Autonomía vasca y represión antiterrorista     
 
 Informaciones.    21/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

Autonomía vasca y represión antiterrorista

HORAS después de que los senadores y diputados elegidos por las cuatro provincias vascas se reunieran en la Casa de Juntas de Guernica para crear la Asamblea Parlamentaria Vasca empieza a correr el rumor no confirmado de que don Javier de Ybarra ha sido asesinado. Comunicados y contracomunicados han creado en tonto a la personalidad del secuestrado un auténtico «suspense» criminal que denuncia por si solo el carácter, motivación e intencionalidad de un grupo de terroristas que se escondía tras una máscara poli tica.

Las elecciones del 15 de junio y la posterior reunión de los representantes democráticos del pueblo vasco los desenmascara ya de nn modo total. Las dudas que podían existir sobre esta minifracción de E.T.A., debido a una situación política no democrática, han desaparecido desde el momento y hora en que todos los españoles, incluidos los vascos, hemos podido escoger nuestra opción política a través del sufragio universal, libre y secreto. No existe ni una sola razón política que pueda hacer explicar o comprender que este grupúseulo de aventureros es algo más que eso: un grupúsculo de aventureros. En alguna ocasión hemos dicho que no seria la primera vez en la historia, ni sería la última, en que un grupo inicialmente político acaba transformándose en una banda de atracadores públicos, en la medida que desaparece la motivación política que lo había hecho nacer y desarrollarse.

Precisamente por ello urge acelerar el proceso democrático descentralizado^ dotando a los vascos, así como a otras nacionalidades del Estado español, de la necesaria autonomía política que acabe reforzando la unidad estatal en un marco de diversidades complementarias. En la proporción que se den estos pasos, de un modo negociado y a través de la redacción de la nueva Constitución, serán los propios vascos quienes ajusten las cuentas de la Justicia con este grupo de marginados que pretenden cubrir su real desnudez política con la «ikurríña». De esta manera se acabará de cortar de raíz cualquier mínima argumentación parapolítica y se difuminará la falsa imagen que desean presentar estos aventureros: «maketos» reprimiendo a vascos. Órganos autónomos de poder vasco, con la reaparición de los «migueletes», se encargarían de aplicar la le; a quienes violan sistemáticamente el Código Penal y atontan contra la convivencia democrática de los españoles.

Es fácil comprobar cómo desde que se inició el proceso democratizado!-, estos residuos de anteriores siglas políticas han ido entrando en un progresivo círculo de aislamiento que paulatinamente va cerrándose. De confirmarse el asesinato de don Javier de Ybarra (y mucho nos tememos que no sea escuchado el llamamiento de monseñor Añoveros), estaríamos ante un auténtico acto de desesperación posterior a la apertura, cierre y recuento de las urnas. La democracia acaba con el oxigeno que les ha proporcionado durante estos tres últimos lustros una política autoritaria, que ha puesto en peligro la indestructible unidad de España. La represión mas eficaz y rápida es siempre la que se efectúa en nombre de la evidente y plena legitimidad democrática. Nadie condenará que la ley caiga incluso por todo su peso sobre estos aventureros si es aplicada desde una situación democrática, por procedimientos democráticos y por demócratas. Pero el golpe definitivo a estos terroristas sólo lo podrán dar los propios representantes del pueblo vasco.

 

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