Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 Los alcaldes permanecen firmes mientras se sigue sin noticias de Lipperheide. 
 El PNV declara la guerra a ETA por el "impuesto"     
 
 Diario 16.    23/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Los alcaldes permanecen firmes mientras se sigue sin noticias de Lipperheide

El PNV declara la guerra a ETA por el «impuesto»

El enfrentamiento entre el PNV y ETA a raíz del denominado «impuesto revolucionario» ha crecido en las últimas horas en que un comercio de un peneuvista ha sido ataca-

do por un comando armado y los alcaldes afectados por el chantaje han expuesto su intención de mantenerse firmes en su postura de no acceder a la petición etarra.

Bilbao:

Juan Manuel IDOYAGA,

Corresponsal

El duro enfrentamiento que el PNV mantiene con ETA en torno al «impuesto revolucionario» ha entrado en el País Vasco en una auténtica guerra de confusionismo.

Desde las diversas ópticas se registran rumores contradictorios, comunicados de escasa credibilidad, declaraciones de líderes nacionalistas que denuncian la extrapolación de sus apreciaciones y atentados armados sobre comerciantes, que, en principio, se atribuyen a comandos etarras.

Las declaraciones formuladas por los alcaldes nacionalistas de Guecho y Santurce, Francisco Javier Urruchua y José Antonio Loidi, que se han negado a pagar el «impuesto revolucionario», han ido seguidos de una extraña comunicación de un presunto portavoz de ETA.

Al parecer, este comunicante no utilizó los cauces habituales. Por ello se le da escasa credibilidad, aunque se dirigió a varias emisoras bilbaínas para desmentir que «ETA haya enviado la petición de «impuesto revolucionario» a los dos alcaldes, ni a los hermanos Berastegui de Alansotegui, ni a la familia de Juan María Andiola, capitán gudari del Batallón Padura, fallecido hace cuatro años».

«ETA nunca ha realizado una sola acción, provocación, insulto, ni amenaza contra el PNV», señala el anónimo comunicante, que no tuvo prisa en dictar su mensaje.

Industrial amenazado.

Sin embargo, el diario bilbaíno «La Gaceta del Norte» ha vuelto a recoger, en segundo día consecutivo, una amenaza de ETA sobre un industria] vizcaíno sin citar la identidad del amenazado.

Según este periódico, dos individuos armados con metralleta y a cara descubierta se presentaron el pasado lunes en el domicilio de un industrial de Galdácano para exigirle el pago del «impuesto revolucionario» que le había sido pedido por ETA que alcanzaba la cantidad de ocho millones de pesetas.

Después le ofrecieron un plazo de entrega y se fueron. Según el periódico, el industrial ha abandonado su domicilio, pero la Policía

no sabe nada en torno al caso, porque ayer no se había presentado aún denuncia alguna sobre el tema en Comisaría.

Atentado

Pero si esta extorsión no queda clara y hay que enmarcarla en la guerra del confusionismo generada en las últimas semanas en torno al pago del «impuesto revolucionario» que exige ETA, la actuación de dos jóvenes armados contra el establecimiento Tejidos Antonio Guisasola, del casco viejo bilbaíno, en la madrugada de ayer, habría que recogerlo como algo tangible, aunque no se sepa la identidad de sus autores.

Efectivamente, dos jóvenes, a pie, se aproximaron en la madrugada al escaparate del establecimiento en la calle de Artecalle, 28, y dispararon contra las lunas en varias ocasiones.

En las inmediaciones se recogieron los casquillos del 9 mm. Parabéllum marca SF, munición que utiliza ETA habitualmente.

Aunque los agresores no dejaron ninguna nota ni explicación del hecho antes de huir tranquilamente a pie, se especula con la posibilidad de que los disparos se hayan producido como medida coactiva de ETA contra el comerciante, de filiación nacionalista, que se había negado a satisfacer una petición de «impuesto revolucionario» de tres millones de pesetas.

En todo caso, la guerra desatada entre el PNV y ETA ha entrado ya en una fase de tal confusionismo que se pone incluso en tela de juicio la paternidad de todo un bloque de cartas recibidas con una fotocopia del sello de ETA en Pamplona y en las que se exige el «impuesto revolucionario» a numerosos comerciantes y profesionales.

Mientras tanto, el acontecimiento que ha dado pie al recrudecimiento de esta «guerra del impuesto», el secuestro de José Lipperheide, sigue sin ofrecer modificaciones sustanciales en la situación con respecto a las jornadas anteriores.

La familia, a la espera de noticias, recibió ayer la visita de la esposa del lendakari Garaicoechea, Sagrario Mina, y la llamada del cantante Julio Iglesias desde Miami.

El cantante llamó en nombre propio y de su padre para señalar que «toda la familia rezaba para que el secuestro tenga un feliz desenlace», expresando también su deseo de «poder participar juntos de la doble alegría».

Garaicoechea

Por su parte, el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, declaró a Radio Nacional que «al Gobierno vasco le preocupa la actividad de ETA (p-m) o ETA (m) y de cualquier viso de recrudecimiento de la actividad ´ terrorista, así como el traslado de los presos vascos a Nanclares de Oca, que creemos es una razón estrictamente humanitaria de principios».

«El tema de los presos —ha dicho Garaicoechea creemos que se está tratando de una manera un poco incongruente, porque nada tiene que ver el hecho de que se haya producido o no el descubrimiento de un alijo de armas importante, o de que se prevea o no el

recrudecimiento de una actividad por parte de ETA (p-m) para que los presos que están en Nanclares de Oca, en el País Vasco, cerca de sus familiares, tengan que cambiarse, se está diciendo que este traslado estaba relacionado con la tregua, que ha habido una negociación, cosa que se ha negado.»

«Pido encarecidamente a todo el pueblo vasco que no se deje intimidad, no ceda ante el chantaje, ni ningún tipo de coacción, intimidación, etcétera. Debe ser nuestro propio pueblo el que, con su postura firme e inequívoca de confrontación con la violencia supere esta amenaza que desgraciadamente se ha recrudecido en los ultimos tiempos. Necesitamos el apoyo en el cumplimiento de los compromisos políticos que en su día contrajimos quienes desde este pueblo apostamos por las vías políticas.»

 

< Volver