Autor: Torrontegui, Javier. 
 Desde La Habana, para reforzar la disidencia comunista de Lerchundi. 
 Llegó el último exiliado histórico del País Vasco     
 
 Diario 16.    16/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Desde La Habana, para reforzar la disidencia comunista de Lerchurdi

Llegó el último exiliado histórico del País Vasco

El primer disidente comunista vasco, ex ministro del primer Gobierno autónomo vasco en la República, exiliado en La Habana de Fidel Castro, Juan de Astigarrabía llegó ayer a España, cuarenta y dos

años después. Aquel disidente histórico ha vuelto a romper de nuevo con el PCE de Santiago Carrillo para reforzar la disidencia de Roberto Lerchundi y apoyar la fusión de Euskadiko Eskerra.

Texto: J. TORRONTEGUI Fotos: M. ALONSO

Madrid — £1 que se presume como nuevo líder de la naciente Izquierda Vasca, surgida a raíz de la fusión entre el Partido Comunista de Euskadi y el Partido EIA en" Euskadiko Ezkerra, Juan de Astigarrabla, puso ayer fin a cuarenta y dos años de exilio.

Poco después de las nueve de la mañana llegaba al aeropuerto de Barajas el vuelo de Cubana, procedente de La Habana, y en el que, a sus ochenta años, el ex ministro del Gobierno vasco Juan Astigarrabía regresaba a su tierra con el fin de pasar la última etapa de su vida en Euskadi.

Juan de Astigarrabía regresa justo en el momento en que empieza a tomar, cuerpo actividad de la nueva coalición Euskadiko Ezkerra, de la que presumiblemente se convertirá en líder político.

Fueron precisamente Jas tesis de Astigarrabia, que ya motivaron su expulsión del Partido Comunista de España en los primeros años de la guerra civil española, Jas que han ocasionado ahora la escisión de los comunistas capitaneados por Roberto Lerchundi.

Fuera del PCE

A su llegada a Barajas el último exiliado del primer Gobierno vasco manifestó su satisfacción por el triunfo de su tesis e indicó que «la cuota de enero es la última que aboné como militante del PCE y en el momento de hacer efectiva esta cantidad de dinero dejé clara mí intención de no continuar formando parte de esta organización».

Sin reponerse del todo de una herida en la pierna derecha, que le hace aún caminar ayudándose de un bastón, Juan de Astigarrabia parece no haber perdido con el paso del tiempo ni uno solo de los datos que han ido conformando las vivencias por las que ha pasado desde su salida de la Península cuando la guerra civil. Su actividad hasta los últimos años en que se retiró, ha sido febril. En 1974 fue jubilado contra su voluntad.

Pese a la distancia, en ningún momento ha perdido el contacto con la realidad de su pais y conoce puntualmente los principales temas de la vida vasca y, en especial, los problemas que la abruman.

Gángsters

Es rotundo a la hora de enjuiciar la gravedad de estos problemas, sobre todo la actividad etarra. «Si puedo hablar con Garaicoechea le expondré mi punto de vista sobre las causas del malestar en Euskadi y sobre todo los dos grandes problemas, el del terrorismo que ha degenerado en vil gangsterismo y el del paro.»

Con la creación de la nueva izquierda por el socialismo en Euskadi, Euskadiko Ezkerra, en cuya actividad política piensa colaborar tras mantener contactos con los actuales líderes de este movimiento, se puede

enterrar en una fase de solución de esta problemática, según Astigarrabia.

«ha clarificación de la política de la izquierda es lo que la gente quiere y con la puesta en marcha de las tesis ahora triunfantes, esto será así y los problemas comenzarán a solucionarse.»

La actual situación de expulsiones en el Partido Comunista le parece peor que la que motivó su abandono del PCE, aunque luego fuera readmitido, «porque parece que tenía como remordimientos de conciencia», ya que entonces la situación estaba mucho peor.

Desde siempre Astigarrabia manifestó, durante su primera etapa de actividad política, el rechazo a las directrices que desde Madrid quería imponer el ejecutivo comunista. Por eso con el transcurso del tiempo fue tomando cuerpo su idea de crear u» partido independiente en el País Vasco.

Su primera salida del PCE, forzosa al ser expulsado, se produjo cuando aún era ministro del Gobierno vasco presidido por José Antonio Aguirre. Su primera intención fue abandonar el Ejecutivo de Euskadi, pero el lendakari Aguirre se lo impidió.

Ya en el exilio francés, poco antes de que los alemanes tomaran París, Asligarrabía solicitó del PC que se nombrase a otro representante de este partido en el Gobierno vasco. Así se designa a Leandro Carro, y poco después abandona Europa para

viajar por Centro y Sudamérica hasta establecerse en Cuba.

Cuba

A lo largo de su vida ha realizado trabajos de •marino, carpintero, comerciante «aunque modesto», catedrático en la Universidad Militar de la capital cubana, y en Ja última etapa, hasta jubilarse, instructor en las tareas de contraespionaje de Cuba.

Su «caída» en la revolución castrista se produjo tras una estancia en Panamá. Allí conoció la entrada de Fidel Castro en La Habana. Poco más de dos años después Astigarrabía se sumó a aquel movimiento revolucionario del que luego sería una pieza importante.

Ahora, acompañado de Roberto Lerchundi, regresa a Euskadi. Allí conversará con los representantes de la Administración autonómica antes de lanzarse «al ruedo» político una vez más, aunque su intención es ser militante de base de la nueva formación de la izquierda vasca. Ahora empieza ya a sentirse viejo, muy cansado, pese a Ja rápida recuperación de su lesión en la pierna derecha.

Uno de los contactos más esperados es el de Astigarrabía con el ex lendakari Leizaola, otro de los viejos luchadores vascos que volvió del exilio para pasar los últimos años en la tierra donde nacieron. Ambos gozan de una memoria excepcional y poco común a la edad que tienen.

 

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