Autor: Mingorría, Xavier. 
   El "comando electrónico" formaba parte del "estado mayor" de ETA p-m     
 
 Ya.    04/03/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

El «comando electrónico» formaba parte del «estado mayor» de ETA p-m

El «grado de madurez» de la organización queda de manifiesto ante la importancia que actualmente concede a los sistemas de transmisiones. Los detenidos trabajaron en la construcción de un aparato por el que se podían planear atentados con un año de antelación, pero resultó un fracaso. Los «polis-milis» se están preparando para una guerra larga, afirma un alto mando antiterrorista.

LA desarticulación del comando electrónico de ETA p-m ha sido un hecho que no se ha valorado suficientemente y al que no se le ha concedido la importancia que realmente tiene. Los aparatos que hemos encontrado en poder del grupo muestran el grado de madurez de la organización. En la historia de la guerra queda demostrado que un ejército empieza a tener verdadera categoría cuando está dotado de medios electrónicos y de sofisticados aparatos de transmisión. Y algo parecido es lo que sucede con las facciones terroristas: que no adquieren su "mayoría de edad" hasta que pueden disponer de materiales electrónicos de calidad. Sin duda, ETA p-m se encuentra ahora en ese momento, lo cual indica que se están preparando para una guerra larga.»

El hombre que así se expresa es un alto mando de la Seguridad del Estado, uno de los mejores expertos en lucha antiterrorista y profundo conocedor de las «intimidades» de ETA, cuyos métodos, planes y proyectos conoce a la perfección. Este hombre no oculta cierto malestar por el poco realce que se ha dado a una noticia tan importante como la desarticulación del comando etarra encargado de la preparación, investigación y fabricación de todo tipo de artilugios electrónicos destinados a la organización vasca. Y muy posiblemente tenga razón, porque, como él explica, «la prensa suele dar mayor relieve a la captura de un comando de acción que a la detención de varios integrantes de la "plana mayor" de ETA p-m, que es lo que eran estos individuos aprehendidos en San Sebastián».

Como publicamos el pasado día 26 de febrero en estas mismas páginas, fuerzas de la Guardia Civil han procedido recientemente a la detención de Luis Mariano Sansinenea Rodríguez, José Oriol Ruiz Cabestany, Jesús de los Ríos Galán, Santiago Pascual González, Adrián Prudencio Olaciregui Aizcorreta, Javier Cabezón Ausín e Ignacio Sansinenea Rodríguez (Eneko). Todos ellos estaban dirigidos por José Ramón González Valderrama, que actualmente se encuentra refugiado en Francia. A este último le fue retenida la documentación en una operación «filtro» dispuesta por la Policía francesa coincidiendo con la celebración de la VIH Asamblea de ETA p-m, celebrada recientemente, y él, sospechando que podría ser detenido, decidió «desaparecer».

El apodo de uno de los detenidos dio

la pista a la Guardia Civil

Desde hace tiempo la Guardia Civil de San Sebastián —provincia en la que los «polis-milis» tienen su principal cantera— se hallaba tras la pista de un comando que, al parecer, estaba encargado de la fabricación de todo tipo de artilugios electrónicos y de transmisión destinados a la organización ETA p-m. Pero, naturalmente, los integrantes de dicho grupo eran una espe- ´ cié de «reina» a la que los demás «peones» del ajedrez debían proteger a ultranza, y eso hacía que su descubrimiento fuera muy dificultoso.

Hace unos meses las fuerzas de la comandancia de San Sebastián tuvieron conocimiento del alias o apodo de un individuo que pertenecía a ETA p-m. Las sospechas iniciales se agravaron cuando se supo que dicho activista reunía en su persona la condición de experto en electrónica, y eso dio pie a que las investigaciones se reforzasen al máximo, ya que por ahí podría salir un hilo que condujera posteriormente al desmantelamiento del comando que fabricaba detonadores sofisticados y aparatos de transmisión. La pista resultó ser buena y los guardias civiles obtuvieron los resultadas que esperaban.

En los respectivos domicilios de los ahora detenidos y en un «piso franco» de la avenida de la Libertad, en la capital donostiarra, se descubrieron radiotransmisores, «scanners» preparados para vigilar y localizar las frecuencias del Ejército y de las Fuerzas de Seguridad del Estado, temporizadores electrónicos muy sofisticados, numeroso material electrónico para recibir, emitir einterceptar emisiones de radio y televisión, así c orno abundante documentación sobre técnica electrónica. También se ocuparon a los detenidos cuatro revolveres Tauro, un rifle con silenciador y mira telescópica, dos escopetas con cañones recortados y munición para todas estas armas. Finalmente, la Guardia Civil descubrió 50 kilos de goma-2 ocultos en el interior de una cueva existente en el monte lartegaintzeta, perteneciente a la sierra de Aralar, en el término municipal de la localidad navarra de Baraibar.

—No somos tan pretenciosos como para asegurar que hemos dejado a ETA-pm sin materiales de

transmisión y sin detonadores para activar sus bombas —asegura uno de los «cerebros» antiterroristas—, pero sin duda ha sido un buen «golpe». No se puede descartar que todavía haya repartidos algunos mecanismos de esta naturaleza por el País Vasco, pero es evidente que les hemos quitado los pianos de fabricación y otros materiales de gran valor para la elaboración de aparatos electrónicos. El comando desarticulado constituía algo parecido a lo que es el Regimiento de Transmisiones de El Pardo con relación al Ejército, es decir, algo muy importante para su capacidad de maniobra. Ahora, los «polis-milis» no disponen de ese «regimiento de transmisiones».

Los individuos ahora detenidos por la Guardia Civil de San Sebastián habían sido «fichados» por ETA-pm en el año 1974, fecha en la que fueron adscritos al aparato logístico de la organización. Más tarde, cuando los etarras se dan cuenta de la importancia de la electrónica y de las transmisiones, la dirección les integra en el aparato de información, con lo cual se puede decir que empiezan a formar parte del «estado mayor».

Cuando ETA-pm decidió emprender en el verano del 80 una

campaña masiva contra el turismo, mediante la colocación de bombas en las costas del Levante y del Sur español, la organización no disponía de artefactos ni detonadores sofisticados. Después, la dirección etarra se da cuenta de que «el futuro está en la electrónica» y ordena a los integrantes del comando desarticulado que acudan a Hendaya, donde tendrá lugar una importante entrevista. La reunión se celebra concretamente en el mes de septiembre de 1980 y en ella el responsable del aparato de información —Jesús Abrisketa Korta— les encarga la fabricación en serie de todo tipo de detonadores electrónicos y aparatos de transmisión.

El grupo capturado llevaba aproximadamente cuatro años trabajando e investigando y eran unos técnicos muy cualificados en la fabricación de aparatos detonadores y radiotransmisores. Al parecer, Javier Cabezón Ausín es el encargado de investigar y perfeccionar, mientras que Ignacio Sansinenea (Eneko), Adrián Prudencio Olaciregui y otros correligionarios son los encargados de hacer las pruebas en el monte. Fruto de esas experiencias, los etarras habían descubierto que los detonadores y

demás circuitos electrónicos podían ser recubiertos con silicona, sustancia que al endurecerse cerraba herméticamente el mecanismo, lo protegía de la humedad y evitaba su deterioro.

Una vez que el «comando electrónico» tenía lista una «partida» debía transportar la mercancía hasta una caseta existente en el término municipal de Urnieta (Guipúzcoa), que era utilizada como «zulo». A ese lugar acudía algún miembro de los comandos de acción que retiraba los artefactos a fin de poder emplearlos en alguna «ekintzak» (acción) futura.

Inmediatamente después del «alto el fuego» decretado por ETA-pm el 27 de febrero del año pasado, la dirección encarga al «estado mayor electrónico» la fabricación de temporizadores que permitan preparar atentados con explosivos con más de un mes de antelación, concretamente con novecientas noventa y nueve horas de anticipación. Esto parece ser que lo llegaron a conseguir plenamente; pero, en cambio, resultó un fracaso un proyecto que el comando tenía entre manos y que consistía en la manipulación de un reloj digital de cuarzo, a fin de convertirlo en un temporizador capaz de ser accionado ¡con un año de antelación!

No existe otro taller igual ni en Francia ni en España

Los detenidos ahora han declarado que ETA-pm no tiene ni en Francia ni en España otro taller igual o similar al que ellos manejaban en la calle de la Libertad de la capital donostiarra, camuflado en et interior de unas galerías comerciales. Aparentemente, los activistas se dedicaban al negocio de reparación de radios y aparatos eléctricos, pero en realidad eran activistas «liberados» y «legales» de ETA-pm, que empleaban el taller como cobertura de sus trabajos para la organización, a cambio de los cuales percibía cada uno dé ellos 40.000 pesetas mensuales.

Los detenidos han manifestado en sus interrogatorios ante la Guardia Civil que realizaron en Francia un cursillo de electrónica de siete días de duración. También asistieron a otro cursillo de manejo de armas y explosivos, que es práctica habitual de todos los activistas etarras. Como se ve, la electrónica y las transmisiones se han convertido en una de las principales preocupaciones del «ejército» de

ETA-pm" Xavier MINGORRIA

 

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