Autor: Álvarez Emparanza, Juan María. 
   Guipúzcoa, en la encrucijada     
 
 La Voz de España.    21/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

tribuna pública

GUIPÚZCOA, EN LA ENCRUCIJADA

Por J. M. Alvarez Emparama, candidato al Congreso por Guipúzcoa Unida

Transcurridos dos meses desde las elecciones generales o las Cortes Españolas, existe ya uno perspectiva de tiempo suficiente para poder contemplar con objetividad el desarrollo de las mismas y la situación frente o un futuro inmediato. GUIPÚZCOA UNIDA (GU), cuarto partido en número de votantes entre los quince candiera turas presentadas en nuestra provincia, que defendía y defiende sean cuales fueren las circunstancias que concurren, los valores espirituales o e´ hombre sustentados en un sentido cristiano de la vida —sin que por ello tomemos de pretexto para fines políticos denominaciones confesionales, como hacen otros partidos— y la democracia como sistema político dentro de la unidad de España y en la pluralidad de sus regiones, muy especialísimamente en la nuestra, acumulando la tradición de ocho siglos de historia interrumpida en 1839 con la pérdida de nuestros Fueros, los cuales reivindicamos, nos hemos dirigido can entusiasmo y realismo a cuantos guipuzcoanos —y por lo tanto «ascos— sienten y están dispuestos o defender estos principios básicos, Un importante sector así lo ha comprendido y nos ha otorgado sus votos v su confianza. No les defraudaremos.

Estamos en un dignísimo cuarto lugar entre todas las candidaturas, o muy escasa distancia del inmediato precedente, y estarnas plenamente convencidos que de haber podido desarrollar nuestra compaña electoral en círcunstancias normales con tas garantías propias que debiera ofrecer una sociedad democrática, el resultado rubiera sido mucho más amplio. Todavía hay muchos guipuzcoanos que no soben lo que es V lo que pretende GUIPÚZCOA UNIDA (GU), porque no hemos podido decírselo adecuadamente.

La campaña electoral de GU ha sido un juego limpio dentro de las más estrictos reglas de la democracia; testigo de ello es Guipúzcoa entera. Esta es una apreciación real y objetiva.

Mienten quienes dicen que no creemos en la democracia como sistema político; lo hemos demostrado con obras y actitudes, aunque sabemos que hoy verdades que son intangibles y no tos puede «Manar la democracia; el bien y el mal no pueden ser regulados por al sufragio. El aborto, el robo, el crimen, el proxenitismo, la prostitución, la eutanasia, etc. será siempre oigo intrínsecamente malo, resultará lo que resultara en una supuesta votación. Pero en todas las cuestiones opinables creemos que ´a democracia es la mejor fórmula de entendimiento político y así lo hemos manifestado constante y reiteradamente.

Queremos un estado de derecho en que las leyes sean justas e iguales para todos y un gobierno que sea capaz de nacerías cumplir y no se amilane por la presión callejera. Ya están establecidos los cauces, las organismos, los partidos y los medios de difusión para la expresión política, por lo cual al ciudadano no se le puede coaccionar ni mermar su libertad en las calles, pues son igual de suyas que los que gritan.

Tenemos que alcanzar un orden en la justicia y en la paz, pero una paz conseguida en el respeto y en la dignidad. No podemos vender nuestros ideales por un plato de lentejas, ni por todo el oro del mundo, ni por conseguir unos puestos políticos o unos escandís. SI otros partidos lo han hecho, y van a continuar por la misma senda, eso es un problema suyo, nosotros nunca les imitaremos.

Porque amamos la libertad en el respeto y en la dignidad y porque creemos que lo auténtica democracia en el diálogo permanente entre la Administración y tos administrados protestamos de la nueva oligarquía que se avecina patrocinada por dos partidos que no es otra cosa que una dictadura colegiada, marginando a los demás sectores políticos —se tenga o no representantes en las Cortes Españolas— pero que miles de guipuzcoanos les refrendan, y elaborando planes de futuro olvidándose de la existencia de importantes sectores del pueblo guipuzcoano.

Nos preocupa profundamente la justicia social, la mejor distribución de las riquezas el paro, la pesca, el caserío, la promoción culturad del trabajador, las sufridos clases pasivas, y nos preocupa también el empresario, han injustamente vituperado en estos últimos años. Sin coordinación entre empresario y trabajador, sin fomento de la iniciativa privada dentro de las leyes que regulen la promoción de empresa y trabajo, no solamente no habrá nuevo prosperidad sino que iremos empobreciéndonos paulatinamente a todas las escalas y los efectos a todas las clases sociales, y por ende, al país. Ya estamos pagando las consecuencias de una desenfrenada campaña anti empresario, aunque el empresario sea un antiguo trabajador que por su esfuerzo personal haya creado una mediana empresa y los sábados y las letras lo abrumen. La renta por capita ha descendido en Guipúzcoa de una manera atañíante y estamos situados detrás de otras provincias españolas a las cuales en un tiempo muy reciente les llevábamos amplia ventaja. Si continuamos por este camino, Guipúzcoa volverá a ser pobre, lo mismo que todo el País Vasco, como lo fue en otros tiempos antiguos. Nosotros proponemos recapacitar seriamente sobre esta tema sin radicalismos ni fanatismos, puesto que nuestra única riqueza es el trabajo, la iniciativa y el espíritu de superación. Ese es nuestro tesoro; lo demás no exista.

No somos centralistas y precisamente por ello reclamamos nuestros seculares leyes torales que han sido desde siglos las que han configurado nuestra imagen regional y peculiar, en España.

La familia es la cédula fundamental da nuestra sociedad y deba ser protegida y amparada. La libertad de los pobres paro elegir «bromen» la educación de sus hijos es un derecho natural incuestionable que nada ni nadie ´lo puede anular. Propugnamos la Universidad para Guipúzcoa de tal forma que todos los estudiantes guipuzcoanos no se vean obligados a desplazarse a otros lugares para cursar sus estudios. Igualmente defendemos los valoras y el fomento del vascuence, nuestra lengua vernácula, pero sin imposición formal para nadie.

Nosotros estamos abiertos al diálogo, O la comprensión y entendimiento de los problemas desde diversos angulas, pero lamentamos que grupos fundamentalmente afines con nosotros traten de constituir y abrir una «Fronda» entre lo derecha moderada qua nosotros representamos.

Agradecemos la confianza otorgado por miles de electores guipuzcoanos a lo que propugnamos. Tenemos plena confianza en el futuro. Estaremos presentes en cuantas convocatorios democráticas se planteen sin afectarnos para nado que haya partidos mayoritarios. Distendemos algo más que un grupo político: defendemos toda una manera de ser y de concebir la vida, el país y la nación.

 

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