El presidente de la Diputación de Vizcaya, ante el Rey. 
 Agradece la derogación del decreto-ley de 1937  :   
 "Exigimos -dijo- que se reconozcan nuestras particularidades". 
 Pueblo.    28/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El presidente de la Diputación de Vizcaya, ante el Rey

AGRADECE LA DEROGACIÓN DEL DECRETO-LEY DE 1937

• "Exigimos -dijo- que se reconozcan nuestras peculiaridades"

MADRID. (PUEBLO.)—Antes de abandonar el palacio de la Zarzuela para dirigirse a Barajas, el Rey Don Juan Carlos recibió ayer a la Diputación Provincial de Vizcaya.

Su presidente, don Augusto Unceta Barrenechea, pronuncio en la audiencia las siguientes palabras:

«Muy pocas palabras: Los tiempos no están para discursos, y si alguna parte

necesita hechos es nuestra provincia. Gracias, señor, por el decreto-ley que va a derogar el de 23 de julio de 1937, pero nosotros necesitamos algo más, y es que no debe haber demora para la implantación del régimen especial administrativo en la provincia, y para ello, por múltiples razones que a nadie escapan, se han de buscar las fórmulas legales precisas para que esta esperanza sea, en un plazo muy breve, realidad.

Señor: Nuestra provincia está enferma. Creo que es justo y patriota decir que va mal. Se requiere una atención especial a nuestras cosas para que la convivencia sea esencial, como siempre lo fue en nuestra vida y no estemos sometidos a presiones irracionales, que es imposible admitir porque atenían contra España. Pero de otra parte, y sin que ello suponga privilegios, exigimos que se reconozcan nuestras peculiaridades, que son parte esencial de la rica variedad de la Patria. No nos asusta este momento y los que nos esperan: sabremos afrontarios con dignidad y valor, pero, repito señor. exigimos más comprensión y por qué no decirlo, más conocimiento y cordura en el tratamiento de nuestros problemas.

Majestad: Os reiteramos nuestra lealtad como señor de Vizcaya y os hacemos patente, en el entrañable y consustancial amor a la patria España, nuestra esperanza y exigencia de que nuestros asuntos expuestos hasta la saciedad en todas las vertientes de la Administración Central, tengan eco.»

28 de octubre

 

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