Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 Onaindía y Lerchundi ante el congreso del nuevo Euskadiko Ezkerra, tras la fusión de EIA y PCE-EPK. 
 "Queremos aunar lo positivo del comunismo y el socialismo"     
 
 Diario 16.    20/03/1982.  Página: 6,7. Páginas: 2. Párrafos: 49. 

EUSKADIKO Ezkerra inició su congreso ayer desde la torre de babel que suponen las discrepancias políticas de los vascos, «no para llegar al cielo», dijo Onaindía. Surge de una confusión de lenguas que ellos han plasmado en el cartel de su congreso y se marcan como objetivo fundamental el que su hombre fuerte, Mario Onaindía ha apuntado: «Aunar las experiencias positivas del comunismo y el socialismo», aunque no duden en inclinarse más por «Mitterrand que por Marsé».

Onaindia y Lerchundi ante el congreso del nuevo Euskadiko Ezkerra, tras la fusión de EIA y PCE-EPK

«QUEREMOS AUNAR 10 POSITIVO DEL

COMUNISMO Y El SOCIALISMO»

Bilbao:

Juan Manuel IDOYAGA,

corresponsal.

Fotos: Ubani ¡BARRÓLA

«Ni el leninismo ni la social democracia», una alternativa que admita tendencias ideológicas pero cuyo componente final puede ser «la creación de una izquierda capaz de llevar adelante un programa desde el poder en el País Vasco». La imagen que se ha vendo ofreciendo de la lucha interna entre antiguos cuadros de duda, uno de los aspectos que Mario Onaindía y Roberto Lerchundi quieren romper. «Ahora somos un partido, y ni las ponencias ideológicas ni las legítimas aspiraciones para ocupar los cargos representativos del nuevo partido tienen como base a las dos antiguas organizaciones.» Pretenden que todo aparezca mezclado y, en consecuencia, la entrevista con DIARIO 16 se realiza alternativamente y con la presencia simultánea de los dos líderes políticos.

Es verdad -que Mario Onaindía tiene prácticamente asegurada su candidatura a la secretaría general. Lerchundi crearía ahora algunos problemas de rechazo entre los sectores abertzales del partido, pero el próximo año sería aceptado por todos.

El congreso va a dirimir si el nuevo Euskadiko Ezkerra seguirá siendo «abertzale de izquierdas» o simplemente un «partido destinado a la construcción de un socialismo peculiar que da preferencia al tema nacional».

En principio parece extraño que sectores ideológicos tan dispares como los socialdemócratas de ESEI, los eurocomunistas del EPK o incluso algunos sectores leninistas de E IA lleguen a alinearse para la elaboración de una alternativa de partido coherente ideológicamente.

Para Mario Onaindía, no hay problemas y pone límites al abanico del partido

desde los antiguos militantes de EIA», y así se lo exponemos a los dos dirigentes.

«Es lógico. La gente del EPK ha llegado a posiciones similares a las nuestras desde una crítica a la izquierda tradicional y a la experiencia rusa», dice Onaindía.

«Nosotros venimos de • una experiencia muy distinta, desde una crítica al nacionalismo del PNV y desde ´una autocrítica sobre ETA.»

«Pero, de todas formas,

no creo que haya pro sovieticos en nuestro partido, sino que tenemos gente que pone en sordina las duras críticas de la militancia procedentes del EPK.» Lerchundi apostilla aún

más: «Los pro soviéticos que había en el PCE-EPK por la derecha y la izquierda. «En tos primeros documentos que elaboramos conjuntamente sólo se decía que queremos hacer una estrategia democrática y socialista.»

Definición

«Se excluía la social democracia, que como experiencia ni conduce al socialismo ni es aplicable en la actual crisis económica en Euskadi ni el leninismo que trialización en países semicoloniales pero que no es aplicable en Euskadi como país industrializado.»

Ahora, según los dos líderes políticos, se han tomado posiciones más positivas.

«No existían posiciones antagónicas entre los partidos que convergen en el plano político -según Lerchundi-, pero sí posiciones ideológicas dispares que no permitían la comunicación ni el diálogo.»

«El congreso va a definir una posición ideológica de partida, pero cualquiera que se considere socialista, comunista o social demócrata no puede verse contrariado con esta definición

«Cada uno seguirá siendo lo que quiera, pero todos tendremos una sola línea política, una sola estrategia y trataremos de desarrollar una lucha en el terreno ideológico para unificar el socialismo y la lucha por la libertad nacional de

Euskadi.»

Estas últimas palabras de Roberto Lerchundi vienen a corroborar la impresión del entrevistador de que ambos pretenden ofrecer una imagen de que las diferencias políticas se han subsanado.

Parece que Onaindía es el defensor de tesis no nacionalistas y Lerchundi el que insiste cada vez en recordar " las características especiales de Euskadi "

No pro soviéticos

Incluso hay quien dice que «el pro sovietismo del nuevo partido salta ahora

se han quedado con Carrito por que precisamente la asunción de una estrategia democrática hacia el socialismo, con crítica a las concesiones de la Tercera Internacional y al modelo soviético, han sido lo que nos ha movido al cambio.»

«Esto no quiere decir que todos los que están con Carrillo sean pro soviéticos, pero sí que todos los pro soviéticos están con él.»

Problemas

En esta misma linea parece claro que los seguidores de Lerchundi han asumido perfectamente algunos aspectos de la ideología abertzale de EIA.

«Todos estamos de acuerdo en que el acatamiento a la Constitución no conlleva la asunción global de lo que la Constitución, en el terreno ideológico o en el político, entraña.»

«Pero, en la medida en que es la normativa que regula el proceso democrático, la defendemos frente a los golpistas.»

«Además, estamos de acuerdo con el análisis sobre la normalización del país, el retorno de presos y exiliados y la crítica a las actuaciones del PSOE y PSE tras el 23 de febrero.»

Sin embargo, no oculta algunos aspectos discrepantes surgidos sobre el tratamiento al problema nacional y al .análisis de la situación que se deriva principalmente de las distintas líneas políticas de los partidos convergentes, aunque aseguran que ninguna de las ponencias o enmiendas está defendida exclusivamente por uno de los dos sectores. «Nuestros antiguos militantes están entremezclados.»

Estas discrepancias se centran, sobre todo, en la definición ideológica del partido que, para algunos, debe seguir siendo nacionalista de izquierda,, y, para otros, entre los que se encuentran Onaindía y Lerchundi, pasa a .ser un partido socialista con especial atención al tema nacional.

Pero no es en este punto en el único en el que se advierten las dos antiguas estrategias. Un sector defiende una postura suave frente a la solución de la crisis económica, a través del diálogo con el Gobierno.

Otros señalan que el enfrentamiento a la crisis requiere una posición de resistencia a ultranza hasta que la correlación de fuerzas pueda variar para poder ´tomar po´siciones de negociación.

Finalmente, entre las discrepancias principales surge también la distinta problemática sindical de ambos partidos.

Los procedentes de EIA defienden la incompatibilidad de los cargos ejecutivos en el partido y en las centrales sindicales, quizá como herencia de las viejas posiciones nacionalistas en este aspecto.

El sector de Lerchundi insiste en que, al menos durante algún tiempo, pueda permitirse a los dirigentes sindicales de Comisiones Obreras simultanear sus cargos con puestos representativos en el partido.

Según Lerchundi, «sin embargo, todos coincidimos en que a la larga hay que aceptar las incompatibilidades».

Drama

Se advierte cierta resistencia a analizar la crisis del PCE a nivel de Estado, aunque se admite que- esta crisis es fundamental para la existencia del nuevo partido.

Sólo se puede obtener una valoración sucinta por parte de Lerchundi que, señalanado la falta de postura del nuevo partido vasco», se lamenta, sin embargo, de la imagen que ofrece el PSUC: «Un -partido que fue modelo para todos nosotros.»

«Lo del PSUC es un drama. Nos gustaría que pudiera volver a sus posiciones de 1977, cuando precisamente ofrecía como bagaje fundamental la superación de los viejos antagonismos entre socialistas y comunistas.»

Y hacia ese punto pretenden dirigirse los dirigentes del nuevo partido. Es más, Onaindía no se sonroja cuando dice que «el socialismo que ahora propugna Euskadiko Ezkerra está ya en situación de exportación. En México hay un nuevo partido con dos sectores definidos: a uno de ellos se le llama eurocomunista, al otro, Euskadiko Ezkerra».

ETA

El tema de la violencia en el País Vasco no puede faltar como elemento fundamental del análisis en cualquier congreso de un partido con implantación vasca. Para los dos sectores de Euskadiko Ezkerra, el afrontar este proceso de violencia pasa exclusivamente por aceptar la solución del Parlamento vasco, «profundizando en la democracia, en el proceso autonómico, el cese de la violencia por parte de las organizaciones armadas y la aplicación paulatina de las medidas de gracia».

Ambos dirigentes matizan bien, las posibilidades de diálogo con ETA. «No habría que descartar un diálogo con ETA, aunque se presenta muy difícil y no se pueda plantear como una negociación, sino como un intercambio de puntos de vista.»

Onaindía piensa que «una negociación con ETA (que parece muy difícil, casi imposible) favorecería a todos, si esta negociación trajera la posibilidad de obtener las reivindicaciones que pretenden y si elimina a la violencia.»

Pero opina que ahora, «después de la Constitución y el Estatuto, con los partidos políticos funcionando normalmente, esta -negociación parece imposible».

Para Lerchundi, «la negociación del Gobierno central con ETA supondría

reconocer a esta la representación popular y, en consecuencia, tendría la oposición de todos los partidos que participan en las instituciones».

«Los partidos no podemos renunciar a nuestra capacidad de representación.» Ambos líderes insisten en el programa del Parlamento vasco. «El único ,problema es que el PNV no hace política en este sentido y el

PSOE y UCD no se lo han creído. La solución está bloqueada por la actuación partidista de unos y otros.»

Rosón

Al tocar este tema es inevitable que surja la imagen de Mario Onaindía como interlocutor de Rosón. Para el dirigente de Euskadiko Ezkerra, no se trata de negociaciones, sino de intercambios de puntos de vista

«Nos hemos limitado a explicar nuestra postura a Garaicoechea, Felipe González y Suárez. Fue éste quien se lo tomó en serio y le transmitió esta inquietud a Rosón, que también se la ha tomado en serio.

Estas conversaciones se han traducido en gestos de buena voluntad, y así podemos ver a un sector de los "poli-milis" que han aceptado la tregua y a Rosón

que ha adoptado medidas de mejora en la situación de los presos de aquella organización.).

Onaindía enfoca también el retorno de un sector de ETA (p-m) a la acción violenta.

´«Este sector ha abandonado los principios políticos militares para acercarse´ a los postulados de ETA militar. Los "milis" pretenden obtener si maximo apoyo popular y-negociar despues en nombre del pueblo.»

«Es una estrategia lineal. La de los "polí-milis" ha sido más sofisticada, defendiendo a los partidos políticos y posicionándose con el proceso democrático y en favor del Estatuto. Ahora ese proceso se han consolidado; hay un Parlamento vasco que propugna el cese de la violencia. No es, pues, coherente el abandonar la tregua.

Lerchundi:

"Los pro soviéticos se quedaron con Carrillo" Onaindía:

"Una negociación con ETA, aunque difícil, favorecería a todos"

 

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