Senador del PNV y exministro de Largo Caballero, en Madrid. 
 Irujo: ETA difícilmente olvidará las pistolas     
 
 Diario 16.    13/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Senador del PNV y ex ministro de Largo Cabllero, en Madrid

Irujo: ETA difícilmente olvidará las pistolas

MADRID, 13 (D16 y agencias). "La actuación cíe ETA tenia una Justificación en la situación de violencia en que vivía el País. Vasco, pero una vez que esto ha terminado, lo lógico es que sus miembros se reincorporen a sus actividades habituales", manifestó Manuel Irujo, ex ministro de Justicia de Largo Caballero y senador electo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) por Navarra, que ayer llegó a Barajas después de cuarenta y un años de ausencia.

Irujo fue recibido por cerca de dos centenares de amigos, miembros en su totalidad del PNV, Partido Socialista Vasco (PSV) y de la colonia vasca en Madrid, que enarbolaron "sus "ikurriñas", al mismo tiempo que gritaban "Gora Euskadi Askatuta" ("Viva ´ el País Vasco Libre"). Finalmente, entonaron también el himno vasco "Euzco Guduriak".

Manuel Irujo, ochenta y cinco años, manifestó a los informadores: "El Gobierno promete mucho pero de ahí a hacer... Suárez dijo que estaría dispuesto a asistir a la concentración de alcaldes de Echarri Aranaz. pero al día siguiente la reunión fue prohibida por Martin Villa. Dijo también que para el Aberri Eguna todos los presos políticos estarían en la calle, pero tampoco cumplió."

Tras declarar que tanto la autonomía como la amnistía dependen del Gobierno, añadió: "No obstante, ésa será mi labor en las Cortes: tratar de conseguir esos objetivos, así como la legalización de absolutamente todos los partidos."

Sobre ETA —"un movimiento revolucionario para,´ una situación de opresión"—-,; añadió que era

difícil que gente acostumbrada a batirse con las pistolas se olvidaran de éstas. "Nuestra misión —insistió— consistirá en ayudarles.-"

Asombrado por Madrid

Con respecto a su partido, Irujo afirmó que "el Partido Nacionalista Vasco se aliará con todos aquellos que busquen la libertad", y respecto a las Juntas generales, puso en duda que llegaran a funcionar como en la época de la República.

Momentos antes de penetrar en el interior del automóvil —un Seat 131 verde, matrícula de Bilbao—, en el que abandonó el aeropuerto, afirmó haberse sorprendido por la amplitud que había tomado Madrid, "como he podido observar desde el avión".

 

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