Declaraciones de Leizaola     
 
 Arriba.    17/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DECLARACIONES DE LEIZAOLA

«"El País": Usted ha insistido muchas veces en que su compromiso personal es el de buscar la paz. ¿Cree que un régimen transitorio de autonomía a corto plazo podría aliviar las tensiones existentes hoy en el pueblo vasco?

J. M. L.: Muchísimo. A título de ejemplo, le diré que la situación prerrevolucionaria que vivió España en 1917, que condujo a la cárcel, entre otros, a Besteiro y Sa-borit, se resolvió precisamente con unas elecciones generales en las que los encarcelados fueron elegidos diputados. Después de los sesenta años que llevo en ja política desde frentes tan distintos como la Administración local, las Cortes de la República o el Gobierno de Euskadi, tengo que decirle que lo que me preocupa más es Ilegar a una paz de verdad, interior, entre los vascos y con nuestros vecinos. En ese proceso de pacificación considero urgentísimo que se consiga un régimen auto, nómico.

"El País": ¿Es una casualidad que los catalanes hayan ido siempre por delante de los vascos en las negociaciones, como ocurrió en la República y como está a punto de ocurrir ahora?

J. M. L.: No es del todo cierto que hayan ido siempre por delante. No hay que olvidar que en la República, Cataluña aceleró la negociación del estatuto porque se trataba de recuperar un autogobierno que habían perdido en 1714, mientras que los vascos teníamos todavía alguna forma de autonomía con los conciertos económicos y el fuero de Navarra. La urgencia, por tanto, era menor. Había también otras razones, como es la de que ellos estaban dentro del grupo mayoritario antimonárquico y tenían un miembro en el Gobierno provisional.

"El País": Refiriéndonos a la negociación actual, ¿no será que los catalanes han sabido superar más fácilmente sus diferencias de partido y elaborar un proyecto común, en tanto que los vascos todavía están en fase de conversaciones entre los distintos partidos?

J. M. L.: La redacción de un proyecto de autonomía tiene una primera fase que es muy lenta. Ya en la República hubo muchas reticencias entre partidos antes de que se elaborase un texto común. Yo creo que las negociaciones actuales son muy útiles. No hay que ser demasiado impacientes.

"El País": ¿Qué papel le corresponde al Gobierno vasco en esta fase de la negociación autonómica?

J. M. L.: Actualmente hay una decisión del pueblo vasco otorgando su representación a los diputados y senadores. Nuestro papel debe ser el de respetar todas esas tendencias políticas que el pueblo ha elegido.

"El País": ¿El Gobierno Vasco debe pasar, entonces, a un segundo plano en las negociaciones?

J. M. L.: Eso se decidirá en las conversaciones que tengamos con los parlamentarios.»

Jesús María LEIZAOLA (a «El País»)

 

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