Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 En Ondárroa, un individuo se acercó a pie hasta él y abrió fuego con una pistola. 
 Guardia Civil asesinado de tres disparos     
 
 Diario 16.    03/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

En Ondárroa, un inviduo se acercó a pie hasta él y abrió fuego con una pistola

Guardia Civil asesinado de tres disparos

El guardia de puertas de servicio en la mañana de ayer en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad vizcaína de Ondárroa falleció pocos minutos después de que un joven se acercara hasta él a pie y abriera fuego con una pistola que sacó de entre sus ropas.

Bilbao:

Juan Manuel IDOYAGA,

Corresponsal

A las diez menos cuarto de la mañana, un peatón joven se acercó a pie a la casa-cuartel de la Guardia Civil de Ondárroa y, sacando de entre sus ropas una pistola, efectuó varios disparos contra el guardia civil de servicio en la puerta, Antonio Pablo Fernández .

Herido de suma gravedad, el guardia civil fue trasladado de inmediato en una ambulancia a la residencia sanitaria de Cruces, en Baracaldo, donde falleció a las 11,05, cuando los cirujanos procedían a iniciar una intervención quirúrgica.

Según la nota hecha pública por la Guardia Civil, en el lugar de los hechos se encontraron tres vainas de nueve milímetros Parabellum, marca Geco y FS.

Antonio Pablo Fernández Rico tenía veintinueve años de edad, estaba casado y tenía dos hijos. Era natural de Villa del Rey, Badajoz. Según testigos presenciales, el atentado se llevó a cabo por un joven, que huyó en un automóvil de color rojo. El guardia civil presentaba orificio de bala, de entrada y salida, en el pecho, una de las cuales le perforó el riñon, tras atravesarle la mano.

El individuo que perpetró el atentado efectuó tres disparos contra el agente, que resultó alcanzado en el hemitórax, a la altura del pecho.

El guardia civil estaba destinado en la 221 Comandancia y, desde hace algún tiempo, se hallaba concentrado, con fuerzas pertenecientes al Cuerpo, en Ondárroa.

Antón/o Paolo Fernández Rico se hallaba ayer mañana -como todos los días otros compañeros- prestando servicios de vigilancia en el cuartel

de la Guardia Civil ubicado en la calle San Ignacio, de Ondárroa. Poco antes de las diez, un individuo se acercó a la puerta del acuartelamiento, donde se encontraba el guardia, y efectuó contra él tres disparos.

Rosón

A los pocos minutos de tenerse conocimiento del atentado, el ministro de Interior, Juan José Rosón, telefoneó desde su despacho, en Madrid, a las autoridades provinciales de Vizcaya para solicitar información del suceso.

Casi simultáneamente, el general de la zona de" la Guardia Civil a la que pertenece el acuartelamiento de Ondárroa se trasladó hasta la localidad vizcaína y más tarde al centro sanitario donde fue trasladado el cadáver del guardia tiroteado.

El jefe de la Guardia Civil se reunió luego con los mandos provinciales en la sede de la comandancia, en el cuartel de La Salve, en Bil.bao (que recientemente fue atacado por otro comando etarra), donde se esperaba que quedara instalada la capilla ardiente.

Para hoy se espera que tenga lugar los funerales por el alma de Antonio Pablo Fernández Rico, con la asistencia de las primeras autoridades del gabinete de Interior.

Las Fuerzas de Seguridad establecieron algunos controtes de cierre de las principales vías de comunicación en las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa a lo largo de la tarde-noche de ayer, para intentar localizar a los autores del atentado.

En la zona próxima al pueblo de Ondárroa, sin embargo, no se establecieron especiales medidas de control, aunque las patrullas rurales de servicio normal y antiterrorista, realizaron algunas batidas por los montes cercanos, en busca de posibles pistas que permitan la identificación del joven que hizo los disparos y de sus presumibles acompañantes.

En Ondárroa se podía percibir ayer mañana cierto nerviosismo entre los habitantes de la localidad a medida que se iban conociendo los pormenores del atentado.

Autónomos

Los denominados «Comandos Anticapitalistas» se atribuyeron la colocación de los artefactos puestos en las sedes del PSE-PSOE en Tolosa y San Sebastián, y en la de Comisiones Obreras en Rentería (Guipúzcoa), según publicó ayer el periódico «Egin».

Como se sabe, el único artefacto que hizo explosión fue el colocado en la sede socialista de Tolosa, causando diversos daños materiales. Los otros dos artefactos fueron desactivados por la Policía.

 

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