Autor: Barbero, David. 
   Gabriel Aresti, símbolo de la reivindicación cultural vasca     
 
 Informaciones.    24/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

GABRIEL ARESTI, SÍMBOLO DE LA REIVINDICACIÓN CULTURAL VASCA

Por David BARBERO

BILBAO, 24.

LA. actualidad que ha adquirido tanto la obra como la figura del poeta vasco Gabriel Aresti, en especial a partir de su muerte, ocurrida en el mes de junio de 1975, ya que se ha convertido en uno de los símbolos de las reivindicaciones de la cultura y la lengua vascas, y ha sido reivindicado como tal por diversos partidos políticos, se ha viste reforzada en los últimos días a causa de las presentaciones públicas de sus obras y de recitales musicales sobre sus poemas.

A las ocho de la tarde del miércoles, tuvo lugar en un hotel de Bilbao, la presentación ante los medios culturales e informativos de la pro viuda de Vizcaya, de una edición especialmente cuidada de las obras completas, en euskera y en castellano, de Gabriel Aresti. El acto estuvo patrocinado por la editorial Kriselu, de San Sebastian, responsable del libro, y por las librerías bilbaínas Herriak, Galería del Libro, Verdes y Surco.

Paralelamente están teniendo lugar recitales del grupo musical Oskorri, que ha compuesto numerosas

canciones con las letras de los poemas del poeta. El miércoles por la tarde tuvo lugar ano de estos recitales en el cine Kurutziaga, de Durango, y ayer Jueves, otro similar.

De la figura de Gabriel Aresti > 1933-1975), puede ser fiel reflejo la siguiente valoración: «Es la figura fundamental en la literatura vasca de la posguerra. Nacido en una familia que había perdido ya la práctica del idioma vasco, lo recupera en su juventud y profundiza en él hasta el extremo de llegar a ser uno de los máximos conocedores y uno de los principales impulsores de la unificación. Sus aires renovadores revolucionan el mundo un tanto anquilosado de la narración, el cuento, la novela, el teatro y, sobre todo, la poesía vasca. En este terreno se puede decir que su obra «Harrl eta herrí» (1964), marca una frontera en nuestra poesía y en general en toda nuestra literatura.

Su expresión urbana contrasta violentamente con el anterior tinte pastoril que impregnaba nuestros libros. Ka un escritor inmensamente controvertido, perseguido y maldito por los sectores más conservadores del país.»

 

< Volver