Autor: Echevarrieta, Alberto L.. 
 Respaldados por la tradición. 
 Piden que Rey jure los fueros vascos de Guernica  :   
 Así lo Expuso la Real Sociedad Bascongada en la Casa de Juntas de la ciudad. 
 Pueblo.    25/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

RESPALDADOS POR LA TRADICIÓN

PIDEN QUE EL REY JURE LOS FUEROS VASCOS EN GUERNICA

Así lo expuso la Real Sociedad Bascongada en la Casa de Juntas de la ciudad

BILBAO. (PUEBLO, por Alberto L. ECHEVARRIETA.)— Coa un tiempo poco apetecible tuvieron lugar los actos organizados por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, en torno al D aniversario del juramento de los Fueros por parte del rey Fernando el Católico. La mesa presidencial estaba encabezada por los siguientes señores: don Juan Ramón de Urquijo, director de la Real Sociedad; don José Luis Berasátegui, alcalde de Bilbao; señor Martínez Bujando, diputado de Álava; señor Uria, presidente de la comisión de Guipúzcoa y alcalde de Azcoitía, asi como don Santos Pagadigorría y el señor Sanz Caballero.

El señor Urquijo se dirigió a los asistentes, y especialmente al alcalde de Bilbao, haciendo una breve reseña de la efemérides. A continuación el investigador don Manuel Bazas Fernández, archivero bibliotecario del Ayuntamiento de Bilbao, pronunció unas palabras señalando la importancia histórica del acto.

Seguidamente los asistentes a esta ruta juradera se trasladaron a Goicolegea, barrio de Larrabezúa, en cuya iglesia de San Emeterio y San Celedonio habló el secretario de la comisión de Vizcaya de la Real Sociedad Bascongada, don Miguel de Unzueta, quien señaló a los asistentes el destacado papel que antaño tuvo lugar la iglesia bajo cuyo pórtico se pronunciaban aquellas palabras. El señor Unzueta dijo que precisamente en aquel templo se había llevado a caba una de las ceremonias religiosas del acto de jura.

* MANIFIESTO AL PUEBLO VASCO

Posteriormente dos asociaciones de Larrabezúa decidieron sacari a luz un manifiesto dirigido al pueblo vasco, en el qué se afirmaba la identidad del pueblo como tal y el derecho que tiene para regir su propio destino; solicitó la amnistía total, libertad para todos los presos políticos y sindicales y el regreso inmediato de todos los exiliados, así como el establecimiento de un régimen de autonomía para Euskádi Sur, sin dejar a un lado los estatutos anteriores a la guerra, propugnando un estatuto que se adapte a los avances logrados en ios últimos años. Un estatuto que, entre otras cosas, recoja la implantación oficial del bilingüismo y desarrollo de la cultura vasca a todos los niveles, consolidación del proceso de adaptación de los nativos e inmigrantes con vistas a la construcción de una nueva sociedad vasca, la toma de medidas necesarias para mejorar las condiciones de vida del pueblo, así como el fortalecimiento por encima de las fronteras actuales de los lazos que unen a Euskádi Norte y Euskádi Sur. Este manifiesto fue unánimemente aplaudido por todos los asistentes, que seguidamente se trasladaron a la siguiente iglesia juradera, la de Santa Eufemia, de Bermeo, donde fueron recibidos a los acordes del txistu y tamboril.

INVITACIÓN AL REY

Tras unas palabras en euskera y castellano del alcalde la villa, dando la bienvenida a todos cuantos seguíamos la ruta juradera, pronunció unas palabras don Gregorio Monreal, autor del libro «Instituciones del señorío de Vizcaya>. Al acabar esta pequeña conferencia, y ya en la Casa de Juntas de Guernica, tuvo lugar el último de los actos programados, donde el director de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, don Juan Ramón de Urquijo, se dirigió a los presentes, entre los que se encontraban el presidente de la Diputación de Vizcaya, delegado del Ministerio de Información y Turismo y otras autoridades, para agradecer a todos su asistencia. Seguidamente don Andrés de Mañaricua, de la Real Sociedad

Bascongada, evocó el lugar y dirigió unas palabras en torno a lo que fue la ceremonia de jura de Fernando el Católico, su significado y trascendencia. El señor Mañaricua dijo, entre otras cosas, que el Rey ha de venir a Guemica a jurar los Fueros Vascos respaldado por una gran tradición histórica. Ha de hacer este juramento, porque no es una gracia, sino un deber Hizo referencia histórica al hecho de que el Rey de España debe jurar los Fueros Vascos una vez cumplidos los catorce años, teniendo un plazo de un año para hacerlo, y si no los vizcaínos no le deben responder con los pagos económicos ni obedecer sus cartas hasta que lo haga. Finalizó el acto con el canto del «Agur Jaunak» y un potente «irrintzi».

 

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