Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Euskadi entre el miedo, el hastío y la esperanza (3). 
 La irresistible ascensión de Euskadiko Ezkerra     
 
 Diario 16.    03/02/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Hablábamos ayer, lectores, del enfrentamiento entre «milis» y «poli-milis», las dos ramas de ETA, cuyo enconamiento alcanza niveles tan increíbles que

posibilitan, por ejemplo, frecuentes encontronazos en la cárcel de Soria en los cuales, algunos «milis» insultan sistemáticamente a los miembros de ETA (político-militar) con un sustantivo nada dudoso: «Asesinos», vocablo que hace referencia a los antiguos atentados indiscriminados de ETA (p ni) que han ocasionado la. muerte de simples ciudadanos, como en los del aeropuerto de Barajas y Chamartin, en Madrid, o esos «poli-milis» de la prisión madrileña de Carabanchel que. alquilaban guardaespaldas entre la población sudamericana del penal para protegerse de las iras de los chicos de ETA militar.

LA IRRESISTIBLE ASCENSIÓN DE EUSKADIKO EZKERRA

Jose Luis GUTIÉRREZ, «enviado especial

Y, sin embargo, la actitud «reformista» de los «poli-milis» le esté produciendo sustanciosos beneficios al partido próximo, Euskadiko Ezkerra.

Si las elecciones de 1977 tuvieron al PSOE de «partido de moda» en Euskadi, y las de 1979 a la coalición abertzale Herri Batasuna, los próximos comicios de marzo de 1983 -salvo disolución anticipada de las Cámaras- tendrá un nuevo partido estelar: Euskadiko Ezkerra.

Estas son, al menos, las predicciones que todos hacen en las áreas políticas vascas tras Ja reciente fusión del «sector Lerchundi» del PC con Euskadiko Ezkerra. Las encuestas más fiables que maneja el Gobierno prevén, incluso, un ascenso para Euskadiko de más de ocho puntos sobre los resultados de 1979, con lo que pasaría a tener el 7,8 por 100 de los votos, a rebasar el 15 por 100, ascenso que obtendrían a expensas de Herri Batasuna. «No hay que ser triunfalistas, de todas formas. Tanto los fenómenos electorales del PSOE, en 1977, como el de Herri Batasuna, en 1979, se han revelado como dos "bluffs". Nosotros no queremos que Euskadiko Eskerra sea un tercer "bluff"». Cuando Mario. Onaindía —suyas son estas palabras— secretario general de EE, habla de Herri Batasuna como «bluff», está considerando lo que muchos observadores ya dan como seguro en Euskadi, esto es, un notorio descalabro electoral de la coalición rupturista abertzale.

Y Euskadiko prepara minuciosamente su asenso al puesto de segundo partido de Euskadi. Para ello teje laboriosamente su infraestructura, que le lleva a agrupar, por ejemplo, un selecto equipo de periodistas adictos, de reputación y prestigio, o auspiciar operaciones culturales de gran envergadura, como la película de Imanol Uríbe, «La fuga de Segovia».

Su política de diálogo y negociación con el Gobierno de Madrid para obtener la tregua de E´l´A (p-m) le produce sustanciosos dividendos, no sólo en protagonismo político. Numerosas madres de detenidos etarras de la rama militar acuden angustiadas -a ver a Onaindía o a Bandrés, para que intercedan por sus hijos.

Asimismo, el intento de EE es el de aglutinar a toda la izquierda vasca alrededor de sus siglas. Para ello, ha sido enormemente valiosa la incorporación de los miembros del PC que han acompaña do a Lerchundi —en" cantidad cercana al millar personas con gran experiencia en la organización y el trabajo de un partido de izquierdas o en la actividad sindical.

Asimismo, en Euskadiko Ezkerra se advierte claramente un paulatino abandono del independentismo como hipótesis política inviable, y tal actitud es hoy sustituida por una defensa a ultranza del Estatuto de Guernica y

una voluntad de profundizar en el Estatuto, postura lógica y coherente con la actitud de rechazo total de la LOAPA en sus planteamientos actuales.

Y, sin embargo, no en todos los lugares se aprecia de igual forma el esfuerzo que, objetivamente-, Euskadiko Ezkerra está realizando para la pacificación y normalización de Euskadi. Así, en áreas próximas a Herri Batasuna se considera que los dirigentes del PC en laso de convergencia en EE coparán los puestos de la organización, dada su mayor experiencia política. Estiman, asimismo, que es un partido artificial, aglutinado exclusivamente en torno a intereses puramente electoralistas, un caso —dicen— parecido al de UCD, que permanece unida por el señuelo del

poder, en este caso de la expectativa de victoria , electoral.

Pro soviéticos

Después surgen ya acusaciones más serias, como es considerar que detrás de Euskadiko Ezkerra está descaradamente la Unión Soviética, y en tal sospecha coinciden no solamente fuentes próximas a Herri Batasuna, sino sectores de la esfera empresarial vasca y del propio FNV.

Así, citan como ejemplo el hecho de que en La Habana, los «milis» no son reconocidos políticamente, y sí lo son, en cambio, los «poli-milis».

U la anécdota de aquellos dirigentes que, en fechas no demasiado lejanas, hace algunos años, llegaron a contactar con autoridades del Pacto de Varsovia —concretamente checoslovacas- para contemplar la posibilidad de que la citada organización militar enviara tropas aerotransportadas sobre los tres aeropuertos vascos para proteger Euskadi de los «invasores». Los «invasores», teóricamente, eran los soldados extremeños, castellanos o andaluces que acudirían a Euskadi con las divisiones de Madrid. Eran otros tiempos.

Asimismo, otros analistas señalan que si el movimiento pro soviético no ha tenido reflejo aún en el País Vasco es porque esperan los resultados de la penetración de tales fuerzas en el proceso de convergencia de Euskadiko Ezkerra.

Claro que no se sabe si los portavoces de Herri

Batasuna y ETA militar están muy cualificados para lanzar acusaciones de pro sovietismo hacia Euskadiko Ezkerra, conociendo los planteamientos ideológicos de los «milis» o hechos como la reciente visita de Domingo Iturbe Abasólo, alias «Txomin», conocido dirigente de ETA militar, a la Embajada soviética en París.

Otra de las acusaciones que se formulan son la paulatina infiltración de hombres del PC y Euskadiko Ezkerra en el sindicato ELA-STV, teóricamente próximo al PNV, pero que según fuentes empresariales está cada vez más en manos de E E La Iglesia

Y, finalmente, con la Iglesia hemos topado. Porque, numerosos observadores ven tras los dirigentes de EE la larga mano de los jesuítas de Loyola, esos mismos que clavan en las austeras paredes con chínchelas, los pósters del camarada Pertur. Y la presencia de dirigentes en la sombra, como Múgica Arregui o el padre Bengoa, dirigente y «cerebro» de ELA-STV.

Las mismas fuentes estiman que la política del Gobierno de Madrid es «suicida» y equivocada, al potenciar una organización como EE, que trabaja con objetivos a largo plazo y que, cuando le conviene, suelta la hidra etarra como argumento y elemento de presión y negocifición. En estos momentos, por ejemplo, la vuelta de los «peli-milis» a la lucha armada se da prácticamente como inevitable en Euskadi.

Y a pesar de todos los detractores, el Gobierno, sin embargo, considera que la labor de Euskadiko Ezkerra ha sido fundamental al igual que su contribución a la pacificación del país y a la búsqueda de fórmulas de salida al tremendo «impasse» de Euskadi. Y lo mismo opinan otros partidos vascos, aunque, naturalmente, no lo dicen.

 

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