Autor: Fernández del Solar, Jaime. 
   La ley de la selva     
 
 Arriba.    22/05/1977.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA LEY DE LA SELVA

SIN duda no

se pretendía llegar a esto cuando se convocó la campaña pro amnistía, y nadie esperaba que arrastrara la secuela de violencia que está sacudiendo al País Vasco. Si, tras un lunes sangriento, se esperaba una relativa tranquilidad, por lo menos hasta el día 24. fecha tope exigida por los organizadores de la campaña para la excarcelación de todos los presos políticos, estas esperanzas se han visto frustradas y el temor y la agresividad han ido en aumento a lo largo de los últimos días, como lo demuestra el asesinato de un policía armada en San Sebastián y el secuestro de un conocido industrial en Bilbao.

Diversas fuerzas políticas se han manifestado abiertamente contra esta violencia indiscriminada. En este sentido el PNV «apela en estos graves momentos a la Corona, a fin de que ponga en juego la misión pacificadora y arbitral que ella misma se ha asignado». Por su parte, el PSOE señala que «ha llegado el momento de llamar a la población a no caer en fa provocación de quienes quieren crear un clima de valencia, en una operación premeditada que puede iniciarse en el País Vasco y tener un alcance de desestabilización a nivel de todo el Estado». También el Partido Comunista de Euzkadi condena este tipo de acciones y llama a los trabajadores y al pueblo a no secundarla y a oponerse a ellas.

Si la gran mayoría de las fuerzas políticas aboga por la serenidad y la concordia, como hemos visto en los tres casos citados, ¿Quién está detrás de todo esto?, ¿A quién obedecen estos grupos minoritarios que han impuesto lo ley de la selva, en contra de la voluntad de la inmensa mayoria del País Vasco, desvirtuando el sentido de la convocatoria en pro de la amnistía? Cabe la posibilidad de un intento de boicot de las

negociaciones que grupos políticos vascos mantienen con la Presidencia del Gobierno, ya que como se ha repetido en numerosas ocasiones una de las condiciones que Madrid exigiría para la excarcelación de todos los presos políticos, aparte de no prescindir naturalmente de la legislación vigente, sería la pacificación del territorio y la disolución de determinados grupos armados que operan en el mismo. En este sentido podrían encuadrarse las conversaciones mantenidas últimamente por representantes de diversas organizaciones políticas con grupos destacados de ETA en la zona vasco-francesa, en las que se ha estudiado, al parecer, la disolución de ésta como grupo armado. Sin embargo es evidente que no se ha conseguido, dado que dicha organización ha reivindicado el asesinato del policía armada de San Sebastian.

También es posible suponer que la agitación que están sufriendo las cuatro provincias vascas tiene como finalidad entorpecer el armónico desarrollo del proceso electoral y está promovida por grupos que por su escasa convocatorio se ven excluidos de dicho proceso y que, al no poder jugar, pretenden romper fa baraja.

Pero resulta innegable que tanto violencia ha traído unas consecuencias que pueden ser negativas para todos, al haber enfrentado a los vascos a uno y otro lados de las barricadas.

Por último, y en un plano anecdótico, puede decirse que si el tema principal de la semana ha sido el de la violencia, las narices del que suscribe pueden dar una prueba de ello, pues fueron violenta y salvajemente pisoteadas por un grupo incontrolado, hasta el punto de tener que transmitir esta crónica desde la cama de un centra sanitario.

Jaime FERNANDEZ DEL SOLAR

(Bilbao)

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