Autor: Esteban,José María. 
 Un policía nacional resultó muerto, otro muy grave, y otros siete con heridas leves por la metralla. 
 ETA derriba una tanqueta con una granada anticarro     
 
 Diario 16.    17/04/1982.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Un policía nacional resultó muerto, otro muy grave, y otros siete con heridas leyes por la metralla

ETA DERRIBA UNA TANQUETA

CON UNA GRANADA ANTICARRO

La organización terrorista ETA, que ayer anunció una ofensiva contra las Fuerzas de Seguridad, ha explotado esta madrugada, con un lanzagranadas, una granada anticarro contra una tanqueta de la Policía Nacional, que ha causado un muerto, un

herido grave y siete heridos leves. ETA había dicho que la ofensiva sería dentro de un mes y que utilizaría armas semipesadas, atacando indiscriminadamente contra los Cuerpos policiales, sus familias y acuartelamientos.

Pamplona:

José María ESTEBAN.

Corresponsal

Un policía nacional muerto, otro herido muy grave, a! que fue preciso amputar la pierna, y otros siete heridos leves más, todos ellos ocupantes de una tanqueta de la. Policía Nacional que efectuaba el servicio de relevos en las instalaciones de Fuerzas Eléctricas de Navarra, ha sido el trágico balance del atentado perpetrado a las tres y cuarto de esta madrugada en Pamplona.

Un comando presuntamente etarra lanzó una granada de carga hueca, de las conocidas como «anticarro», contra la tanqueta, y al parecer hizo? explosión en su interior. El conductor de la tanqueta, que resultó muerto, y los restantes heridos fueron alcanzados por la metralla. El vehículo blindado perdió el control y fue a estrellarse contra las columnas de un pequeño jardín situado junto al puente románico de La Magdalena

Sorpresa

El policía nacional asesinado es Vicente Garcera López, de veintiocho años de edad, natural de Valencia, casado y con una hija. El herido grave, Teodomiro Díaz Flores, de veinticuatro años, soltero, es natural de la localidad onubense de Santaolalla de Cala, y permanece ingresado en la UVI del Hospital Provincial de .Pamplona, tras haberle sido amputada la pierna.

El atentado ha sorprendido por el buen estado del material utilizado por

los componentes del comando y por dirigirlo contra una tanqueta. Hace recordar el fallido atentado de ayer contra un autobús militar en Barcelona, que fue reivindicado por ETA militar y en el que se empleó un lanzagranadas para disparar el proyectil rompedor, y el perpetrado días atrás contra el acuartelamiento de la Guardia Civil del barrio donostiarra de Inchaurrondo, en el que se utilizó también un lanzagranadas. Aunque estos dos últimos atentados no produjeron los trágicos resultados de esta madrugada en Pamplona.

Lo esperaban

A juzgar por la situación elegida, por la trayectoria del disparo y por

´los sucesos posteriores, e! comando esperaba desde hacía algún tiempo en las inmediaciones, por lo que vio pasar la tanqueta cuando se dirigía desde el centro de Pamplona hasta las citadas instalaciones eléctricas.

Tras efectuarse el relevo, la tanqueta reinicio su marcha para volver a los acuartelamientos y al llegar a la altura del puente románico de la Chantrea el comando disparó el lanzagranadas contra el frente de la tanqueta, provocando de forma inmediata la muerte del policía.

Los momentos siguientes son difíciles de concretar, si bien por detalles y conversaciones cabe deducir que la tanqueta perdió el control y fue a estrellarse contra unas columnas que forman un

jardincillo casi al borde del río Arga. Los policías nacionales ocupantes salieron dispersados y hubo intercambio de disparos en todas las direcciones.

La oscuridad del lugar y la lógica sorpresa no sirvieron para que el comando pudiera huir facilmente, pese a que a punta de pistola intentaron robar el vehículo a un matrimonio que por allí pasaba. Esta o Constancia fue la que impidió que los policías nacionales dirigieran su fuego contra el componente del comando con el fin de evitar que resultaran heridos los ocupantes del vehículo. Posteriormente, otro de los miembros del comando asaltó un vehículo a punta de pistola, un 124 de color blanco, en el que se dieron a la fuga los cuatro o cinco componentes del comando.

Posteriormente el equipe Edex de la Policía Nacional explosionaría otras dos granadas de carga hueca que el comando había abandonado en el lugar junto a abundante material, tanto de armas largas como de armas cortas y cuantiosa munición.

Amenazas de ETA

En las inmediaciones aparecía aparcado un vehículo Simca 1200 familiar de color marrón, matrícula NA-1117-F, que había sido, al parecer, robado y utilizado para trasladar a¡ comando y al material al lugar en el que se perpetraría el atentado.

Por el momento el atentado no ha sido reivindicado por ninguna organización, si bien coincide en el tiempo con la amenaza de ETA militar de atentar con material bélico contra las Fuerzas de Seguridad hasta tanto no sean retiradas de Euskadi.

 

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