La marcha de la libertad de Euskadi. 
 Finalizó sin incidentes graves  :   
 Unas cincuenta mil personas se congregaron en la campa de Azurri y Ororbia. 
 Arriba.    30/08/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

la marcha de la libertad de Euskadi

FINALIZO SIN INCIDENTES GRAVES

• Unas cincuenta mil personas se congregaron en la campa de Arazuri y Ororbia

O Los representantes de los partidos políticos no pudieron intervenir

PAMPLONA. (Especia! para ARRIBA.)—Entre cincuenta y setenta mil personas asistieron el domingo a la concentración final de la «marcha de la libertad de Euskadi», que se celebró en la campa de Arazuri la cuatro kilómetros de Ororbia y seis de Pamplona). Según algunos organizadores, esta cifra era mucho más elevada, llegándose a hablar hasta de ciento cincuenta mil, aunque este número se considera desproporcionado. Fuerzas.de la Guardia Civil y de la Policía Armada vigilaron el desarrollo del acto y, durante ¡a tarde, impidieron la entrada a Pamplona capital a todo aquel que no fuera residente. No se produjeron incidentes de consideración.

Para las diez de la mañana estaba previsto que las cuatro columnas de la «marcha se reunieran en el puente de Cuatro Vientos, a las afueras de Pamplona. Sin embargo, a la hora fijada sólo había´ llegado la columna ´tres de marzo*. Mientras sus componentes esperaban la,llegada de las otras, se cantó el Eisko Gudariak* y se profirieron gritos de *Apala askatu* (*Apala libertad´). al rededor de las once de la mañana llegaron las columnas •Ribera* y «Txikia», que previamente se habían unido cerca de la Universidad de Navarra, y se dirigieron a Cuatro Vientos.

Un poco más tarde llegó la columna «Apala-Txirite», y se procedió a organizar a las cuatro para dirigirse .a la campa, entre Ororbia y Arazuri. El orden de la *marcha* fue el siguiente: en primer lugar, la columna «3 de marzo», y detrás la ´Apala-Txirite*. ´Ribera y "Txikia», por este mismo orden, con banderas desplegadas de Navarra, ikurriñas, etcétera.

Asimismo, se congregaron durante toda la mañana numerosas personas en la campa de Arazuri, delante de un estrado que se había montado para los oradores y las diversas actuaciones músico-folklóricas. También llegaron al lugar unas 200 personas que Integraban una columna de Aragón*, organizada por las gestoras pro amnistía de Aragón, asi como columnas procedentes de Cataluña, Galicia y Andalucía, que fueron muy aplaudidas. En el estrado podía leerse en una pancarta: Apata, ¿arena, Chlvite: askatu*.

Ovación a los participantes

Pasadas las doce y medía de la mañana, el grupo Integrado por las cuatro columnas propias de la «marcha» hizo su entrada en la campa de Arazurí. Tras varias llamadas de atención para que los presentes hicieran un poco de sitio, el público ovacionó a los participantes en la ´marcha», que hacían su entrada en la campa de Arazuri para asistir al acto final de la *marcha de la libertad de Euskadi*. Poco antes se ha-

bía leído un comunicado de ETA, dirigido a la clase obrera y al pueblo vasco en general, en el que se repetía que era imprescindible conseguir la autonomía para Euskadi. El público respondió a la lectura del comunicado con gritos de •ETA, el pueblo está contigo*. Alrededor de las dos de la tarde llegaron a la campa los extrañados vascos que han vuelto a España y algunos ex presos politico. En este grupo

figuraban Mágica Arregui, Pérez Beotegui, Gorostídi, Egaña, Aldalur, Onaindia, Uñarte, Menchacatorre, Fagoaga, Sarrasqueta, Dorronsoro, Izco de la Iglesia y Etxea.

Intervención de oradores)

Tras la lectura de un comunicado de un grupo de huelguistas de hambre, en el que señalaban la gravedad de Apala y pedían el regreso de los exiliados, la detención de los incontrolados y la dimisión de los Gobernadores Civiles del País Vasco, tomó la palabra Izco de la Iglesia. En su alocución indicó que desde siempre el País Vasco ha sido un pueblo que lucha por la libertad, recordó los muertos por la causa y alentó a la lucha para conseguir la amnistía y el autogobíerno. Pidió que el pueblo se organizara a todos los niveles para conseguir esos objetivos. Tras su intervención se lanzaron gritos de *gora ETA* e independencia».

Seguidamente fue Telesforo Monzón el que dirigió unas palabras, en las que exigió la reintegración toral de Navarra, y negó rotundamente la disgregación de Navarra de Euskadi. Según Monzón, Navarra había sido por tres veces consultada y había decidido formar parte de Euskalerría. «No queremos separarnos de Navarra. No queremos otra guerra civil entre vascos, añadió.

Tras Monzón, !os representantes de los distintos partidos intentaron intervenir, pero los organizadores de la *marcha* no se lo permitieron, alegando que los partidos «habían apoyado la "marcha" sólo los días de descanso.

Por una avería en los micrófonos se suspendieron los otros discursos previstos, y muchos de los concentrados se dirigieron a comer, mientras que otro grupo intentó marchar hacia Pamplona. En las cercanías del polígono de Landaben, seis jeeps de la Guardia Civil les cortaron el paso y, según testigos presenciales, cargaron contra ellos al persistir en sus propósitos. La carretera quedó interceptada por dos sitios, Impidiendo el paso a todos los no residentes en Pamplona, lo que comprobaban por medio del documento de identidad.

Sobre las cinco de la tarde, en Arazurí, se produjeron algunos enfrenamientos entre grupos de personas y las fuerzas del orden, a las que tiraron piedras y bolas de hierro con tírachinas. La fuerza pública replicó con algunas pelotas de goma.

En Pamplona no se produjeron incidentes, salvo un coctel Molotov que estalló a primeras horas de la madrugada en una entidad bancaria. No se registraron detenciones, y tuvieron que ser atendidas dos personas que habían sido alcanzadas por sendas bolas de goma.

Durante la jornada del domingo se pudo observar en Pamplona menos gente que en otras ¡ornadas festivas. Muchas personas habían abandonado la dudad para pasar el fin de semana fuera de ella, ante el temor de que pudieran producirse enfrentamientos o incidentes en las calles de la capital.

Numerosas banderas españolas y de Navarra con el escudo de la ciudad y de la provincia ondearon durante todo el día en algunos balcones y ventanas de la capital navarra. Asimismo, en otros ondeaban ikurriñas.

DECLARACIONES DEL GOBERNADOR CIVIL

Una vez finalizada la «marcha de la libertad», el Gobernador Civil de Navarra, don Ignacio Llano, mantuvo una conversación telefónica con un redactor de Europa Press para conocer la opinión de la primera autoridad navarra sobre el desarrollo de los acontecimientos.

En el curso de la conversación el señor Llano se refirió a la actividad de los organizadores de la marcha, a los daños que se han producido como consecuencia de la misma, al éxito o fracaso de la concentración, y a la reacción de Navarra y de Pamplona.

«El daño más" importante que ha existido —afirmó— ha sido el que se le puede haber hecho, aunque todavía no tengo noticia exacta de ello, a los pueblos del concejo de Arazuri, Ororbia y Olza, próximos al lugar de la concentración. Indudablemente los habitantes de esos pueblos han debido estar temerosos, molestos, y se les han tenido que ocasionar grandes preocupaciones durante los últimos días, e incluso daños materiales, que comprobaré personalmente hoy mismo.»

El Gobernador Civil dijo que en cuanto a daños físicos, únicamente cuatro personas han sufrido en sus cuerpos unos pelotazos de la fuerza pública, quizá por haber querido desbordar unos cauces previstos. También cinco miembros de la Guardia Civil, en cumplimiento de su deber, han recibido pedradas y golpes con bolas de acero tiradas con tirachinas.

«Los organizadores de la marcha sabrán en su fuero interno si el final ha sido el que ellos tenían previsto, y por lo tanto si ha habido éxito o fracaso. En cualquiera de ambos casos sabrán buscar argumentos para apoyarse y para no descomponer su imagen. Lo mismo lo ocurrirá a los partidos políticos que desde el principio han apoyado la marcha. Algunos seguirán apoyando las consecuencias de la misma y posiblemente también tendrán argumentos suficientes para capitalizar los éxitos o los fracasos de otros.»

 

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