El euskera es de todos     
 
 Diario 16.    03/04/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El euskera es de todos

El vergonzoso incidente sucedido en San Sebastián con los cuatro policías que querían aprender vasco pone de actualidad, una vez más, la cuestión lingüistica en España, Para el autor, esa pluralidad representa -y así debe entenderse- una riqueza cultural y no un arma política.

Una nacion que puede expresarse en cuatro idiomas es una nación rica, humana ,y culturalmente hablando. España ha de estar orgullosa de su español y también de su catalán, de su gallego y de su euskera-,"-

Siempre pensé, y así se lo dije un día a un hoy ex ministro de Educación Naciónal, que la enseñanza de España a nuestros chavales debería incluir, además de la del español, conocimientos del euskera, del gallego y del catalán.

Que desde pequeños todos los españoles supieran que poseemos esta excepcional riqueza cultural, perdida en otras raciones de Europa. Une de los mayores -problemas de -la división entre- los "españoles es que muchos se enteran cuando ya son adultos de que hay unas letras, unas canciones, una poesía, una cultura y una manera de ser que se expresan en España en gallego, catalán-y vasco.

Minorías

Se enteran tarde y se enteran mal. Y no me refiero solamente a los españoles que río han podido gozar de una educación superior, sino también a los que pertenecen a categorías intelectuales, a profesionales liberales, a hombrea políticos y a periodistas, cuya ignorancia de las cosas de Espeña es causa de no pocos de los problemas de la nación. Al choque con la realidad, la ignorancia de los qué no saben leer, responde con la defensiva del desprecio o dé la displicencia.

A las lenguas de sus minorías, los franceses las tratan asi, con total y culpable desprecio. Las llaman «patois» y se quedan tan anchos.

España, infinitamente más abierta y liberal, ha reconocido oficialidad al catalán, al gallego y al euskera.

Desgraciadamente, algunos vascos, catalanes y gallegos aún no se han dado por enterados de este gigantesco avance. Son los que, mostrando un desprecio olímpico por sus propias lenguas, pretenden convertirlas únicamente en instrumento político separatista, en vez de darlas la categoría de medios de entendimiento entre los hombres y de expresión del ser y de la cultura que vehiculan.

Cuatro policías españoles han comprendido mejor la entidad plurilinguistica de España y se han inscrito en una institución pública de enseñanza del euskera. Yo les envidio.

Algunos fanáticos nativos —que tampoco hablan el vasco e inscritos en la misma escuela- boicotean la iniciativa tratando de paralizar los cursos. Una acción que los pone al mismo nivel que aquel militar a quien se atribuye que, cuando oyó la palabra cultura, sacó la pistola delante-del vasco Unamuno, maestro inmortal de la lengua española.

Yo recuerdo ahora una conversación con Ramón Labayen, consejero de cultura del Gobierno del territorio

autónomo de Euskadi, en la «pecera» del hotel Londres, de Donosti.

Me afirmó Labayen que la entidad euskera no se definía por la raza, ni por los apellidos, ni siquiera por el lugar de nacimiento, sino por el lenguaje, y me significó que Euskalerría quiere decir «territorio o lugar de los que se entienden entre sí o de los que hablan euskera».

Integración

Es una definición fenomenología del lenguaje que hubiera rubricado Heigger, y a mí me pareció muy rica de contenido y muy amplia,y abierta socialmente. Es, en efecto, sustancialrnente integradora. Nuestros cuatro policías lo han comprendido perfectamente y también el Gobierno vasco, que ha apoyado enérgicamente su Iniciativa.

Me parece que aprender vasco significa un intento muy inteligente y eficaz para superar el absurdo y analfabeto nivel de la violencia en Euskadi. Creo que si, desde la infancia, todos los españoles, además del español, supieran ya algo o mucho de gallego, catalán y vasco, supieran al menos que te nación se expresa tambien en esas lenguas, se haría mucho por la convivencia general y por la estabilidad de la paz en el Reino.

En fin, no escandalizará que diga que un español que sabe euskera, catalán y gallego es mucho más español que uno que no lo sabe.

 

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