En relación con la nota del Ministerio de Agricultura. 
 No hubo irregularidades en el semanario Hermandad     
 
 El Alcázar.    20/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

En relación con la nota del Ministerio de Agricultura

NO HUBO IRREGULARIDADES EN EL SEMANARIO «HERMANDAD»

En relación con ciertos inexactitudes contenidas en una nota de prensa del Ministerio de Agricultura sobre

la Hermandad Nacional de Labradores y Ganaderos, fuentes bien informadas nos puntualizan que, por lo

que se refiere al semanario Hermandad, no se han producido anomalías ni irregularidades de ningún tipo.

Hace un año, cuando se hizo cargo de la publicación un nuevo director, se potenció la revista con la

incorporación de nuevos redactores y colaboradores, lo que repercutió lógicamente en un aumento de las

pérdidas, que pasaron de 3 millones anuales a 15. Sin embargo, la nueva plantilla hizo posible un

semanario completo, informativo y reivindicativo, acreditado y con una importante audiencia.

No hace falta especificar en demasía que todas las publicaciones de índole semejante registran pérdidas

en similar proporción, hasta el extremo de que, por ejemplo, el órgano de los sindicatos agrarios suecos

pierde 180 millones al año. En estos momentos, los ocho miembros de la redacción no han cobrado sus

gratificaciones desde septiembre y, aunque se les ha comunicado que percibirán las cantidades

pendientes, el semanario tendrá en lo sucesivo periodicidad mensual por lo que se procederá a una

reducción de personas. El director ya ha comunicado su próximo cese, mientras los redactores se oponen

a la reducción de plantilla y a la posible disminución de sus salarios, semejantes a los de cualquier otro

semanario. Noticias no confirmadas apuntan a la posibilidad de que en su día el Consejo de Cámaras

Agrarias edite una publicación que se autofinancie siempre en una línea informativa puramente aséptica.

Por lo que se refiere a los juicios sobre una «mala gestión» no existen motivos fundados para hacerlo,

teniendo en cuenta que existen pruebas documentales de que los gastos pudieron enjugarse, entre otros

medios, a través de una empresa de publicidad que se comprometió a triplicar la producción publicitaria y

promocionar ampliamente el semanario, sin que todavía se sepan a ciencia cierta las razones por las que

no se llevó a efecto este contrato.

 

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