, por todos los medios a su alcance.

• TERCERO. — Adoptar, con todo rigor, las medidas especiales que La vigente legislación autoriza en supuestos como el presente.

• CUARTO. — .Disponer lo necesario en el orden policial, y efectuar los controles precisos, incluidos los fronterizos, con la colaboración, en este caso, de unidades militares.

• QUINTO. — Instruir a las autoridades gubernativas y policiales sobre el ejercicio de los derechos de reunión y manifestación. Impedir, a toda costa, la actividad de grupos subversivos que utilizan la violencia como norma de acción política.

• SEXTO. — Apoyar y respaldar a las fuerzas de orden público en el desempeño de su indispensable labor en defensa de la convivencia ciudadana.

• SÉPTIMO. - Recabar la colaboración de las fuerzas sociales, de los grupos políticos, de los medios

de información y de los ciudadanos todos, para proseguir el proceso político de democratización Iniciado por el Gobierno.

El Gobierno ha estudiado todas las medias que tiene a su alcance, incluida la declaración del estado de excepción y cuantas contiene la ley de Orden Público, y que serán adoptadas si las circunstancias lo aconsejan.

El Gobierno quiere dejar bien claro ante el pueblo español que es consciente de que actos como el que hoy condenamos y actitudes como las que en días pasadas sé han producido responden a un frío y meditado programa para impedir la democratización de nuestra sociedad.»

INSTRUCCIONES

A LOS

GOBERNADORES

Tras la lectura por el ministro de la Gobernación, don Rodolfo Martín Villa, de la nota elaborada por el Consejo de Ministros, el presentador de Televisión Española dirigió unas preguntas al ministro.

—Señor ministro: entre las medidas no figura la de declarar el estado de excepción. ¿Puede usted explicarnos las razones por las cuales el Gobierno no ha considerado necesario adoptar esa decisión?

-—Realmente, el Gobierno, en su sesión de esta tarde, ha considerado, como dice la nota, todas las posibilidades que la ley de Orden Público le ofrece. Y una de esas posibilidades es, evidentemente, la del estado de excepción.

El Gobierno ha acordado por unanimidad, creo que no falto a ningún secreto de las deliberaciones del mismo, la decisión adoptada, y ello por algunas razones de orden práctico y por otras de orden político. De orden práctico, porque el Gobierno cree que la suspensión de los derechos ciudadanos a que da lugar la declaración del estado de excepción no ofrece mayores ventajas o no ofrece ventajas importantes, en relación con las medidas que ha tomado y a las que hace referencia la nota.

En definitiva, la suspensión de derechos ciudadanos, en el marco de la ley de Orden Público y de acuerdo con el artículo 35 del Fuero de los Españoles, hace referencia a los derechos de reunión y manifestación, a las actuaciones policiales, y creemos que los primeros —ejercicio de los derechos de reunión y manifestación— pueden estar suficientemente guardados por las instrucciones que hemos cursado a los

gobernadores civiles y a las autoridades policiales Y en cuanto a la actuación policial, se emplearán con todo rigor, como es lógico, todas las posibilidades que nos da la legislación antiterrorismo, porque claramente estamos en un supuesto de terrorismo.

EL ORDEN

PUBLICO NO ES

NEGOCIABLE

En este sentido, las detenciones pueden circular en un marco de mayores facilidades, e incluso la entrada en los domicilios, en estos supuestos concretos, también es posible, en un funcionamiento muchísimo

más normal y quizá sin necesidad de apelar a la facilidades que da la declaración del estado de excepción.

Por otro lado, también el Gobierno es consciente, y así lo dice en su nota, de que debe operar desde la firmeza y también desde la serenidad. El Gobierno no quiere caer, y no caerá, en la trampa que se le quiere tender, en un momento en que el país, recobrado económicamente por el proceso de estos cuarenta años, mejorado socialmente por el progreso de estos cuarenta años, y deseoso de abrirse a mayores libertades, es necesario que realice estas libertades desde el orden.

He insistido muchas veces que el orden público no es negociable; he insistido muy recientemente en que el orden y la libertad no son cuestiones que se contraponen, sino que son complementarias y que se necesitan. Desde esa perspectiva el Gobierno sabe —en serenidad y en firmeza— que tiene posibilidades en las leyes, sin recurrir, por ahora, a medidas excepcionales. Pero el Gobierno está dispuesto, desde esa serenidad y desde esa firmeza a recurrir a ellas, si las circunstancias lo hicieran necesario.

PROSEGUIRÁ LA REFORMA

—Para terminar, pienso que a los españoles les gustaría conocer su opinión, señor ministro, y, por supuesto la del Gobierno, sobre la importancia y la repercusión que este atentado puede tener en e1 camino de la pacífica convivencia hacia la democracia que el Gobierno ha emprendido, pensamos que con el respaldo de la mayoría del pueblo español.

—El Gobierno es consciente de que, como usted dice, la mayor parte, la gran mayoría del pueblo español, respalda sus propósitos de reforma política. El Gobierno sabe que cuenta con la mejor parte de la sociedad española, que son, además, los más y los mejores, y eso sabe que es general en el país, y sabe que lo es también en las provincias vascas. Por tanto, no ha creído necesario que unas medidas tengan que circular como castigo para unas comunidades concretas.

El Gobierno sabe y conoce que respaldando la acción de las fuerzas de orden público —que realmente merecen todo nuestro apoyo, y apoyo con firmeza, destacando que son objeto de campañas que hemos de rechazar absolutamente, porque son intencionadas y porque llevan a resultados como los de hoy— este proceso es posible y. por tanto, tomará las medidas que crea necesarias en cada momento.

UTILIZARA

LOS MEDIOS

A SU ALCANCE

—¿Algo más, señor ministro?

—Comprendo que buena parte de la sociedad española se puede preguntar —después de los sucesos de la pasada semana, de la jornada del día 27, de los sucesos del viernes en Madrid, que claramente se desarrollaron con un fracaso total y absoluto para los que los promovieron, y de los asesinatos de hoy— si éstas son las medidas necesarias.

El Gobierno cree tener en su mano todos los datos para haber decidido así. El Gobierno sabe que así responde a los deseos de los más. El Gobierno insistirá con todos los medios a su alcance, policiales, gubernativos y políticos, en la detención de los culpables, en entregarlos a las autoridades judiciales, como es propio en cualquier Estado de derecho, y proseguirá su proceso político en paz y en libertad.»

«El orden público no es negociable. Orden público y libertad son cuestiones complementarias»

+ «El Gobierno no caerá en la trampa que se le quiere tender»

«La gran mayoría del pueblo español respalda I a reforma política»

«Se utilizarán todos los medios —policiales, gubernativos, políticos—, en la detención de los culpables»

 

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