Terrorismo: ir al fondo     
 
 ABC.    03/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Editor: Prensa Española, S. A.

Terrorismo: ir al tonto

Ayer, una vez más, las calles del País Vasco, calles de España, se vieron regadas por la sangre de un joven guardia civil. Y no es suficiente que desde este editorial levantemos acta de nuestro dolor, ni que elevemos —¿cuántas veces ya?— nuestra reprobación y condena. Es necesario, pensamos, dar algún paso más hacia la curación de una herida que nos negamos a pensar que sea irrestañable.

Ya en otros editoriales de ABC se ha señalado nuestra preocupación por lo insuficiente de la respuesta que la sociedad española está dando a este problema. Y esto por dos razones: porque esa respuesta se limita a ir a remolque de las acciones de los asesinos, y porque no va al fondo de los problemas.

Repitámoslo: una política de superación del terrorismo no es lo mismo que una simple política antiterrorista. No se puede acabar con el terrorismo yendo simplemente contra los terroristas y menos con una política que se limita a ir tras sus acciones. Toda verdadera política es de anticipación. El problema del terrorismo no está tanto en el dedo que aprieta el gatillo, cuanto en la cabeza que dirige ese dedo. Y, sobre todo, en las bazas dialécticas e ideológicas que permiten que una parte de la población vasca (una minoría no desdeñable), argumenta en favor de tal acción.

¿Cuáles son esas bazas? ¿Cómo arrebatar de las manos del terrorista esa falsa bandera que, en su falsedad, resulta comprensible para algunos? ¿Habría formas en las que, sin rozar la unidad de España, se pudiera llegar al desenmascaramiento?

Estamos pidiendo que se pase de una «táctica antiterrorista» a una verdadera «estrategia superadora del terrorismo». Añadamos otro factor: mientras se discute sobre soluciones policiales o políticas, ¿no se olvidará la existencia de otras causas culturales, históricas, psicológicas, humanas, emotivas, en la base de la connivencia de ese porcentaje de la población vasca? ¿No sería hoy el primer paso de esa nueva estrategia un gran diálogo abierto entre intelectuales vascos y no vascos para demostrar razones o sombras, causas o mitos que estén creando un clima de violencia?

Hacen falta nuevos caminos. Los actuales no sirven para cegar la sangre que no cesa.

 

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