Autor: Gallo, Jesús. 
   La "ikurriña", bandera del separatismo vasco  :   
 Hacer de ella bandera legalizada equivale a cometer flagrante traición a España. 
 El Alcázar.    16/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

LA "IKURRINA", BANDERA DEL SEPARATISMO VASCO

Hacer de ella bandera legalizada equivale a cometer flagrante traición a España

BILBAO. (Una colaboración de Jesús Gallo). Dos temas vienen a nuestra consideración en el día de hoy. Uno de ellos es en relación al asunto de la bandera separatista, y que de momento prometemos no volver a tratar.

Pero seanos permitido, antes de cortarnos la coleta en este tema, un argumento muy sencillo. Helo aquí.

La bandera que se conoce desde hace unos meses bajo el nombre de «ikurriña» es sola, única y exclusivamente la bandera del separatismo vasco. Antes sólo era la del bizcaitarrismo.

Como el separatismo es la mayor aberración que pueda sufrir una nación que se estime en algo, y además es una traición hacia la patria, pretender hacer de ella falsamente la bandera legalizada, equivale a cometer flagrante traición a España, sin paliativos.

Si alguien muy listo puede destruir las primeras premisas, habrá destruido automáticamente ia consecuencia. Y para terminar unas observaciones:

Con la hipotética legalización de esta bandera, se abre un frente más en los problemas, pues los españoles de aquí, que son la inmensa mayoría, jamás consentirán hoy por hoy recibir tamaño salibazo en la cara y tamaña afrenta en su alma. Convendrá no olvidarlo.

El Gobierno y S.M. el Rey tienen cerca de si personas que pueden y hasta deben decirle que cuanto dejamos escrito es cierto. Desde el señor presidente de Estado, pasando por el Sr. ministro de Asuntos Exteriores hasta multitud de señores embajadores y otras personas con cargos importantes en la administración. Y el Sr. Areilza si quiere decir la verdad.

Y por fin desafiamos a quien lo desee a un debate donde quiera a fin de que quede clara la verdad de esta falacia inmensa y de esta traición que se trata de cometer contra la Patria, y este insulto que no aguantaremos contra los que llevamos el amor de España en lo más íntimo de nuestro ser.

SECTARISMO EN LA PRENSA

El otro tema es signo inequívoco, una vez más, del sectarismo con que cierta prensa viene actuando. Del siete al trece de este mes de octubre han actuado en el Teatro Amaga de Bilbao la compañía de comedias de Gracita Morales con una obra de Alfonso Paso.

Pues bien, se ha dado el caso inaudito en Bilbao que los tres periódicos —que casualidad— han omitido la crítica de la obra. Aquí se hacen críticas de la más pequeña actuación y no digamos de películas donde, quizá, estén hartos de verlas en otros cines de España. Pues, una losa de silencio ha caído sobre la obra de Alfonso Paso, sin rubor alguno por parte de los críticos de teatro de Bilbao y sin respeto alguno hacia el público. Porque la obra valdrá más o menos pero crítica tiene que tenerla.

Aquí se hacen entrevistas a «todo chiquichu» como decimos en esta tierra. Cantantes de medio pelo —aunque lo lleven como Magdalenas— a artistas buenos y malos. Pues tan sólo una entrevista a Gracita Morales, pero en muy mala hora, porque la «niña periodista» cometió una ofensa grave contra Alfonso Paso y una falta enorme de delicadeza hacia Gracita Morales. Miren ustedes que la genio del periodismo —un premio Nobel vamos— le dice a la artista en su pregunta si «Alfonso Paso no degrada a un actor».

Ya nos contará la periodista en que cenáculo o mejor en que contubernio le han dictado la preguntita.

A Alfonso Paso le han representado obras todos los artistas españoles y muchos extranjeros, ya que sus obras han sido traducidas a muchos otros idiomas, y hay que tener muy mala uva, hay que hacerlo con un rencor que en una periodista «de provincias» no cabe a no ser que alguien le haya dictado tamaña frase ofensiva.

Menos mal que Gracita Morales contestó que Alfonso Paso tiene veinte obras a la altura de cualquiera otro y que es un autor fenomenal. Pero si a un actor le dicen que es degradado por un autor y ese actor o actriz está representando una obra suya, es como liarse la manta a la cabeza y terminar como el rosario de la aurora.

No sigamos, pero es un ejemplo más de como andamos de equidad y de Como ciertos señores que antes manejaban el incienso, ahora por ignoramos que designios, han cambiado bruscamente de chaqueta.

Yo, al separatista de toda la vida le respeto profundamente, al escritor que ha mantenido unas ideas desde siempre cuando había un riesgo, es digno de admiración. Tienen la virtud grande de ser consecuentes consigo mismos. A los otros, sólo merecen el desprecio más olímpico. —Ah— y esperar, como el moro, a la puerta...

16 —OCTUBRE — 1976

 

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