"Ningún hombre sensato puede desear un desencadenamiento de la violencia"  :   
 El obispo auxiliar y los vicarios de Bilbao invitan a la participación pacífica en el proceso electoral. 
 ABC.    09/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

«NINGÚN HOMBRE SENSATO PUEDE DESEAR UN DESENCADENAMIENTO DE LA VIOLENCIA»

El obispo auxiliar y los vicarios de Bilbao invitan a la participación pacifica

en el proceso electoral

Bilbao, 8. >Logos.). «En el comienzo de una nueva etapa de la Histeria 4o nuestro pueblo, queremos deciros, desde la fe, una palabra Ubre de interese» y prejuicios, con el ánimo de que ayude a los individuos y a los grupos a ser verdaderamente libres, y a obrar con libertad responsable a la hora de construir entre nosotros el futuro de nuestro pueblo», señala el obispo auxiliar de Bilbao. don Juan María Uriarte, quien, junto con los vicarios de las diócesis, ha escrito una reflexión, en cuyo primer punto: «El momento actual», se señalan algunos hechos significativos, como la notable sensibilización d« eran parte de la población ante el momento político.

También, «la petición urgente de amnistían que sigue siendo un clamor casi unánime. La voluntad de olvidar pasados enfrentamientos v de iniciar una convivencia pacífica, controlada por la voluntad de todos, se ha convertido entre nosotros, en una aspiración creciente y firme. Las medidas del Gobierno han supuesto un paso apreciable hacía la pacificación. No han alcanzado, sin embargo, la meta de la amnistía total, requerida para una pacificación más completa y estable.

Dentro del análisis del momento actual, el obispo subraya que «la sospecha d« que el proceso político en marcha esté en exceso controlado desde el Poder hace temer que no nos conduzca al verdadero ejercicio de la soberanía popular».

La visión del momento actual se cierra así: «Algún grupo ha anunciado, entre nosotros, su propósito de intensificar, «n este período, la Violencia armada como medio de alcanzar la liberación del pueblo. Lamentablemente, este anuncio se ha realizado en el momento de la muerte d« un policía, el secuestro de una persona d« la vida civil y en varios atentados, incluso contra Fuerzas de Orden Público.>

En su apartado tercero, el documento señala seis reflexiones de cara al futuro:

«PRIMERA.—Ningún hombre sensato y á» buena voluntad puede desear en estos

momentos que se desencadene una situación ciega. Incontrolada y violenta.

SEGUNDA.—Es particularmente grave y delicada, la responsabilidad de aquellos que, desde el poder, pueden sentir la tentación de manipular el proceso de cambio político.

TERCERA.—Las limitaciones del proceso electoral (que aparecen señaladas en distintas partes del documento) confieren a la alternativa de la abstención un cierto grado de racionalidad. Con todo, aceptando el riesgo de error Inherente a todo juicio concreto, creemos en estos momentos más conforme con los dictados de la conciencia cristiana la participación activa mediante el voto.

CUARTA.—Lo«5 criterios, a la luz de los cuales un creyente debe formar su conciencia, están expresados en la declaración de la Comisión Permanente del Episcopado. Ningún cristiano ha de emitir su voto en la Ignorancia negligente de aquellos criterios, antes bien, ha de examinar cada programa político a la luz de los mismo».

QUINTA.—Ningún programa político concreto agota ni respeta del todo las exigencias de la fe; El creyente ha de vivir en el acto mismo de elegir la tensión entre la meta Ideal deseable y el objetivo real posible.»

 

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