El pueblo vasco ante las elecciones. 
 "Es más conforme con la conciencia cristiana la participación activa mediante el voto"     
 
 Ya.    09/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL PUEBLO VASCO ANTE LAS ELECCIONES

"Es más conforme con la conciencio cristiana la participación activa mediante el voto"

Lo amnistía total, solicitada de modo generad por el pueblo, es requerida como condición por una pacificación más completa y estable • La violencia armada de algunos grupos que no representan al pueblo porque no han recibido de él su representación, causa sorpresa y temor "Grave y delicada la responsabilidad de quienes desde el poder pueden sentir

la tentación de manipular el proceso de cambio político" Carta pastoral del obispo

auxiliar de Bilbao, monseñor Uñarte

Ante la proximidad de la* elecciones, y con particular referencia a los problemas del pueblo vasco, el obispo auxiliar de Bilbao, monseñor Juan María Uriarte, ha hecho pública una carta pastoral que, como él mismo indica, "quiere ser desde la fe una palabra libre de intereses y prejuicios" y ayuda "a los Individuos y a los grupos a ser verdaderamente libres y a obrar con libertad responsable", informa la agencia Logos.

La carta comienza con una visión general del momento político en el País Vasco. Señala la notable sensibilización política de las masas, la petición generalizada y urgente de amnistía, la voluntad de olvido de los tiempos pasados, la positividad de las medidas del Gobierno para la reconciliación, aunque aún no se ha alcanzado la amnistía total, "requerida para- una pacificación más completa y estable".

También se indica en este capitulo la sospecha, compartida de muchos de un excesivo control por el poder del proceso político en marcha y los límites de la ley Electoral. Se indica que algún grupo ha anunciado una intensificación de la violencia armada como medio para la liberación del pueblo. "Lamentablemente, dice la carta pastoral, este anuncio se ha realizado en el momento de la muerte de un guardia civil, el secuestro de una persona de la vida civil y «n varios atentados, incluso contra fuerzas del orden público."

NO REPRESENTAN AL PUEBLO

"Tal conducta, sigue diciendo la carta pastoral, provoca sorpresa y temor. Sorpresa, porque el pueblo no les ha otorgado su representación ni piensa, en su mayoría, que ha de ser liberado por estos procedimientos. Temor, porque de este modo de actuar pueden derivarse consecuencias catastróficas: la de abortar el posible proceso democratizador y la de regresar a viejas formas de dictadura."

INTERROGANTES

La carta pastoral ce formula luego una serie de interrogantes «obre las causas profundas del actual momento político. Aborda el tema de la campaña abstencionista promovida actualmente por algunos grupos políticos ante la falta de amnistía total, la falta de legalización de algunos partidos y la no total garantía del proceso electoral. Cabe preguntar •i no hay, además, temor "a que las urnas pongan en evidencia el quizás escaso apoyo popular con que cuentan estos grupos". Y añade: "Apurando , aún más el análisis, la consigna abstencionista, ¿no se fundamenta en la desconfianza radical que les inspira el proceso democratizador promovido por el Gobierno? Las limitaciones del planteamiento electoral, ¿no ofrecen a estos grupos argumentos objetivos para sostener su posición?"

El tema de la amnistía total es calificado como noble aspiración del pueblo. Pero se pregunta si ésta y otras nobles causas son o no asumidas y transformadas por algunos grupos para ponerlas al servicio de planteamientos ideológicos y de objetivos políticos que no coinciden con los planteamientos y objetivos de la mayoría del país. Por último, la carta pastoral se pregunta si no ha de ser el pueblo mismo que haya de resolver sus problemas culturales, sociales y" políticos "sin abdicar de su cometido en grupos minoritarios ni realizar fáciles renuncias en aras de un supuesto bien genera) mayor".

SEIS CRITERIOS FUNDAMENTALES

"Primero. — Ningún hombre sensato y de buena voluntad puede desear en estos momentos que se desencadene una situación ciega, incontralada y violenta.

Segundo.—Es particularmente grave y delicada la . responsabilidad de aquellos que desde el poder pueden sentir la tentación de manipular el proceso de cambio político

Tercero.—Las limitaciones del proceso electoral (que aparecen señaladas en distintas partes del documento) confieren a la alternativa de la abstención un cierto grado de racionalidad. Con todo, aceptando el riesgo de error inherente a todo juicio concreto, creemos en estos momtosms án creemos en estos momentos más conforme: con los dictados de la conciencia cristiana la participación activa mediante el voto.

Cuarto.—Los criterios, a la luz de los cuales un creyente debe formar su conciencia, están expresados en la declaración de la Comisión Permanente del Episcopado. Ningún cristiano ha de emitir su voto en la ignorancia negligente de aquellos criterios; antes bien, ha de examinar cada programa, político a la luz de los mismos.

Qinto.—Ningún programa político concreto agota ni respeta del todo las exigencias de la fe. El creyente ha de vivir en el acto mismo de elegir la tensión entre la meta ideal deseable y el objetivo real posible´."

Sexto.—Nuestro pueblo posee, particularmente en sus generaciones juveniles, alto nivel de sensibilidad política. Su mentalidad y madurez políticas no son las correspondientes a ese nivel de sensibilidad. Imperan en exceso los estados emotivos, los análisis pasionales, los "slogans" simprincadores. Es escasa la formación política. Por ello es quehacer urgente de nuestro tiempo una seria y acelerada formación que sitúe la noble tarea política en el contexto de las tareas humanas, sin denigrarla ni absolutizarla"

 

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