Pastoral de los obispos de San Sebastián y Bilbao. 
 "Hemos de liberarnos de la dialéctica inhumana entre vencedores y vencidos"     
 
 Arriba.    28/12/1976.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 48. 

Pastoral de los obispos de San Sebastián Y Bilbao

«Hemos de liberarnos de la dialéctica inhumana entre vencedores y vencidos»

«Tenemos que renunciar a la voluntad de imponer nuestras opiniones político - sociales a los demás»

^ La pastoral fue leída el pasado domingo en las diócesis del País Vasco

De cara al próximo Día de la Paz, los obispos de San Sebastián y Bilbao han hecho pública la siguiente Pastoral, en la que se refieren a la necesidad de superar la violencia:

Cambios institucionales

La paz social y política re. quiere unas disposiciones interiores, tanto en los ciudadanos como en las personas investidas de autoridades, sin las que es imposible que ella arraigue y se consolido Pero es también inseparable de un orden institucional que garantice los derechos de todos y favorezca el proceso do formas, cada vez más perfectas de libertad y de solidaridad.

En este terreno la voluntad eficaz de construir una paz solida y duradera en el país exige ciertos cambios, que corrijan las deficiencias denunciadas, no sin rozón, por el sentir de una parte importante de los ciudadanos.

Ante todo es urgente el leal y eficaz reconocimiento de los derechos de asociación político y social y de reunión y de expresión de las propias ideas y proyectos políticos, en favor de todos los que están realmente dispuestos a reconocer ahora y en el futuro, estos mismos derechos a los demás.

El reconocimiento práctico de la identidad peculiar de nuestro pueblo, de su lengua y de sus tradiciones. Ha de hallar los cauces institucionales adecúa, dos, fruto de la capacidad crea, dora de les directamente interesados y de la superación de posiciones contrarias a los derechos objetivos de los pueblos.

Finalmente, la aplicación práctica del principio reconocido de la soberanía popular ha de permitir la pronta creación de instituciones libres y participativas en los ámbitos municipal, sindical, empresarial y en la planificación económica.

Conclusión.

Tenemos la firme esperanzo de que esta Navidad al paso de Cristo ha de suscitar entre nos. otros el deseo sincero de querer la paz y la voluntad de comprometerse en su realización. Con estos sentimientos os deseamos a todos un año 1977 verdaderamente feliz, que traiga la novedad de una auténtica reconciliación fraternal.

En la Navidad del año 1976 Jacinto, obispo de San Sebastián; Antonio, obispo de Bilbao; José María, obispo auxiliar de San Sebastián, y Juan María, obispo auxiliar de Bilbao,

1. Tenemos que desterrar definitivamente de la vida ciudadana, social y política el dogmatismo y la intransigencia, es decir, la pretensión a exigir las propias opiniones y los propios proyectos sobre la ciudad, en verdades fuera de discusión. Tenemos que renunciar a la voluntad de Imponer nuestras opiniones politico sociales o los demás. y mucho más al uso de lo fuerzo paro conseguirlo.

No será posible la paz mientras identifiquemos a quien discrepa de nosotros con el enemigo, al que hoy que vencer o eliminar mientras seamos en el pluralismo institucionalizado de opiniones políticos, un síntoma inequívoco de enfermedad social. contrario o la unidad y mientras haya grupos que se atribuyan lo exclusivo de la fidelidad al propio pueblo. Lo representación de todos los que sufren la injusticia o el conocimiento del modelo de convivencia social y política que al pueblo le conviene.

2. La eliminación del dogmatismo y de la intransigencia ha de llevar necesariamente a la renuncio al belicismo como me dio de solución de las divergencias y tensiones inevitables en las relaciones sociales y políticas, propias de una sociedad plural y moderna.

Los medios empleados para suprimir las injusticias o los desórdenes sociales no pueden

llevar consigo, en germen o en la realidad, los mismas injusticias que se quieran eliminar. Ellos hacen anticipar, por el contrario, el estilo y el espíritu de los nuevas relaciones humanas que se pretenden instaurar V afirmar.

Por ello, juzgamos que son condiciones necesarias para alcanzar la paz la inmediata desaparición de las violencias practiradas por los distintos grupos, organizados o incontrolados, las amenazas, las agresiones a las personas, los atentados contra locales comerciales o viviendas, la recaudación de fondos económicos bajo presiones, los secuestros y los crímenes contra adversarios políticos.

3. No construiremos la paz entre nosotros si no adoptamos todos posturas y actitudes de verdadera reconciliación, y si no damos gestos sinceros que expresen el deseo de iniciar un futuro nuevo edificados sobre bases éticamente superiores. Hemos de liberarnos de la dialéctica inhumana entre vencedores y vencidos para restañar unas heridas que dividen al pueblo y son causo de deseos de venganza y de represiones.

Todos hemos de colaborar con unas nuevas actitudes de reconciliación activa que hagan posible un nuevo estilo de convivencia que el futuro parece ofrecernos. Sin la tolerancia y el respeto mutuo no será posible realizar la paz en lo libertad.

Creemos y deseamos que la concesión de uno amplia y generosa amnistía, junto con la renuncio o la violencia armado como vía de consecución de las reivindicaciones sociales o politicas, pueda ser el comienzo de un camino esperanzador para llevar adelante un diálogo difícil y necesario, pero posible, paro el logro de la paz.

 

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