Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Euskadi entre el miedo, el hastío y la esperanza (4). 
 El todopoderoso Partido Nacionalista Vasco     
 
 Diario 16.    04/02/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Ayer, lectores, hablábamos de la irresistible ascensión de Euskadiko Ezkerra en el tormentoso panorama político vasco, a pesar de que en el seno de la organización también existe» en estos momentos, un seria debate interno y no pocos enfrentamientos, provocados, entre otras causas, por la posible vuelta a la lucha armada de una facción importante de «poli-milis» y por el propio proceso de convergencia abierto con tos comunistas de Lerchundi huidos del PCE. Claro es que hablar de convulsiones internas en los partidos vascos es un referente inevitable al «Grand Oíd Party» de Euskadi, al GOP de Euskalherría, también conocido como Partido Nacionalista Vasco.

EL TODOPODEROSO PARTIDO NACIONALISTA VASCO

José Luis GUTIÉRREZ, enviado especial En los

medios políticos vascos, hoy se hace una paráfrasis del viejo lema «Dios y leyes viejas», y al PNV se le deja convertido, simplemente, en *Dios» a secas. Está en todas partas. Porque la omnipotencia y la omnipresencia del PNV en la vida politica, económica y social de Euskadi es tan obvia como envidiable. Cuenta con 25 escaños, la mayoría absoluta en el Parlamento vasco, de 60 parlamentarios, al no asistir a las sesiones los 11 parlamentarios de Herri Batasuna, lo cual le permite gobernar con total desenvoltura y solamente, de vez en cuando, otorga alguna limosna parlamentaria al PSOE, o a Euskadiko, consensuando alguna iniciativa legal. El PNV gobierna en solitario con un gabinete monocolor presidido por Garaicoechea, y tiene las alcaldías de las tres capitales, al igual que la presidencia de las tres Diputaciones y la gran mayoría de los alcaldes de villas v pueblos.

Posee en el control de un poderoso sindicato obrero, ELA-STV, y está en trámites de constituir la gran patronal vasca colocando a hombres próximos o favorables al partido en los puestos claves.

incluso, según acusaciones de otros partidos, los nuevos funcionarios que contrata el Gobierno vasco se recluían entre miembros del propio PNV, con lo cual, según Las citadas acusaciones., el día que casmbíe el Ejecutivo vasco, tendría que renovarse gran parte de su aparato administrativo.

Por si fuera poco, el escudo de Euskadi es el del PNV, la bandera de Euskadi, La ikurriña, es La del PNV y si Dios y la izquierda no Lo remedian, el himno de Euskci será también si del PNV. Y para más INRI, recibe las bendiciones del poderoso enclave jesuíta vasco, y de la «gran patronal de Dios», esto es los obispos de Euskadi que le prestan sutil, apostólico, incuestíonabie apoyo.

Tiene todo el territorio sembrado de «batzokís» (pronuncíese «bachoqui», con una «chis sedosa y suavizada), que es una versión euskaldún de las «casas-del pueblo», don-

de hay un bar de chiquiteo, un vídeo y a los asistentes se les instruye en las señas de identidad vascas y en el euskera y el partido pósee una estructura organizativa tan medieval corro escrupulosamente democrática, con normas que eviten el surgimiento de castas oligárquicas y de políticos profesionales.

Enfrentamientos

Pues bien, tan idílico panorama se enturbia por las profundas convulsiones y enfrentamientos internos en el seno del partido. Y para hablar de ellos no es necesario recurrir a tos dirigentes de la línea sabiniana expulsádos del panico per Arzellus; Omaza, Juan Safra y demás, refugiados en su nido de águilas de Bermeo o Gaídácano, que preparan una organización similar a la que tenían en los años de clandestinidad del franquismo. Arrf está el pape ul.tranacionalista de Xabier Arzallus, presidente del EBB, con su imagen chirriante v monzoniana. Las organizaciones de la izquierda abertzale señalan que el PNV se está

convirtiendo en un monstruo desideotogizado que se vendrá abajo, o, cuando menos, quedara seriamente resentida, al menor revés electoral.

Los enfrentamientos entre Aizallus y Garaicoechea va estar, de tan viejos, olvidados. Pero persisten, ocultos en los pliegues de dos personalidades irreconciliablemente distintas y divergentes. V tales enfrentamientos salen periódicamente a la luz en refriegas, chispas y encontronazos. Mario Onaindla me comentaba que «en muchas ocasiones, como por ejemplo en la ley de Territorios Históricos, las diferencias entre Euskadiko Ezkerra y el PNV son bastante menores que las que existen entre las distintas facciones del partido nacionalista».

E1 lío de Álava

Quizá la crisis más reciente y espectacular haya sido la surgida como consecuencia de el citado proyecto de ley de Territorios Históricos, un texto legal que ha sido llamado «la Constitución interna de Euskadi» y que tendrá la misión de estructurar la comunidad autónoma vasca. El chispazo serían los debates presupuestarios. Como consecuencia de distintas concepciones sobre el desarrollo del Estatuto, mantenidas, por una parte, por el vicepresidente del Gobierno vasco, Mario Fernández, y por la otra, por el diputado foral de Álava. Emilio Guevars. ambos, naturalmente, miembros ilustres del Partido Nacionalista.

A unas declaraciones sobre los presupuestos de

Mario Fernández, Emilio Guevara las tituló de «injustas y tendenciosas», mientras el Gobierno vasco acusaba a Guevara en el correspondiente comunicado -ya he dicho que el deporte más popular en Euskadi es el del comunicado- de «intemperante, frivolo y obstruccionista».

que fue seguido de la correspondiente contrarréplica de Guevara, y así sucesivamente.

Tras el agrio debate no hay otra cosa que el forcejeo entre lo que algunas fuerzas políticas llaman el «nuevo centralismo» de Vitoria, y las reivindicaciones «autonomistas» de la foralidad alavesa, que es un sentimiento profundamente arraigado en las gentes de Alava que incluso fue respetado en algunos aspectos durante el franquismo.

Arzallus

Por su parte, y dada la acritud de la polémica, al final intervino el máximo órgano de dirección del partido, el Euskadi Buru Batzar que, con un. sibilino comunicado dio la razón a ambas partes y criticó levemente las salidas de tono de la "guerra de comunicados" . Sin embargo, a juicio de los observadores más avispados, el máximo órgano del PNV, a cuyo frente se encuentra Arzallus, basculó sutilmente sus simpatías hacia Emilio Guevara, lo que fue considerado como un desaire para el Gobierno presidido por Garaicoechea. El «pleno respeto» exigido «al nivel de autogobierno conservado por Álava hasta hoy» señalado por el comunicado del EBB, fue suplementario por otra nota del «Buru Batzar» alavés, en la que se señalaba que «no se ha hecho justicia con Guevara».

Y algunas otras cosas, corno por ejemplo que la vicepresidente del Parlamento vasco. Inmaculada Boneta, acusó, en una rueda de prensa, a su propio presidente de ser el responsable del retraso en la tramitación de la ley de Territorios Históricos -ambos son del PNV-, acusación que sería posteriormente rectificada y desmentida por la propia interesada.

EUSKADI

El escudo de Euskadi es el del PNV, la bandera la ikurriña, es la del PNV, y el himno, si la izquierda no lo remedia será el del PNV. Desde el apoyo de "la patronal de Dios» los obispos vascos al control del sindicato ELA-STV, pasando por el poder

municipal, el ejecutivo y el legislativo, todo en Euskadi pasa por los meridianos del Partido Nacionalista Vasco.

 

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